La Policía detiene a cuatro narcos tras un enfrentamiento a tiros por droga

El tiroteo comenzó en una vivienda de Marbella, en la que los agentes consideran que una organización criminal almacenaba hachís

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Dos hombres se presentaron con heridas de arma de fuego en un centro hospitalario de Marbella. Nada más tener conocimiento de ello, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) comenzaron a tirar de un hilo que les ha llevado a asestar un duro golpe al narcotráfico en la provincia. La investigación determinó que los hombres se habían enfrentado a otros dos a tiros por un asunto de droga y acabaron deteniendo a los cuatro varones, entre otros aspectos, por su presunta participación en el tiroteo, según informaron ayer desde la Comisaría Provincial.

El inicio de las pesquisas se remonta al pasado mes de septiembre. Los policías nacionales se enteraron de que se había producido un enfrentamiento armado entre varias personas que acabó con dos de ellas heridas por arma de fuego. Se trataba de dos hombres -de 29 y 25 años y nacionalidad española- que ingresaron en un centro hospitalario de la localidad costasoleña heridos por los disparos.

La investigación llevó a los agentes del CNP hasta una vivienda situada en la calle Camino de Santiago de Marbella. Supuestamente, fue en el interior de este domicilio donde comenzó el tiroteo, que finalmente terminó en la vía pública. Allí había otras dos personas -un joven holandés de 18 años y un hombre de 43 de nacionalidad polaca-.

Ambos estaban heridos, aunque en su caso presentaban diversas contusiones, siempre según aseguraron desde la Comisaría Provincial, desde donde apuntaron que los agentes sorprendieron a estos sospechosos cuando trataban de huir de la vivienda.

A los policías nacionales no les hizo falta entrar en la vivienda para obtener los primeros indicios de lo que allí había ocurrido. Y es que en las inmediaciones encontraron un pasamontañas, unos guantes, una caja fuerte con más de 5.000 euros en efectivo y, en el interior de una riñonera manchada de sangre, una pistola preparada para disparar.

Tampoco tardó la orden judicial para practicar un registro en la vivienda. Una vez llegó, los agentes hallaron el motivo por el que se había producido el enfrentamiento: la droga. En concreto, se intervinieron 36 fardos y varias bolsas que contenían 1.223 kilos de hachís.

Posteriormente, en un domicilio próximo al que ocurrieron los hechos, los agentes encontraron otra pistola, provista con dos cargadores. Según explicaron desde la Comisaría Provincial, este arma de fuego había sido utilizada durante el tiroteo y fue el joven holandés de 18 años el que la escondió en la depuradora de la piscina de la vivienda de enfrente. Además, entre otros efectos, también se intervinieron en la operación una pistola detonadora, un revolver y una escopeta de aire comprimido, así como un total de 7.950 euros en efectivo.

Gracias a la investigación abierta a raíz de lo ocurrido, los agentes averiguaron que la vivienda era utilizada por una red de narcotraficantes, a la que supuestamente pertenecían el hombre polaco, el joven holandés y su padre, como almacén de sustancias estupefacientes, concretamente hachís. Al parecer, el día del incidente, los dos heridos de nacionalidad española, que presuntamente formaban parte de otra banda de narcos, se presentaron en el citado domicilio con la intención de robar la droga. Desde la Comisaría Provincial indicaron que allí se toparon con las otras personas, que custodiaban la sustancia, y que entonces se produjo el enfrentamiento entre ambas partes.

Los dos españoles y el hombre de 43 años fueron detenidos por los funcionarios del CNP acusados de los supuestos delitos de tráfico de drogas, lesiones y tenencia ilícita de armas. Por su parte, al joven de 18 años también se le arrestó por un presunto homicidio en grado de tentativa. Tras pasar a disposición de la autoridad judicial, se dictó el ingreso en prisión de los cuatro investigados.

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