Continuidad refinada Sky Activ

Con una clientela fija y una posición de líder, el SUV de Mazda de segunda generación busca reforzar su posición. :: mazda

Máxima expresión del diseño Kodo, desde 2012 se han vendido más de 1,5 millones del CX-5 en 120 países

GABRIEL GARCÍA MÁLAGA.

El 'Alma en movimiento' y la tecnología Sky Activ se dieron cita en 2012 para la aparición del Mazda CX-5. Hoy, con unas ventas que suponen casi un 25% de las anuales de la marca, y bajo el concepto 'Jinba Ittai', la fusión del conductor y su vehículo, llega una nueva generación con un diseño más elegante y dinámico que configura un SUV de alta tecnología que potencia el placer de la conducción.

Dado el actual crecimiento en el subsegmento, o segmento propio de los SUV compactos, la aparición de la nueva estrella de Mazda viene reforzada por un nuevo color metalizado, el Soul Red, que ofrece unos altos niveles de brillo y transparencia. Esta evolución, sin perder la elegancia, ofrece una parrilla tridimensional, con faros led y luces diurnas, con el emblema de la marca más potenciado, un portón trasero eléctrico con mando a distancia, toda una novedad en el acabado Zenith, que también incorpora llantas de 19 pulgadas, las de serie son de 17, y una amplia gama de nueve colores de carrocería. Las dimensiones se mueven en el abanico de los compactos, con 4,550 mm de largo, 1.840 de ancho y 1.680 de alto. La distancia entre ejes es de 2.700 mm, la misma que el modelo anterior. Los pilares A se han retrocedido 35 mm, optimizando la posición con respecto al eje delantero

En la vista del perfil, la línea de cintura es algo más baja y la superficie acristalada resulta más llamativa, contrastando con los pilares B y C en negro. El nuevo concepto aerodinámico ha optimizado el flujo inferior del aire mejorando el coeficiente.

Todo el concepto del habitáculo se ha reformado mejorando el confort y todo se centra hacia el ser humano, los ocupantes. Los asientos se han rediseñado tanto delante como detrás, mejorando los respaldos y el confort general. El volante es de nuevo diseño y más manejable, y las tapicerías disponibles están en tela negra, piel negra y piel blanca.

La pantalla central de 7 pulgadas va sobre el salpicadero y el panel de instrumentos tiene tres diales. Todos los controles están orientados hacia el conductor, que puede focalizar su atención en el nuevo volante revestido en piel y los mandos en una fila.

La posición del conductor es fundamental para Mazda. Aunque la anterior generación ya sobrepasaba los estándares, se han mejorado detalles como la elevación de la consola desde el suelo, mejorando la situación de la palanca de cambios, 60 o 40 cm más alta según sea automática o manual. Los reposabrazos se han recolocado para mayor comodidad del conductor, que también puede ajustar la situación y el ángulo de la pantalla Head Up Display.

El concepto de Seguridad Proactiva es la base de las tecnologías de seguridad del Mazda CX-5. El i-Active Sense incorpora una cámara de visión delantera que trabaja conjuntamente con el radar, cuyas funciones se han mejorado. Otros sistemas, como el control de crucero adaptativo, faros leds adaptativos, sistema de asistencia a la frenada en ciudad, la función de reconocimiento de las señales de tráfico, y otras se encuentran ya disponibles en el modelo de acabado más alto. También los espejos se pliegan automáticamente y hay dos versiones del Head Up Display, en el parabrias o en la pantalla transparente del cuadro.

Motorizaciones

Con un comportamiento dinámico mejorado y los sistemas de dirección, suspensión y frenos aplicando la tecnología Sky Activ Chassis, lo que refuerza el sentido de control del vehículo en todo momento, los propulsores han sido mejorados en cuanto a consumo y emisiones.

Tres son las unidades que componen las motorizaciones en el actual lanzamiento. El motor de gasolina 2.0 Sky Activ o el turbodiésel 2.2 admiten tracción delantera o el nuevo sistema de Mazda de tracción total i-Activ, que monta cojinetes que reducen un 30% la fricción.

El propulsor atmosférico G1 cubica 2.488 cc. Lleva el bloque de aluminio y otros componentes en materiales ligeros y ejes contrarrotantes que reducen el ruido y la fricción. Se beneficia además de un sistema de desactivación de cilindros que mejoran el consumo. También se han implantado otras medidas de mejora de la combustión. Ofrece una potencia de 194 caballos y un par motor de 258 Nm. En ciclo combinado se anuncia un consumo de 7,1 litros a los 100 y 162 gramos de emisiones. Incorpora transmisión automática y tracción total.

En gasolina también está disponible el motor 2.0 de 1.998 cc en inyección directa. Dispone de un escape 4-2-1 e inyectores multiorificio. Con 165-160 caballos de potencia según tracción, el consumo es de 6,5 o 6,8 litros. En diésel hay una mecánica 2.2 de 2.191 cc, con inyección por raíl común y turbocompresor. Admite transmisión manual o automática y consume 5,6 o 5.0 litros.

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