Leticia Teboul, concejala del PSOE: «Han matado el germen del movimiento de la ciudadanía crítica»

Leticia Teboul tras su toma de posesión./Charo Márquez
Leticia Teboul tras su toma de posesión. / Charo Márquez

La abogada se incorpora como concejala del PSOE tras la renuncia de su compañera Eva Rodríguez, que salió por motivos personales

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Tiene 39 años, es abogada, con despacho en Málaga, y secretaria de la ONG Prodiversa. Milita en la agrupación socialista de Estepona desde hace años. Ya tiene experiencia como edil de la oposición ya que estuvo dos legislaturas en el Ayuntamiento de Torremolinos, donde reconoce que aprendió mucho. Además fue directora de Alcaldía con David Valadez.

-Ya trabajó usted en el Ayuntamiento de Estepona con el exalcalde David Valadez. ¿Cómo ha sido este regreso?

-Tras los fatídicos momentos de la intervención judicial del Ayuntamiento tras la operación 'Astapa' hubo que hacer un esfuerzo para dotar con personal externo determinados puestos y yo fui a una de las que se llamó por mi experiencia municipal vinculada al Derecho Administrativo y al urbanismo y sobre todo por la confianza para liderar ese barco que se estaba hundiendo. Fueron dos años muy intensos y complicados de gestionar. Cuando vuelvo al Ayuntamiento me sigo encontrando con personas con las que compartí espacio y gestión de muchos problemas y deslealtades, nos abrazamos con cariño y con afecto. Colaboraban contigo porque sabían que había que salir de ese entuerto. Fueron tiempos duros y mis primeras canas me salieron ahí por el estrés, pero fue muy enriquecedor.

Soy dura en mis intervenciones, eso lo aprendí del mejor: Pedro Fernández Montes

-Usted trabaja en Málaga ¿cómo se va a organizar para estar al tanto de lo que pasa en Estepona?

-Como muchos esteponeros, por la situación del mercado laboral, yo tengo mi trabajo en Málaga y paso mucho tiempo en la carretera. Ahora, con esta responsabilidad habrá que hacer más hueco en la agenda para hablar con los vecinos, mantener reuniones, porque así es como es la actividad municipal: debes estar en los sitios para hacer tu trabajo. Hasta las próximas elecciones hay que hacer un esfuerzo más a pesar de las dificultades que hay en esta corporación.

-¿Y cómo ve el partido en Estepona y qué posibilidades considera que hay de cara a las próximas municipales?

-Soy consciente de que con una Corporación con una mayoría aplastante, porque no es sólo absoluta, sino que te aplasta, pues muy complicado hacer trabajo de oposición, la gente se desanima, se asusta. Han matado el germen del movimiento de la ciudadanía activa y crítica. Vivimos un declive democrático municipal y eso nos afecta. Estamos haciendo todo lo posible para mantener iniciativas, pero las dificultades son amplias. Y el compromiso político de las personas que estamos ahí roza casi lo heroico. Somos muy conscientes de que para el PSOE de Estepona afrontar las próximas elecciones es un reto, a parte de lo de la operación 'Astapa', algo muy complicado.

-¿Qué le han contado sus compañeros del PSOE sobre el trabajo de la oposición en Estepona?

- Yo he conocido el trabajo de la oposición en Torremolinos y aquí te topas con una realidad que sorprende: un municipio de más de 50.000 habitantes, con la gestión que hay en una localidad tan grande, y que se entorpezca la labor de la oposición a este nivel. No es sólo una cuestión salarial, es que ningún miembro de la oposición está liberado. El hecho de no poder fiscalizar la gestión de gobierno es un problema de transparencia. Encima del apagón informativo que hay sobre la labor de oposición, qué nos queda, estar pataleando un puerta a puerta y no llegas porque el pueblo es muy grande. Hay muchas barriadas, muchas urbanizaciones, y además tienes tu trabajo, conciliar tu familia.

-De lo que ya ha podido conocer de la gestión municipal, qué destacaría?

-Sorprende la esquilmación del patrimonio municipal. En lugar de hacer un uso razonable de los recursos del Ayuntamiento para generar riqueza, como es tan fácil de incorporar cláusulas sociales y medioambientes a la contratación pública que emita el Ayuntamiento, con lo cual se puede abrir el abanico a pymes de aquí dando trabajo a los vecinos, tenemos que tener la vergüenza de vincular el concurso de jardines y limpieza de playas a una empresa vinculada con un caso de corrupción en Madrid. Y francamente creo que llevamos mucho daño hecho con este tema como para seguir en otras andadas. Además no hay que inventar nada, ya se hace en otros ayuntamientos. Se trata de una cuestión de voluntad política: lo que hay que hacer es innovar y pensar que un euro invertido por el Ayuntamiento se puede multiplicar por tres, en bienestar para la ciudadanía y en generar riqueza.

-¿Qué otras aspectos reclamaría que se cambiasen en la gestión municipal?

-Pues reclamar lealtad institucional. Cuando existe esa lealtad, los acuerdos han salido. El mejor ejemplo es el Hospital de Alta Resolución. Las que tenemos memoria histórica nos acordamos de esos militantes del PP recogiendo firmas contra el CHARE diciendo que era un centro de salud. Te sorprendes de algunas incoherencias.

Los que nos dedicamos a trabajar en plazas tan complicadas tenemos un toque de locura

- ¿Cómo afronta estos meses de legislatura?

-Intentaré aportar mi experiencia y, en el fondo, todos los que nos dedicamos a trabajar en plazas tan complicadas tenemos un toque de locura. Nadie entiende como dices que sí. Se vive solo una vez, se asumen responsabilidades y yo voy a dar todo lo posible. Espero no ser muy broncosa, soy dura en mis intervenciones, eso lo aprendí del mejor: Pedro Fernández Montes, alcalde del PP. Me bregué con uno de los mejores en el debate. Se pueden hacer muchas cosas y mis ideas las aportaré a través de mi grupo municipal y cumpliré con mi responsabilidad.

-¿Se va a centrar en algún área concreta?

-Por optimizar tiempo, recursos y formación, todo lo que tenga que ver con urbanismo y contratación pública, lo hemos hablado y me encargaré yo. Pero también por mi faceta social, soy muy activista en el movimiento feminista, entonces hay una parte que voy a intentar articular con las compañeras que ya están trabajando en la agrupación y que están en contacto con el movimiento asociativo de mujeres del pueblo para ir trasladando medidas transversales que mejoren la perspectiva de género de todo lo que se haga en el Ayuntamiento. El lenguaje inclusivo brilla por su ausencia en muchos textos administrativos que he podido revisar este último mes. Hay cuestiones que se pueden mejorar. Y tras la huelga feminista creo que estamos en el impasse de seguir generando presión, porque unos por convicción y otros por postureo se van a sumar a la ola de morada del 8 de marzo.

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