«Los vimos volcar y cuando llegamos estaban tan asustados que no podían ni articular palabra»

Imgen del rescate. /SUR
Imgen del rescate. / SUR

Un barco quitanatas colabora en el rescate de cuatro tripulantes de un velero que volcó por el fuerte viento en Estepona

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

Jornada de sábado. El viento sopla fuerte. Sin presencia de medusas. Pedro (el patrón) y Manolo hacen su ruta a bordo de un pelican, el barco más grande de cuantos este año se encargan de la limpieza del litoral de la Costa del Sol a través de la empresa Ecolmare contratada por la Mancomunidad Occidental. Su experiencia de «toda una vida» en el mar le lleva a Pedro a advertir que algo no va bien por lo que ve a lo lejos. «Estaban lejos pero veía que en cada maniobra el velero se inclinaba demasiado. Y pensé: algo les pasa». Eran alrededor de las cuatro de la tarde y el pelican se encontraba afanado en la limpieza a la altura de la playa del Cristo de Estepona. Hasta que ocurrió lo que temía. «De repente, los vi volcar. Le dije a Manolo: tira para allá», narra a SUR. El quitanatas puso rumbo a donde en pocos minutos se encontraron completamente volcado un velero de grandes dimensiones. Se desconocen las causas exactar que le hicieron volcar, aunque todo apunta al fuerte viento.

Dos de los afectados permanecían en el agua mientras que los otros pudieron subir a la quilla mientras llegaba la ayuda

Los cuatro afectados, que se comunicaron en francés, iban provistos de chalecos salvavidas

En el agua, intentando contener el miedo y el frío, un hombre y una mujer «mayores». Sobre la parte inferior de la quilla –en ese momento al aire– «un hombre de mediana edad y otra mujer mayor». Pedro no se lo pensó, asegura. Afortunadamente todos iban con el chaleco salvavidas puesto. «Cuando llegamos estaban tan asustados que no atinaban ni a hablar. Yo no sé si sabían nadar o no. Lo que sí sé es que apenas podían moverse, supongo que por la tensión». No dudaron en tirarles un cabo para que lo ataran «a la anilla» del velero.

A los pocos minutos se percataron de que no eran españoles. «Sólo hablaban francés». «El miedo no les dejaba ni moverse, hasta que al fin el hombre que estaba en el agua pudo hacerse con el cabo y engancharlo. «Empezamos a traerlo hasta nosotros con cuidado y ahí empezaron a tranquilizarse». En ese momento una zodiac se acercó a la zona de rescate y finalmente terminó llevándose a los afectados al disponer de más espacio y capacidad de maniobra. «Afortunadamente todo ha quedado en un susto. El día de viento no era el mejor para que hubieran salido», apunta el patrón del pelican.

Se desconoce el destino que tomó la zodiac y los ocupantes del velero afectados, ni tampoco su estado. El caso no fue notificado al Sistema de Emergencias 112 Andalucía.

Uno de los pasajeros del velero sujeta el cabo lanzado desde el barco quitanatas.
Uno de los pasajeros del velero sujeta el cabo lanzado desde el barco quitanatas. / SUR

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