Los retos de educar a un niño superdotado

El presidente de la ACM, Daniel Pérez, junto a la asesora Mercedes Carreño.
El presidente de la ACM, Daniel Pérez, junto a la asesora Mercedes Carreño. / Josele-Lanza -

La Asociación de Altas Capacidades de Marbella prepara nuevo curso y prevé sumar 50 alumnos más

PABLO COLLANTES

Los niños con altas capacidades poseen una extraordinaria capacidad para entender el mundo que les rodea. Pero si estas capacidades superiores no se identifican a tiempo pueden generar graves problemas de carácter, fracaso escolar y aislamiento. Para ello, la Asociación de Altas Capacidades de Marbella (ACM) trabaja desde hace años en garantizar que su desarrollo sea lo más favorable posible y se adecue a su entorno.

La asociación tiene como fin atender las necesidades de las personas con altas capacidades intelectuales y crear las condiciones de apoyo y reconocimiento a nivel social, educativo y familiar para lograr un desarrollo integral como personas; mejorar la cualificación profesional del personal vinculado a las personas con altas capacidades intelectuales, así como la formación de padres, tutores y entidades interesados en la atención de este colectivo.

Daniel Pérez, presidente de la ACM, admite sentirse orgulloso de la labor que llevan a cabo diariamente y espera con ilusión el arranque del nuevo curso. «Tenemos preparados nuevos talleres que ayuden a garantizar el desarrollo de los más pequeños». Durante el curso 2017/18, la ACM trabajará con métodos especializados en menores con sobredotación pero también con sus familias para garantizar que el entorno en el que se desenvuelven sea óptimo. «Una vez que constatan que su hijo es superdotado, acuden a nosotros para asesorarse y guiarlos en un proceso que a veces resulta más complejo de lo que parece a simple vista».

Las claves

Cooperación. Es fundamental que los menores encuentren su punto de apoyo tanto en la familia como en el entorno escolar en el que se desenvuelven.

Integración. Cada centro escolar debe apostar por integrar a los niños con altas capacidades dedicándoles un espacio a nivel orientativo y formativo.

Trabajo diario. La clave para que los menores con sobredotación no adviertan que sus conocimientos les repercuten negativamente pasa por incentivar su desarrollo día a día para que no se desaproveche su talento.

La asociación presentará el próximo 15 de septiembre su programa del que ya disfrutan más de 200 familias y alrededor de 170 niños diagnosticados en el centro. Una cifra que prevé incrementar en al menos medio centenar durante el curso. Los talleres se imparten en el Centro Polivalente del Parque de Miraflores. Para el próximo año, ya hay confirmados 10 grupos de niños de distintas edades. «Nuestro curso estrella es el de enriquecimiento en grupo, ya que los niños con altas capacidades necesitan conocerse y relacionarse entre sí para entender que no son los únicos que poseen esas características».

En cifras

900
La Junta de Andalucía estima que en la provincia hay cerca de un millar de niños diagnosticados con rasgos de poseer altas capacidades.
200
Mas de dos centenares de familias acuden año tras año a la ACM para asesorarse y formarse.

La ACM opera ya en toda la Costa del Sol e incluso mantiene contacto con familias de la capital. «La novedad de este año es un curso de astronomía en el que los alumnos se adentran en la ciencia, aprenden a reconocer los planetas, juegan a ser científicos desde su ordenador o se divierten aprendiendo a montar su propio telescopio».

«Desde los centros educativos nos apoyan para que los niños encuentren un refuerzo extra más allá de sus aulas», explica Pérez. De media, se estima que en cada clase deberían estar reconocidos en torno a uno o dos alumnos con altas capacidades. «La Junta de Andalucía cuenta con una normativa muy específica en este aspecto, pero falla en cuanto a personal que se encargue de los más pequeños».

En la ACM luchan para que tanto orientadores como profesores cuenten con preparación y dedicación suficiente para que los pequeños no se aíslen. Otro de los motivos de su éxito es el coste de sus servicios. La cuota de socio es de 10 euros mensuales al igual que los talleres que se imparten por el mismo precio. «El objetivo es eliminar todas las barreras que las familias puedan encontrarse y garantizarles que, pese a no contar con muchos recursos, su hijo recibirá la educación y la atención que merece», explica el presidente.

Cada niño puede participar en el número de talleres que quiera, sin límite. Además, la ACM tiene en cuenta la colaboración con otras entidades sin ánimo de lucro que se prestan a financiar a familias que tienen más de un menor reconocido médicamente. «Lo más importante es que no se desaproveche su talento para que el día de mañana los niños con sobredotación sean adultos brillantes», concluye Pérez.

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