Prenden fuego a un club de playa de Estepona y dejan maniatado al vigilante

Estado en el que quedó la estructura del establecimiento, que estaba hecha de madera, tras el incendio del domingo. :: charo márquez/
Estado en el que quedó la estructura del establecimiento, que estaba hecha de madera, tras el incendio del domingo. :: charo márquez

La policía busca a tres encapuchados que actuaron armados con una pistola y que, tras reducir a la víctima, quemaron el local

J. CANO / CH. MÁRQUEZ MÁLAGA.

La Policía Nacional investiga el asalto y posterior incendio de un club de playa de Estepona. Tres encapuchados irrumpieron en el establecimiento, maniataron a uno de los vigilantes y prendieron fuego al local, que acabó completamente calcinado. Antes de emprender la huida, sacaron al empleado de seguridad y lo dejaron a unos 500 metros del lugar, por lo que no resultó afectado por el incendio, pero sí por los golpes que le propinaron los delincuentes.

El suceso ocurrió a las tres de la madrugada del sábado al domingo en Heaven Beach Club, que está situado en la playa de Guadalmansa, en la desembocadura del río del mismo nombre. En el establecimiento, que ya había cerrado al público, sólo se encontraban dos trabajadores que, al parecer, ejercían labores de seguridad. Uno de ellos escuchó ruido y, cuando salió a echar un vistazo, se vio sorprendido por tres hombres que vestían ropa negra y ocultaban sus rostros con pasamontañas. Iban provistos de linternas para orientarse en la oscuridad y uno de ellos empuñaba una pistola.

Los asaltantes empezaron por reducir al vigilante, al que maniataron con una cuerda y propinaron varios golpes mientras, según la policía, le exigían el dinero. Finalmente, le sustrajeron el teléfono móvil y algunos efectos personales.

Hace apenas un mes, el empleado de seguridad evitó que unos individuos incendiaran el local

El otro compañero, al ver lo que sucedía, aprovechó para escapar y pedir ayuda. Según las fuentes consultadas, corrió hasta encontrar una vivienda habitada, ya que no llevaba el móvil encima, y llamó a la puerta. Cuando los moradores le abrieron, les pidió que avisaran a la policía.

Entre tanto, en el club de playa, los encapuchados comenzaron a rociar con un líquido inflamable un colchón que había en la cocina y le prendieron fuego delante del vigilante maniatado. Antes de que las llamas se extendieran por todo el local, que estaba construido con juncos africanos, se llevaron a la víctima y la abandonaron a unos 500 metros, cerca de la autovía.

Cuando las patrullas llegaron al lugar, tras recibir el aviso del compañero del vigilante, el club de playa ya estaba ardiendo. Pese a los esfuerzos por sofocar el fuego, el material del que estaba hecho hizo que las llamas se propagaran rápidamente, calcinándolo por completo.

La policía se ha hecho cargo de las investigaciones para esclarecer el suceso y arrestar a los responsables del incendio y de la detención ilegal del vigilante. Por ahora, se desconoce el móvil del asalto, toda vez que los delincuentes no necesitaban prender fuego al club tras el supuesto robo. Además, se da la circunstancia de que hace apenas un mes el vigilante sorprendió a unos individuos que estaba rociando con un líquido los alrededores del local para quemarlo, pero su intervención lo evitó. De hecho, ese fue el motivo de que los dueños reforzaran la vigilancia con un segundo empleado.

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