El futuro de la categoría superior

La visión exterior del A8 reafirma todos los conceptos de la clase 'premium', que ha recibido muchas mejoras. :: audi
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La visión exterior del A8 reafirma todos los conceptos de la clase 'premium', que ha recibido muchas mejoras. :: audi

Esta cuarta generación es un compendio de detalles 'premium' y conducción más automatizada

GABRIEL GARCÍA MÁLAGA.

Bajo el lema «A la vanguardi de la técnica», la marca alemana del Grupo VW ha presentado la cuarta generación de un vehículo altamente cualificado para un segmento que el pasado año vendió unas 197.000 unidades dentro de unas ventas globales que superaron el millón ochocientas mil.

En un mercado que prevé un 7% de crecimiento en 2018, la marca de los cuatro aros tiene previstos seis lanzamientos, con un apartado para los eléctricos, con lo en dos años pretende tener renovada el 90% de la gama.

El A8 supone otro impulso para el segmento de los coches de alto standing. Disponible en la versión normal de 5,17 metros de carrocería, con una anchura de 1,95 y una altura de 1,47, o la versión L, con 13 cm más de batalla y 1,49 de alto, la línea de techo otorga a este sedán un aspecto deportivo en el que está presente su longitud. La parrilla Singleframe es más ancha y todo el diseño es musculoso, reforzado por la tira trasera continua de luz. Los pasos de rueda son prominentes simbolizan la tracción quattro, y la última tecnología de iluminación está presente, con faros HD Matrizx Led y luces laser light en las versiones más altas, y en las ópticas traseras tecnología oled.

Bajo el concepto Audi Space Frame, la carrocería tiene un 58% de elementos en aluminio a los que se ha aumentado la resistencia. La célula del habitáculo lleva componentes de acero conformados en caliente, completados con un panel trasero muy rígido realizado en polímero y reforzado con fibra de carbono. Una viga de magnesio completa el concepto de construcción ligera.

El habitáculo del A8 es como un salón con 32 mm más de longitud. Las luces de lectura en las plazas traseras son nuevas y hay numerosas posibilidades en cuanto a equipamientos, materiales, tapicerías, etc. En la versión L, el asiento derecho trasero puede convertirse opcionalmente en un sillón relax con reposapiés, y distintas funciones de masajes, calefacción, tablets extraíbles, y una unidad de control táctil para distintas funciones.

En cuanto a tecnología interior, el mando MMI Touch rotativo ha sido sustituido por el MMi Reponse. En el centro del salpicadero hay una gran pantalla de 10,1 pulgadas (25,7 cm) que se integra en el diseño, y desde otra pantalla se controlan otros apartados.

Motores

Diseñado para una alta conducción automatizada en nivel tres y en autovías mantiene el carril hasta 60 Km/hora. Con el botón AI de 24 sensores podrá dejar el acelerador y levantar las manos del volante.

Para el mercado europeo, el A8 llega con dos motores V6 turbo totalmente rediseñados. Más adelante llegará el propulsor con ocho cilindros en V y también una versión híbrida enchufable. La dirección es dinámica a las cuatro ruedas.

El motor diésel es un 3.0 de seis cilindros ya visto en el Audi A8 50, pero totalmente rediseñado. Ofrece una potencia de 285 caballos y se anuncia un consumo medio de 5,6-5,8 litros y unas emisiones de 145 a 152 g. Con gasolina está el motor del A8 55 TFSI, también con disposición de seis cilindros en V, que otorga una potencia de 340 caballos. El consumo combinado se anuncia en 7,7-7,8 litros y las emisiones de CO2 en 176-178, siempre en función de los neumáticos que equipe y sus llantas. Los propulsores están dotados de tecnología mild-hybrid (MHEV) de hibridación ligera, con un alternador accionado por correa y una batería de iones de litio de 10 amperios de capacidad. Hay un diferencial deportivo como opción junto al diferencial central autoblocante de la tracción quattro. El A8 está disponible a partir de los 97.500 euros de la versión normal y 104.400 para la versión L.

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