Recetas para un sueño en el casting de 'MasterChef Junior' en Marbella

JORGE REY

Marbella acoge la única prueba de selección en Andalucía para participar en la quinta edición del 'talent' culinario de TVE

HUGO SIMÓN

La cita era las diez, pero media hora antes los organizadores abrieron las puertas para acreditarse porque ya estaban todos. Más de medio centenar de niños, de entre 8 y 12 años, acompañados por sus familiares y portando neveras, bolsas y mochilas. Ninguno ha querido correr el riesgo de llegar tarde y en la mayoría de los casos han partido desde sus localidades de origen, repartidas por toda la comunidad andaluza, cuando apenas había salido el sol. Los pequeños se han colocado sus delantales –también algunos gorros- con ayuda de sus padres y han pasado a la sala para recibir una pegatina con su nombre y un número. Es la acreditación para participar en la primera de las pruebas, el primer escalón para cumplir su sueño: ser uno de los 16 concursantes de la quinta edición de ‘MasterChef Junior’. El hotel Puente Romano de Marbella ha sido el enclave escogido para celebrar el único casting en Andalucía, donde 55 niños, escogidos de entre casi 2.000, compiten hoy para estar más cerca de la meta. La caravana de selección ha pasado ya por Bilbao, Barcelona y Valencia y, tras la jornada malagueña, realizará un último casting en Madrid antes de elegir a los 25 finalistas.

El madrugón y el cansancio del viaje han templado un poco los nervios, pero ya en la fila para entrar al salón donde se ha llevado a cabo la prueba de emplatado comenzaron a aflorar las emociones. Los pequeños se han mostrado ilusionados e impacientes por mostrar a los jueces sus creaciones. “He preparado una merluza a la marinera”, ha explicado Ángela, una menor de de 11 años que ha viajado con sus padres desde Palma del Río, Córdoba. “Hemos salido a las 6 de la mañana”, apuntaban sus progenitores, que han destacado que la pequeña cocina sola en casa el arroz y le encanta preparar tartas. “Siempre ha insistido en apuntarse”. La afición la viene de familia, porque su padre ha sido jefe de cocina, pero ella se decanta sobre todo por elaborar postres, aptos para celiacos, como su progenitor. “Lo que más me gusta es la repostería y usar la manga pastelera”, ha señalado entusiasmada Ángela.

Más de medio centenar de pequeños, seleccionados de entre casi 2.000 inscritos, han participado en la prueba

De Córdoba ha llegado también Rubén, de 12 años, quien va a presentar una receta con aroma de su tierra. Rabo de toro con salmorejo y crujiente de jamón. “Me encanta cocinar y he venido al casting porque creo que es una posibilidad para cuando sea mayor ser cocinero”, ha afirmado con seguridad el joven chef, quien confiesa que, al contrario que a los niños de su edad, no le gusta el fútbol. Es la primera vez que se presenta a la prueba, como la mayor parte de ellos, aunque el programa televisivo recibe cada año la inscripción de entre 5.000 y 6.000 niños, según destaca Esther González, directora de casting. “En Andalucía, al tratarse de una comunidad autónoma tan poblada, hay muchísimos apuntados, cerca de 2.000, y estos son los 55 seleccionados de todos los presentados”, explica. La elección ha tenido lugar después de evaluar las video-recetas que han enviado a través de la web.

González es la encargada de explicar a los niños y sus familiares cómo se desarrolla la prueba. Una vez que los niños emplataran las creaciones que han traído de casa, los padres debían abandonar el salón y sería la hora de que el equipo de expertos culinarios recorriese las cuatro largas mesas dispuestas para la ocasión y probase los platos, hablaran con los pequeños sobre su elaboración y calificaran el conjunto. Los nervios crecían, pero sobre todo aumentaba la impaciencia por mostrar sus habilidades culinarias. La variedad de recetas ha sido infinita. Escolástica, que prefiere que la llamen Esco, ha preparado unas albóndigas de choco con crujiente de jamón. Viene de Huelva, tiene 8 años y ha asegurado que cocinar le divierte mucho. Bacalao a la nata con guarnición de espárragos trigueros es el plato que ha elaborado Paz, que procede de Sevilla y que ha confesado que ha visto todas las ediciones de ‘MasterChef Junior’. Fernando, por su parte, ha cocinado un tartar de salmón con el que esperaba agradar a los jueces. Tiene 10 años y reside en Madrid, pero se ha presentado a la cita en Marbella porque -seún ha revelado- está de vacaciones con su abuela, que vive en la localidad. El año pasado ya se presentó al casting y pasó esta primera prueba, aunque no llegó a ser finalista. “Este año espero que sí”, ha afirmado con deseo.

Los pequeños comienzan a emplatar. No debían recibir ayuda de los familiares, pero el caso de Gonzalo ha sido una excepción. Tiene una pierna escayolada. Una fractura de tibia sufrida por una caída en el parque le obliga a estar en silla de ruedas. Es de los más pequeños del casting porque aún no ha cumplido los 8 años y ha venido desde Sevilla en compañía de sus dos primos, Nicolás y Alejandro, que viven en Málaga y también han sido seleccionados para la prueba. Los tres participaron en el campamento de ‘Masterchef’ celebrado este verano en la localidad gaditana del Puerto de Santa María. Gonzalo se mostró tímido al ser preguntado por su chef favorito pero sus dos cómplices le ayudaron hablándole al oído: el marbellí Dani García, con dos estrellas Michelín y restaurante en el mismo Puente Romano.

El nombre curiosamente se repite en la reflexión que hace la directora de casting sobre el espacio televisivo. “Es un programa que se retroalimenta: la afición a la cocina por parte de los niños no se conocía, aparece cuando aparece el programa y después crece cuando los niños ven el programa y ven que cocinan otros niños, que se convierten en sus ídolos. Entonces estos niños, que antes no se asomaban a la cocina, piden cocinar y aprenden técnicas y ven el programa y conocen a chefs de prestigio, y ahora estos niños saben quién es Cristiano Ronaldo pero también quién es Dani García, que antes del fenómeno ‘Masterchef’ era desconocido para ellos”, señala González, que subraya que en cada edición se percibe un incremento de la calidad culinaria de los participantes.

Acaba el emplatado y los familiares abandonan el salón. El equipo de expertos recorrió entonces las mesas y charló con los pequeños, que, una vez que ya habían dispuesto sus creaciones, se mostraron relajados. Sobre todo, una vez que explicaron a los culinarios cómo habían preparado sus platos. Es el caso de Carlos, de 11 años, que vive en Madrid pero pasa parte del verano con su familia en Málaga, donde reside su tío. Su apuesta fue un tartar de tomate con rillette de atún y espuma de pimientos de piquillo. Se divierte haciendo rissotto y emplatando y su chef favorito es Martín Berasategui, apuntó. “Me gusta mucho cocinar y he venido a ver si hay suerte”, añadió mientras esperaba la decisión de los jueces y conocer si es merecedor de la cuchara de madera que entregan a aquellos que pasan la prueba. Una cuchara que le acercaría un poco más a su sueño.

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