Reencuentro lírico en una noche de cine en Starlite

Ainhoa Arteta y Dwayne Croft se unen en el escenario marbellí después de su ruptura sentimental y profesional hace casi quince años

HUGO SIMÓN

Palau de la Música Catalana. Octubre de 2003. Todas las entradas vendidas para el concierto conjunto de la soprano española Ainhoa Arteta y el barítono estadounidense Dwayne Croft, la pareja de moda en el mundo de la lírica. Se conocieron en el Metropolitan de Nueva York, ciudad en la que se casaron en una ceremonia oficiada por el alcalde Rudolph Giuliani. Desde que en 2001 comenzaron a hacer tándem en el escenario, se cuentan por éxitos sus actuaciones. El perfecto acople de sus magistrales voces y la complicidad sobre las tablas se ha convertido en la fórmula del triunfo. Pero en Barcelona, durante los ensayos, Arteta rompe a llorar sin consuelo. No puede seguir. La relación sentimental se ha roto. La profesional, también. Croft quiere que se celebre el recital, pero ella no es capaz de cantar. Se suspende el concierto y el resto de compromisos conjuntos. En el caso de la soprano, se cancelan todas las citas que tenía ya cerradas. A la de Tolosa se le ha quebrado la voz y el alma y se ve obligada incluso a retirarse de los escenarios durante una larga temporada.

Festival Starlite, en Marbella. Agosto de 2017. Casi tres lustros después de la ruptura amorosa y lírica, tan sonada y tan operística, Arteta y Croft se reencuentran sobre el escenario. El hecho de que vuelvan a unirse, según confiesa la soprano, tiene mucho que ver que con la hija que tienen en común, Sarah, que tenía tres años cuando se separaron y que nunca les había visto actuar juntos. Hasta anoche. Para el momento mágico han elegido además un repertorio muy alejado de la acción dramática de las grandes óperas. ‘From Hollywood to Broadway’ han bautizado el concierto en el que interpretarán piezas de clásicos del cine y de los musicales. La expectación por contemplar el reencuentro se respira en el auditorio de la Cantera de Nagüeles, donde rompe el hielo la Orquesta Sinfónica de Málaga, brillante toda la noche, con una pieza de la película ‘Piratas del Caribe’.

La esperada aparición de Arteta y Croft sobre el escenario de Starlite se produce con naturalidad. Como si no hubieran dejado de actuar juntos desde hace casi quince años. Sin disonancias. Salvo por el contraste de vestuario entre ambos. Ella, de gala, con un traje plateado de lentejuelas y transparencias en el escote, el primero de los tres modelos que lució a lo largo de la noche. Él, informal, con una camisa de rallas azules y chaqueta y calzado de sport. Unen de nuevo su talento en el escenario en la canción ‘Nella fantasía’, un tema compuesto por Ennio Morricone para ‘La Misión’, donde demuestran que sus voces siguen combinando de manera magistral y recuerdan el motivo de su notable éxito cuando actuaban juntos al inicio de este siglo.

Del 'Mago de Oz' a 'Desayuno con diamantes'

El recorrido cinematográfico continúa por el camino de baldosas amarillas de ‘El Mago de Oz’ gracias a la voz de Arteta en una bella versión de la balada '’Somewhere over the rainbow’, para trasladar al público después, por medio de Croft, al alféizar de la ventana del piso en Nueva York en la que Audrey Hepburn cantaba ‘Moon River’, la pieza de Henry Mancini compuesta para 'Desayuno con diamantes'. Un cambio en el programa les obligó a eliminar 'All the jazz', del musical 'Chicago', una canción que, según explicó la soprano, interpretan habitualmente dos mujeres y en los ensayos entre ella y el barítono “nos dimos cuenta de que no iba a encajar”. En contrapartida, la gipuzcoana regaló al público, acompañada solo por el piano, la canción 'Piensa en mí', el tema principal de los 'Tacones lejanos' de Almodóvar, una de las interpretaciones más aplaudidas de la velada.

Tras el lucimiento de la Sinfónica de Málaga con la legendaria banda sonora de 'Star Wars', Arteta sacó lo mejor de ella en 'Mamma Morta', el aria de la ópera 'Andrea Chénier' de Umperto Giordano que se puede escuchar en una escena de la afamada 'Philadelphia' cantada por la mismísima María Callas. Fue, sin duda, el momento lírico de la noche, donde la diva española exhibió su poderío de voz y su inconfundible personalidad a la hora de dotar de emoción todas sus interpretaciones. La alternancia de protagonistas en el dinámico concierto se mantuvo en 'The imposible dream', de 'El hombre de la Mancha', a cargo del barítono; 'Summertime', de 'Porgy and Bess', por parte de la soprano, y la mítica y siempre optimista 'Sing in the rain', con Croft de nuevo.

El viaje de Hollywood a Broadway volvió a reunir a ambos en la canción 'Memory', del musical 'Cats', antes de que Arteta interpretara 'The man I love', de 'Encadenados' y el estadounidense recordara el tema 'On the street where you live' de 'My Fair Lady'. La orquesta propuso después al público cabalgar a caballo por el lejano oeste con la melodía principal de 'Los siete magníficos', compuesta por Elmer Bernstein. Pero había más sorpresas, como ver a la soprano mostrar su lado más sensual y divertido, recordando a Marilyn Monroe al interpretar junto al piano la canción 'I wanna be loved by you', de la comedia de Billy Wilder 'Con faldas y a lo loco'.

Complicidad

La pareja lírica mostró de nuevo su complicidad y, brevemente, sus dotes para el baile en 'Edelweiss', tema de 'Sonrisas y Lágrimas', con el que inicialmente cerraron un exquisito concierto que el público reconoció puesto en pie. Pero faltaban tres bises de excepción. El primero, instrumental, con el brillante y reconocible tema de 'Indiana Jones' de John Williams, con el que la orquesta malagueña volvió a entusiasmar al público. El segundo, bañó de emoción la antigua cantera marbellí. Según explicó Arteta, se trataba de un bis "muy especial para nosotros que no tiene nada que ver con Hollywood ni con Broadway, sino con nuestra hija Sarah", que cuando era pequeña tenía un muñeco del que no se separaba y que habían bautizado como Lenny, en homenaje a John Lenon, y a la que llevaban a Central Park cuando residían en Nueva York. "Sarah, que sepas que tu daddy y yo te queremos con locura, eres lo mejor que nos ha pasado en la vida y te queremos con todo el corazón y el alma", afirmó la soprano antes de comenzar a cantar a dúo con su exmarido ‘Imagine’.

Croft arrancó la emblemática canción, pero no fue Arteta, sin embargo, a quien se pudo oír a continuación. La propia Sarah salió al escenario para interpretar la pieza junto a sus progenitores, para asombro del barítono, que se mostró visiblemente conmovido por la sorpresa. Mientras que la de Tolosa se percibía como compinche del plan, al estadounidense no le salía la voz debido a la emoción. El encuentro a tres se consumó a modo de fiesta con la célebre y entusiasta canción 'New York, New York', con la que pusieron broche a una noche de cine con la que borrar dramas de ópera épocas pasadas.

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