La Sierra de las Nieves recupera su cabra montés más fotografiada

La Sierra de las Nieves recupera su cabra montés más fotografiada

Tras casi un año y medio de ausencia por los actos vandálicos que la destrozaron, la mítica escultura vuelve al Mirador del Juanar

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

A más de 900 metros de altura, en la conocida Sierra Blanca (zona Especial de Conservación) y situado al final del sendero bautizado en su día como ‘El Juanar-Puerto Marbella’, el senderista se encuentra con un espectacular mirador. En su tiempo, Mirador del Juanar (nombre de la conocida sierra de Ojén). Desde hace más de dos décadas, Mirador del Macho Montés. En 1993 este espectacular balcón natural en plena Sierra de las Nieves con vistas únicas al mar y a la montaña fue coronado por una escultura con la que se rindió homenaje a uno de los habitantes más queridos de estas sierras, la cabra montés.

De hecho, la Junta de Andalucía tiene en esta zona un centro de recuperación que dedica muchos esfuerzos a velar por la existencia de estos animales. Fue en la noche de Todos los Santos (1 de noviembre) de 2016 cuando actos vandálicos acabaron con la que hasta entonces era una de las imágenes más fotografiadas de la zona. La escultura (que cumple en este 2018 nada menos que 25 años) amaneció arrancada de su punto de anclaje, pero además prácticamente destrozada. Cornamenta, patas, cuello... todo ha tenido que ser restaurado.

Técnicos de la Junta.
Técnicos de la Junta. / SUR

Tras más de año y medio de ausencia la cabra ha vuelto al monte. «Al fin ha vuelto a su lugar. Llevábamos mucho tiempo esperando y pidiendo que volviera a su lugar y después de los muchos daños que sufrió estos han sido finalmente restaurados», explica el alcalde de Ojén, José Antonio Gómez.

Esta semana técnicos del centro de recuperación y de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, devolvían a su lugar la escultura, totalmente nueva. «Mientras estábamos allí varias personas que paseaban por la zona comenzaron a aplaudir al ver que la figura volvía a su lugar. Era algo muy esperado». Quien habla es Francisco Martín, el escultor veleño encargado de restaurar su propia obra. Fue él quien dio forma a la reproducción del macho montés en el año 1993. «Tiene un valor sentimental especial para mí porque fue la primera escultura que creé», explica. Lo hizo utilizando para algunas partes de la obra chatarra recogida de la propia Sierra de las Nieves. «Era un homenaje a esta especie que ha estado a punto de desaparecer y quise que tuviera su toque ecológico reutilizando chatarras que encontré por el monte».

Durante más de un año su escultura ha estado en el taller a la espera del encargo directo de la Junta para su restauración en la que ha estado trabajando durante poco más de un mes. En esa labor ha querido introducir algunas novedades a la figura con la idea, principalmente, de hacerla más «resistente» a la mano del hombre. «Si antes la cornamenta estaba realizada en fundición de aluminio, ahora es de hierro y soldadura. Se ha reforzado igualmente el cuello y las patas», explica. Realizada a tamaño natural, «y manteniendo la cornamenta representativa de la cabra montés en la Sierra de las Nieves, es decir, en forma de uve y de 80 centímetros», la escultura descansa ya en su emplazamiento originario que ha sido igualmente reforzado.

De momento no sólo los vecinos y senderistas han ido a visitar al macho montés. También lo han hecho algunas cabras a las que estos días se ha podido ver rondando la escultura.

Cabras rondando la escultura.
Cabras rondando la escultura. / SUR

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