Una tabla de salvación en la muñeca

Un socorrista identifica a dos menores en la playa. /SUR
Un socorrista identifica a dos menores en la playa. / SUR

Por quinto año las pulseras identificativas regresan a las playas para solventar con éxito el extravío de niños, ancianos o personas con discapacidad

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

Las manillas del reloj pasan de la una de la tarde. La saga de los García llega a la playa de La Bajadilla y tras tomar posiciones con la sombrilla el cabeza de familia se dirige al puesto de socorro para identificar a sus dos pequeños. El socorrista ajusta en sus minúsculas muñecas unas pulseras de plástico dotadas, en tinta indeleble, de un código numérico que anota en una planilla junto al teléfono facilitado por el adulto. En caso de extravío, con este sencillo trámite, totalmente gratuito y disponible por quinto año, el padre podrá reunirse con sus benjamines en tiempo récord una vez sean localizados.

Sólo en lo que va de verano, desde el pasado 23 de junio, con este sistema se solventaron con éxito cinco casos de menores perdidos. Y durante los cuatro veranos anteriores, 167 gracias a las 15.812 pulseras repartidas. El coordinador del Servicio de Salvamento y Socorrismo de las playas de Marbella, Matías Francica, explica que los brazaletes se dispensan en cualquiera de las 15 garitas repartidas en las playas y que de forma preventiva los socorristas que trabajan a pie de rebalaje también las ofrecen a las familias y no sólo para proteger a menores, sino también a ancianos o ciudadanos con alguna discapacidad.

Francica llama la atención sobre el hecho de que las pulseras, que se distribuyen asimismo en otros puntos del litoral malagueño, registran códigos pero no nombres para adecuarse a Ley de Protección de Datos. El coordinador explica que ese código se pone en relación con los datos y número de teléfono del adulto a cargo. «La pulsera nos permite avisar a las familias con la máxima agilidad una vez que se ha localizado a la persona que se busca. Este es el quinto año que utilizamos este método y la verdad es que es muy útil».

El jefe de Protección Civil, Jesús Eguía, afirma, por su parte, que la localización de los menores extraviados en las playas de Marbella es muy «rápida» y que las pulseras facilitan el encuentro con los padres y alivia la angustia del menor. «El problema no es encontrar al niño, sino el rato que pasa hasta que vuelve a ver a su mamá o a su papá si no contamos con el recurso del brazalete. Si lleva la pulsera acortamos los tiempos en los que el menor está con gente extraña, a la que no conoce y normalmente, llorando», zanja el Jefe de Protección Civil.

Para fomentar el uso de este recurso, el Ayuntamiento ha editado folletos en los que se promociona su existencia. Los pasquines son repartidos por los socorristas y contienen medidas para disfrutar de la playa de forma segura. El concejal del ramo, Manuel Cardeña, que anunció ayer la puesta en marcha de esta campaña hizo hincapié en algunos de los comportamientos que hay que tener en cuenta para «pasar un día prudente de playa», como evitar la sobreexposición al sol, hidratarse constantemente, mirar las banderas antes de bañarse o informarse de las condiciones meteorológicas si se practica alguna actividad deportiva. En estos folletos también se informa sobre cómo actuar en el caso de picaduras de medusas con una serie de recomendaciones que pasan por no frotar la herida, utilizar agua de mar, nunca dulce, y aplicar frío en caso de mayor inflamación.

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