La normalización del urbanismo avanza con la actualización de las normas del plan del 86

La concejala de Ordenación del Territorio, Francisca Caracuel./Josele-Lanza -
La concejala de Ordenación del Territorio, Francisca Caracuel. / Josele-Lanza -

El Ayuntamiento resuelve las alegaciones presentadas al documento, que pasará por pleno y posteriormente se remitirá a la Junta para su aprobación definitiva

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

La anulación del PGOU de 2010 por parte del Tribunal Supremo tuvo como consecuencia situaciones tan paradójicas como que viviendas levantadas al amparo del plan anulado quedaran fuera de ordenación con la vuelta al planeamiento del 86 (el vigente). Con ello, los propietarios de esas casas, por ejemplo, no han podido tocar ni un solo ladrillo para hacer una mínima reforma, al recibir en todos los casos una respuesta de la administración denegando la licencia requerida para ello. Las nuevas normas urbanísticas que el pleno del Ayuntamiento aprobará inicialmente este mes, una vez resueltas las 181 alegaciones presentadas al texto, solucionará estos casos y otros muchos que se han planteado a través de dichas alegaciones por un total de 78 personas físicas y jurídicas.

Marbella da de esta forma un nuevo paso hacia la normalización del urbanismo. Y este es importante. Las nuevas normas son, en definitiva, como apuntaba ayer la delegada municipal de Ordenación del Territorio, María Francisca Caracuel, las nuevas reglas de juego del PGOU del 86 y «recogen lo que se puede o no hacer urbanísticamente en base al PGOU». Un documento que 'actualiza' el planeamiento de hace 30 años adaptándolo a la realidad «social, económica y urbanística» actual.

El procedimiento para contar con unas nuevas normas urbanísticas fue iniciado por el anterior equipo de gobierno tripartito, que en julio de 2016 aprobaba inicialmente el texto en pleno abriéndose un plazo de exposición pública para alegaciones de 45 días. Sin embargo, no ha sido hasta este mes de noviembre cuando estas alegaciones han sido resueltas, una demora criticada ayer por Caracuel. La edil lamentó que el anterior Ejecutivo local «dejara paralizada su tramitación sin una explicación lógica» y señaló que «llama la atención que hayamos tenido que esperar, con este nuevo ejecutivo, para darle el impulso político definitivo».

Alegaciones

Del total de 181 alegaciones formuladas, 81 han sido informadas por los servicios técnicos y jurídicos desfavorablemente; 43 favorablemente; 36 como parcialmente favorables; 15 han sido dictaminadas como improcedentes; y 6 se encontraban fuera de plazo. «Hemos procurado asumir y aceptar todas aquellas que consideramos que son positivas y favorables para la ciudad», apunta la responsable del área, quien añade que el equipo de gobierno «ha presentado como propias cuestiones que planteaban alegaciones presentadas fuera de plazo y que no modifican nada sustancial».

El grupo municipal del PP presentó alegaciones, como también lo hicieron de forma conjunta el PSOE y Podemos que, en base al acuerdo de investidura que posibilitó el anterior gobierno tripartito, consensuaron una treintena de propuestas.

La entrada en vigor de las nuevas normas urbanísticas, que se prevé para comienzos del año próximo una vez que pase por pleno su aprobación definitiva tras el visto bueno de la Junta de Andalucía, planteará un nuevo escenario para cuestiones tan relevantes como las reseñadas al comienzo de esta información, permitiéndose las obras de ampliación, mejoras y reformas en aquellas edificaciones que quedaron fuera de ordenación con la anulación del plan de 2010. Pero además, como explicó Francisca Caracuel, hay suelos donde no se pueden otorgar licencias de obra porque no existían proyectos de urbanización aprobados conforme al plan del 86 «pese a que la realidad es que están parcialmente urbanizados». En estos casos, y aunque se estudiarán uno a uno, la norma común abre la puerta a que se puedan desarrollar presentando un proyecto de obra de urbanización, «que es menos complejo y se tramita en menor tiempo».

Ampliación de hoteles

En lo que afecta al sector de la hostelería, se autorizará el uso para la actividad de restaurante en la primera planta de viviendas del Casco Antiguo, un régimen que contemplaba el PGOU de 2010, pero que tras su anulación «se han denegado las licencias a los restaurantes que querían continuar su actividad en la primera planta». «No se autorizará ninguna actividad de ocio más ni que conlleve música, porque de lo que se trata es de combinar dentro de una convivencia el desarrollo económico de este área con la tranquilidad de los residentes». Y una buena noticia para los hoteles, que podrán ampliar sus instalaciones con parcelas colindantes aunque el uso de las mismas no sea hotelero. Para ello, necesitarán la tramitación de un estudio de detalle.

El equipo de gobierno tiene actualmente tres documentos «en marcha» destinados a garantizar la normalidad y seguridad urbanística en el municipio. Junto a la modificación de las normas urbanísticas, ya se ha aprobado el texto refundido del PGOU del 86, y se encuentra en fase de información pública la adaptación del PGOU del 86 a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía tras su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga (BOPMA).

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