Marbella eleva su lujo

Nuevas firmas exclusivas abren sus puertas en Puerto Banús, que agiganta su oferta en este sector

La firma italiana Max Mara ha abierto las puertas de un establecimiento de 170 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, en el Muelle Ribera de Puerto Banús.
La firma italiana Max Mara ha abierto las puertas de un establecimiento de 170 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, en el Muelle Ribera de Puerto Banús. / Jorge Rey
HUGO SIMÓN

El sector de productos y servicios de lujo en España facturó el pasado año más de 6.000 millones de euros. Marbella, con más de 1.500 millones, acaparó un 26 por ciento de ese enorme y suculento pastel, según los datos de Luxury Spain. El volumen de negocios convierte a la ciudad de la Milla de Oro en la segunda potencia nacional en este sector, solamente por detrás de Barcelona y con casi una decena de puntos más que Madrid, cuya cuota de ventas se situó en un 17 por ciento. El desembolso medio en cuanto a este tipo de productos y servicios en Marbella también se encuentra entre los más elevados, sobrepasando los 2.650 euros. No es de extrañar, por tanto, que el enclave costasoleño sea un foco de atracción para las marcas más exclusivas, especialmente Puerto Banús, cuyos muelles siguen siendo objeto de deseo para las principales firmas de moda del mundo.

Nadie quiere perderse la posibilidad de estar ubicado en los que probablemente sean los atracaderos más comerciales del mundo. Por este motivo, la temporada estival ha traído consigo la apertura de nuevos establecimientos dedicados a este segmento, con inversiones millonarias por parte de las empresas que buscan su hueco en las transitadas vías del recinto portuario. Loewe, Pilma o Max Mara ya lo han encontrado y son las últimas incorporaciones que vienen a sumarse como residentes a las exclusivas propuestas en moda y complementos del complejo de ocio. Un refuerzo de lujo que agiganta la oferta que presenta Banús en este sector. Y no son las únicas marcas que han estrenado presencia en el codiciado enclave marbellí. Intimissimi o Dsquared2 también se han instalado en el puerto, cuyo Muelle Ribera, con 2.280 euros el metro cuadrado, es la sexta vía comercial más cara de nuestro país. Dependiendo de la ubicación y la superficie, el alquiler de un local en la zona más exclusiva de Banús puede llegar hasta los 60.000 euros al mes.

En la imagen superior, Loewe ha apostado también por instalar una boutique en Banús. A la izquierda, foto de Pilma, que ha invertido 4,8 millones en su boutique. Al lado, Hubertus de Hohenlohe y el diseñador Ian Griffiths. / Jorge Rey

«Las marcas saben muy bien lo que hacen y, a pesar de que los precios de los alquileres no son baratos, siguen apostando firmemente por Puerto Banús», apunta Miguel Gómez, propietario de la firma Gómez y Molina Joyeros y organizador del Marbella Luxury Weekend, el evento dedicado al lujo que ha cumplido este año su séptima edición. «Siempre son bienvenidas las casas nuevas, que amplían la oferta para este tipo de cliente internacional que viene a Marbella atraído por los numerosos atractivos de nuestra ciudad y que en Puerto Banús tiene la oportunidad de hacer sus compras en un entorno distinto al de sus países de origen», señala el empresario. Para el presidente del Centro de Iniciativas Turísticas (CIT), Juan José González, la presencia de nuevas firmas exclusivas constituye «una noticia excelente». «Puerto Banús es un lugar emblemático en cuanto a excelencia y a lujo y nos llena de alegría que las grandes casas sigan apostando por tener presencia aquí», añade el representante del colectivo que reúne a los empresarios de Marbella.

El grupo italiano Max Mara, uno de los referentes de la moda italiana más exclusiva, lo tiene claro. La apertura de un establecimiento en la ciudad constituye, según la firma, «una apuesta por estar presente en el gran escaparate e importante posición comercial que es Marbella y, en concreto, Puerto Banús». La empresa propiedad de la familia Maramotti enmarca esta iniciativa en el plan de expansión del grupo en España, un mercado en el que se encuentra presente desde hace más de dos décadas. La tienda ubicada en el complejo náutico cuenta con una superficie de 170 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y en el diseño y distribución del espacio ha colaborado el estudio de arquitectura Duccio Grassi. El cóctel de inauguración de la boutique de Max Mara reunió a más de un centenar de personas, entre las que se encontraban el príncipe Hubertus de Hohenlohe y su pareja, la diseñadora Simona Gandolfi; el marqués de San Vicente del Barco y grande España Fernando Martínez de Irujo –hijo de la duquesa de Alba-; el duque de Sevilla, Francisco Borbón; Lulú Figueroa Domecq, nieta de la condesa viuda de Romanones; Clara Gamazo, cuñada de Juan Abelló, o el británico Ian Griffiths, diseñador y director creativo de la firma italiana.

Cristina Cicogna, Simona Gandolfi, Hubertus de Hohenloe y Paola Tholstrup

Loewe, por su parte, opera desde hace varios años en Marbella con un córner ubicado en El Corte Inglés. Pero ahora ha dado un paso más y ha instalado una tienda en Puerto Banús, la décimo tercera boutique permanente en España, que ocupa un espacio de dos plantas y que sigue el modelo de establecimiento para la marca diseñado por el director artístico Jonathan Anderson. Como el resto de las tiendas de la firma de moda, el nuevo local cuenta entre su ornamentación interior con obras de arte contemporáneo seleccionadas por el propio Anderson.

Max Mara y Loewe han abierto sus puertas en el Muelle Ribera, la vía en la que se dan cita firmas como Dior, Versace, Louis Vuitton, Chopard, Armani, Bulgari, Dolce & Gabbana, Valentino o Ralph Lauren. Por el contrario, la casa Pilma se ha instalado, en un local de más de 200 metros cuadrados de superficie, en el Muelle Príncipe Salman, en la zona en la que se enclavan marcas como Cartier o Carolina Herrera.

Con una inversión inicial de 4,8 millones de euros, la firma catalana ha llegado a Banús con Pilma Travel, una tienda especializada en la comercialización de artículos de viaje y complementos de lujo, un sector que representa el 24 por ciento de su facturación global. La empresa creada en los años 30 por la familia López, especializada en muebles de diseño y en decoración de interiores, considera que Marbella constituye un punto estratégico para el crecimiento de la rama dedicada a este segmento. En la boutique del recinto portuario pone a la venta artículos de viajes de marcas como Rimowa, Samsonite, Tumi y Teknomonster, así como la colección business de Porsche Design. También complementos para la mujer de Furla y de Lautem.

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