El peaje y la ausencia de tren colapsan el tráfico en Marbella

La A-7 entre San Pedro y Puerto Banús, uno de los puntos más problemáticos. :: josele-lanza

HÉCTOR BARBOTTA MARBELLA.

La configuración de una ciudad que creció a lo largo de una carretera, la falta de obras de obras de mejora en la A-7 y el precio del peaje de la autopista, todo ello sumado a la ausencia de un tren de cercanías convierten a Marbella en ciertas épocas del año en un calvario para los conductores.

Desde mucho antes del comienzo del verano, a medida que se va incrementando el número de vehículos que circulan por la ciudad no sólo por la llegada de turistas sino también de trabajadores procedentes de otros municipios, Marbella presenta varios puntos negros que demuestran que las vías de comunicación se han quedado pequeñas para absorber todo el tráfico de vehículos que genera la ciudad. A esta situación se suman las deficiencias de un transporte público obsoleto.

Prácticamente no hay día en el que la A-7 a su paso por Las Chapas y la misma vía entre Puerto Banús y la carretera de Ronda no registren retenciones considerables, situación que se agrava a poco que se produzca un alcance.

Los precios disuasorios de la autopista, que en verano se disparan, y el hecho de que el tren de cercanías no llegue hasta Marbella -única ciudad española de más de 100.000 habitantes sin estación de ferrocarril-, convierten a la autovía en un paso obligado en el que confluyen, además, todas las entradas a multitud de urbanizaciones que contribuyen a ralentizar el tráfico.

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