El marido de Rebecca Muldoon, acusado de estafar 900.000 euros en productos financieros

Material intervenido en la oficina del detenido./CNP
Material intervenido en la oficina del detenido. / CNP

Las indagaciones policiales a raíz de la desaparición de la mujer han destapado además un supuesto negocio de cigarros electrónicos vaporizados sin control sanitario

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

El marido de Rebecca Muldoon, la mujer británica de 35 años desaparecida en Marbella y cuyo cadáver, según la investigación, apareció este domingo en una playa de la localidad, está involucrado en la estafa en su país de productos financieros por valor de unos 900.000 euros. Además se le acusa de un delito contra la salud pública, cometido esta vez en España, al intervenirle, en una oficina alquilada en Marbella, más de 400 cigarrillos electrónicos vaporizadores de aceite de cannabis. Así consta en la requisitoria judicial tras la detención de este hombre, de 33 años y nacionalidad británica, que pasó ayer a disposición del Juzgado de Instrucción Número 1 de Marbella. El arresto, adelantado el pasado martes por este periódico, se produjo el lunes al tener el hombre en vigor, con fecha de entrada 15 de enero de este año, una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) dictada por las autoridades de Reino Unido por delitos económicos y financieros. De la OEDE se encarga el Juzgado Central de Instrucción Número 2 de Madrid.

Los investigadores han detenido a este ciudadano por una doble causa. De un lado, y con motivo de una OEDE, los agentes identificaron y detuvieron ese mismo día en Marbella al reclamado, buscado en su país por la estafa millonaria de productos financieros por valor de 800.000 libras esterlinas. En el transcurso del operativo, los agentes tuvieron conocimiento de que esta persona se podría estar dedicando a delitos contra la salud pública, según han informado desde la Policía Nacional. Entonces, se llevó a cabo una diligencia de entrada y registro en una oficina que el investigado tenía alquilada en Marbella, lugar donde además había fijado su residencia.

Fruto del registro en este inmueble, los investigadores intervinieron 425 cigarrillos electrónicos vaporizadores de aceite de cannabis, de tres variedades distintas, y con un alto porcentaje en tetrahidrocannabinol (84 por ciento). Los cigarrillos electrónicos vaporizadores, que es así como se denominan comercialmente, habían sido manufacturados en California, en Estados Unidos, país desde el que fueron importados sin control sanitario hasta España. Según las pesquisas, el aceite cannábico y los diferentes elementos que componen los cigarrillos estaban preparados para su distribución y venta en clubes de fumadores y su exportación a Inglaterra.

La familia de Rebecca está recogiendo fondos para sufragar la repatriación del cadáver

En los últimos días, y a raíz de la desaparición de Rebecca Muldoon, la policía hizo indagaciones sobre su marido, al que, no obstante, se había desvinculado del caso al encontrarse en los calabozos tras una denuncia por malos tratos en el momento en el que se le pierde la pista a su esposa.

Los datos forenses han apuntado a que la muerte de la mujer se produjo por ahogamiento y sin intervención de terceras personas. La familia de la británica ha puesto en marcha una campaña de recogida de fondos para afrontar la repatriación y el funeral de Rebecca. Para ello, su hermana ha abierto una colecta en la página de internet JustGiving con la que esperan recaudar 8.000 libras. Han hecho un llamamiento a quienes conocieron a la mujer para que hagan una contribución. «Siempre hizo lo correcto por sus hijos y eso es lo que hizo incluso hasta el final. Ella era una chica tranquila, a quien todos amaban. Todos tienen su propio recuerdo de ella y eso seguirá vivo. Nosotros, como familia, pedimos el apoyo de todos los que la conocieron, para ayudar a recaudar fondos de repatriación y para darle la despedida que merece, y la despedida final de sus hijos, familiares y amigos», relata Sabrina Foakes.

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