Marbella pide autorización a Fomento para acabar con los inseguros cruces peatonales sobre la A-7

Un peatón cruza entre los coches que entran a la rotonda del Trapiche desde la autovía A-7. :: josele-lanza/
Un peatón cruza entre los coches que entran a la rotonda del Trapiche desde la autovía A-7. :: josele-lanza

El Ayuntamiento elabora una auditoría de seguridad vial que debe recibir el visto bueno del Estado antes de acometer las obras para crear los nuevos pasos

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

Acabar con la inseguridad vial de los cruces sobre la autovía A-7 que conectan el Trapiche con la zona norte donde se encuentran viviendas, la Estación de Autobuses y el Colegio Vargas Llosa. Es el objetivo con el que el Ayuntamiento se ha puesto manos a la obra en el diseño de un proyecto para la mejora de la accesibilidad peatonal en este punto donde los peatones (la mayoría de ellos usuarios de la Estación de Autobuses) se ven obligados a sortear los vehículos que desembocan en las rotondas desde la A-7 en la salidas del Trapiche. Dos cruces al Este y otros dos al Oeste sin acerado y donde sólo en uno de los cuatro tramos existe un paso de peatones pintado en la calzada. La iniciativa para implantar itinerarios peatonales perfectamente señalizados y seguros debe contar con la autorización del Ministerio de Fomento al tratarse de una carretera estatal, de ahí que desde el Consistorio se vaya a solicitar igualmente la cesión a la ciudad del tramo del enlace de la autovía «al estar en tramo urbano». «Estamos hablando de un cruce que no cumple la normativa de accesibilidad, ni de rebajes de acerado ,ni en medidas de seguridad», explica el concejal de Obras, Javier García. De las conversaciones con Fomento para la tramitación de la intervención prevista por el Ayuntamiento ha surgido ya un primer paso consistente en la elaboración, por parte de la Administración local, de una auditoría de seguridad vial en la que ya se estaría trabajando y que estaría concluida, indica el responsable municipal de Obras, para finales de este mes, con la idea de poder sacar a licitación la obra «cuanto antes», una vez que además en este mes se apruebe definitivamente el Plan de Inversiones Financieramente Sostenibles de este año en el que se han recogido 200.000 euros para esta intervención.

Basta acercarse a la zona unos minutos para comprobar el riesgo al que cada día se enfrentan decenas de personas que intentan atravesar a pie esa barrera para la movilidad que representa el trazado de la Autovía del Mediterráneo A-7 en el eje norte-sur en el enlace del Trapiche. Al sur, el núcleo urbano de Marbella, al norte, conjuntos residenciales pero también equipamientos como colegios, la Estación de Autobuses y un hotel en reforma que abrirá en 2019. En medio, rotondas en las que desembocan las salidas desde la autovía (este punto concreto del enlace del Trapiche, es decir, el punto kilométrico 181 forma parte además del tramo de autopista, por lo que la auditoría de seguridad deberá ser trasladada igualmente a la concesionaria de la misma) y peatones que se la juegan al intentar cruzar en ausencia de pasos señalizados para ellos. «El trazado de la autovía constituye una auténtica barrera en cuanto a la permeabilidad y movilidad del tránsito peatonal que se desplaza del eje norte-sur», apunta la memoria del proyecto municipal en la que se hace especial mención a las «graves condiciones de inseguridad vial» en las que los ciudadanos discurren por estos puntos, «al mezclarse tránsitos de una infraestructura viaria diseñada con criterios para satisfacer al tráfico de vehículos interurbanos y que no cuenta con la resiliencia necesaria para absorber los tráficos peatonales urbanos a los que se ve sometida».

Acerado y señales

Para satisfacer la demanda de años de mejoras en este punto, se ha previsto la ampliación, remodelación, y rebaje del acerado para adaptar los itinerarios peatonales, haciéndolos más seguros y dotándolos de la necesaria señalización vertical, marcas viales, y balizamiento «que permita que esos tránsitos se realicen con la mayor garantía sin perder de vista -se subraya- la obligada convivencia con los vehículos motorizados que utilizan este importante nudo viario». La actuación se complementará, indican, con mejoras del pavimento de calzada, defensas, y jardinería.

Desde el Consistorio marbellí se hace especial hincapié en el proyecto en que la existencia de la Estación de Autobuses al Norte del núcleo urbano, así como la apertura del Colegio de Educación Infantil y Primaria Mario Vargas Llosa (hace ya cinco años), ha incrementado «notablemente» el tránsito peatonal en la zona, sobre todo de escolares, por lo que ahora considera «de especial importancia adaptar las medidas necesarias para alcanzar las condiciones de seguridad vial necesarias en el menor plazo de tiempo posible en aras de evitar situaciones de peligro y de inseguridad actuales».

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