La plaza de los bandos

La plaza de Los Naranjos revive viejos enfrentamientos entre partidarios de PP y PSOE

Los simpatizantes del PP aplauden a Ángeles Muñoz a su entrada al Ayuntamiento./Josele-Lanza -
Los simpatizantes del PP aplauden a Ángeles Muñoz a su entrada al Ayuntamiento. / Josele-Lanza -
Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

A las diez y media de la mañana unas 50 personas ya hacían cola a las puertas del Ayuntamiento para poder coger sitio en el salón de plenos y asistir, en vivo y en directo, a un espectáculo político nada novedoso en la ciudad:una nueva moción de censura. La Policía Local controlaba el acceso al consistorio y sólo dejaba pasar a aquellos ciudadanos que tenían que hacer algún trámite y a los trabajadores.

Un simple vistazo al grueso de la cola revelaba que eran simpatizantes del PP, perfectamente organizados, con algunos directores que marcaban las pautas a seguir. Todos en silencio. Frente a ellos una veintena de partidarios del PSOE. Mejor identificados aún que los populares porque llevaban en sus pechos una pegatina con el rostro de Pepe Bernal y el lema 'honestidad’. Portaban una pancarta con la misma imagen y eslogan. Y a lo largo de la mañana demostraron ser más ruidosos que sus contrarios. Recurrían a insoportables pitadas cada vez que en el interior del salón de plenos intervenían los artífices de la moción de censura. Los directores de la orquesta, que también los había en el ala izquierda, marcaban cuándo había que pitar, cuándo aplaudir y cuándo callar.

A Rafael Piña sí que le tuvieron que pitar los oídos durante la sesión plenaria. Y no por los incesantes pitidos del grupo de forofos de izquierdas, sino por la retahíla de insultos que le dedicaron. Ahí va una muestra: «Piña traidor, asómate al balcón», «Piña rapiña», «Piña, traidor, tú eres el peor». Y su formación, OSP, le siguió en el ranking de los más agraviados. «OSP, la misma mierda es». Como era de suponer, a los dos ediles independentistas de San Pedro no se les vio el pelo por la plaza. «Seguro que han entrado y saldrán por la puerta de atrás», era el comentario generalizado. Y de sentido común, teniendo en cuenta cómo estaban los ánimos.

Los ediles de OSP fueron el centro de los ataques y de los insultos del grupo de izquierdas que los tachó de «traidores»

La cola de los populares comenzó a impacientarse al ver que algunos concejales y personal del PSOE salían a la puerta para colar a cargos del partido socialista y a alcaldes y exalcaldes del partido mientras a ellos se les impedía la entrada. Y quedaba poco para las 12, la hora del comienzo del pleno. En ese momento fue acertada la intervención del Cuerpo Nacional de Policía que creó un pasillo de entrada que facilitó el acceso.

Los seguidores del PSOE fueron más ruidosos y protagonizaron continuas pitadas
Los seguidores del PSOE fueron más ruidosos y protagonizaron continuas pitadas / Josele-Lanza -

Pepe Bernal entró y salió por la puerta principal, al igual que su antecesora y sucesora en el cargo, Ángeles Muñoz. La nueva alcaldesa en realidad entró dos veces. Porque salió para recibir a los cargos del PPque quisieron acompañarla en ese día.

Los turistas que a oleadas pasaban por delante del Ayuntamiento miraban asombrados el show: agentes de policía haciendo el pasillo, gente pitando, otros aplaudiendo «What?» preguntaba una joven ‘guiri’ ignorante del funcionamiento de la política marbellí, española e internacional, por su cara de desprecio. Nada que ver con sus vacaciones soleadas.

«Pepe es un alcalde transparente. Esto es una gran chorizada. Le han hecho la cama»

«Pepe es un alcalde transparente. Esto es una gran chorizada. Le han hecho la cama» olivia san martín, psoe

«Es una moción legítima. Antes se unieron para gobernar 3 y ahora lo hacen para gobernar 2»

«Es una moción legítima. Antes se unieron para gobernar 3 y ahora lo hacen para gobernar 2» juan martín, pp

Los periodistas que cubrían la información rememoraban tiempos pasados, mociones de censura anteriores, enfrentamientos entre posturas enfrentadas, insultos y halagos repetidos. Coincidieron en que la tensión y el nivel de los improperios se había rebajado, afortunadamente. «No hay manera de que tengamos un verano tranquilo, informativamente hablando, en Marbella», se quejaban algunos.

Mientras tanto, la sala de usos múltiples del Ayuntamiento, que se suponía estaba reservada para que los medios de comunicación siguieran el desarrollo del pleno desde una pantalla, estaba repleta de aquellos seguidores que se quedaron sin sitio en el salón de plenos, estorbando a los periodistas.

«Esta moción es una injusticia. No entendemos por qué OSP ha cambiado de opinión»

«Esta moción es una injusticia. No entendemos por qué OSP ha cambiado de opinión» pepi larrosa, psoe

«Ángeles fue la más votada. Creo firmemente que quien debe ganar es el más votado»

«Ángeles fue la más votada. Creo firmemente que quien debe ganar es el más votado» dori sánchez, pp

Al término de la sesión ambos bandos esperaban la salida de sus líderes. Primero salió Miguel Díaz bajo el grito de «la izquierda unida jamás será vencida». Le siguió Bernal que se fundió en abrazos con sus seguidores que lo vitoreaban con «Pepe, amigo, el pueblo está contigo». Ambos salieron por la izquierda. A continuación, la flamante alcaldesa se dirigió a la derecha. «Sí, sí, sí, la alcaldesa ya está aquí» fue la forma de recibirla entre sus partidarios. Mientras los contrarios la abucheaban con «fuera, fuera». La respuesta:«fuera estáis ya vosotros» y «fue bonito mientras duró», con tono irónico.

Entre besos y achuchones la alcaldesa se dirigió con su corte hacia uno de los restaurantes de la plaza de Los Naranjos para celebrar el regreso al poder. Al rato, la plaza volvió a la normalidad. A la espera de un nuevo sobresalto político que la convierta en sede de un duelo.

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