Las luces y las sombras del PTA

Vista áerea del Parque Tecnológico . :: atyges/
Vista áerea del Parque Tecnológico . :: atyges

El Parque celebra su 25 aniversario con récord de empleo y facturación pero corre el riesgo de morir de éxito si no soluciona sus dos grandes problemas: la movilidad y la falta de ingenieros

NURIA TRIGUERO

Hay más gente trabajando allí que vecinos tiene el municipio de Torrox. Su superficie supera las 220 hectáreas y la facturación agregada de sus más de 600 empresas representa entre el 6 y el 9% del PIB de la provincia. El Parque Tecnológico de Andalucía ha rebasado las expectativas más optimistas que pudieron manejar hace 25 años sus impulsores. Sobre todo teniendo en cuenta las circunstancias inciertas en las que dio sus primeros pasos, marcados por el enfrentamiento entre instituciones y la competencia de otro parque tecnológico andaluz, Cartuja 93, que acaparaba entonces los mimos de la 'madre' Junta.

La celebración de su primer cuarto de siglo pilla a la tecnópolis malagueña en un momento dulce. Está en un nivel récord de empleo (casi 18.000 trabajadores a cierre de 2016) tras encadenar tres años consecutivos creando mil nuevos puestos de trabajo. La facturación también está en su máximo histórico: 1.758 millones de euros en 2016. Pero quizá lo más valioso, más allá de las cifras, es la capacidad que está demostrando para atraer empresas tecnológicas extranjeras con alto potencial de crecimiento: Neueda, Solviteers, Ciklum, ITRS, Ebury, The Workshop... son sólo algunas. Es en este sentido, sobre todo, el de atracción de inversiones internacionales, en el que el PTA ha ganado la partida a Cartuja. También supera a la tecnópolis sevillana en empleo y número de empresas; no así en facturación agregada.

LOS DATOS

Felipe Romera, director general del recinto durante estos 25 años, está convencido de que el PTA está inmerso en una «tercera ola de innovación» que la va a catapultar en un nuevo «salto hacia delante». Esta nueva fase está marcada por tecnologías disruptivas como la ciberseguridad, el coche conectado, la inteligencia artificial, el 'big data' o las 'fintech'. Sus protagonistas son, por un lado, compañías como las ya mencionadas, que son 'startups' de origen internacional y vocación global que ya han superado la fase inicial y eligen el PTA para expandirse; y por otro, empresas clásicas de la tecnópolis que siguen dándole alegrías, como Dekra (antes AT4 Wireless), Premo o Accenture.

Mil empleos

Dado el ritmo de incorporación de nuevas compañías de este año -a las que previsiblemente se sumarán antes de que acabe el año otras dos o tres que están negociando su aterrizaje- y el crecimiento de empresas ya instaladas -anteayer mismo Dekra inauguraba una pista para probar coches conectados y nuevas salas de ensayo-, no es difícil que este año concluya con otro millar de nuevos empleos creados en la tecnópolis. En este ambiente de optimismo, Romera lanza una ambiciosa previsión: alcanzar los 50.000 trabajadores dentro de un cuarto de siglo.

Esta meta es a la vez, paradójicamente, una amenaza. Porque el Parque Tecnológico sufre ya en el presente una serie de carencias que pueden malograr ese crecimiento y hacer que muera de éxito. Para empezar está su deficiente conexión con la ciudad, que condena a sus empleados a sufrir cada día voluminosos atascos en las horas de entrada y salida. Se trata de un problema que ya existía hace diez años -por eso se creó la llamada Mesa de Movilidad- y, sin embargo, las soluciones que ya entonces se propusieron -la llegada del metro y/o del tren de cercanías- todavía no están ni siquiera encima de la mesa.

«Si se busca un ejemplo de cómo hacer las cosas mal en cuestión de movilidad y accesibilidad, ése es el PTA». Así de contundente se muestra Pablo Guzmán, presidente del comité de empresa de TDK y miembro de la Mesa de Movilidad del Parque desde su constitución. Se han hecho multitud de estudios: el último, del Área de Movilidad del Ayuntamiento, proponía la creación de un carril bus-VAO (vehículos de alta ocupación) en la carretera que conecta la autovía del Guadalhorce con la rotonda de entrada al recinto; así como crear un segundo acceso para los coches desde la hiperronda y habilitar autobuses lanzaderas desde la última parada del metro (Andalucía Tech).

Para Romera, ya es hora de «dejar de hacer estudios» y empezar a tomar decisiones, que en su opinión deben ir en la línea de «quitar vehículos privados y apostar por transporte público», ya que cuando «haya 50.000 personas será imposible meter 50.000 coches en el PTA» (no hay que olvidar que la falta de aparcamientos también es un grave problema). Para el director de la tecnópolis, el metro y el cercanías deben llegar al recinto «sí o sí» y apremia a las administraciones a «empezar ya» a poner fechas.

Igual que un Parque Tecnológico de 50.000 trabajadores no será posible sin estar conectado con la ciudad mediante transporte público, tampoco lo será si no hay profesionales para ocupar esos puestos de trabajo. Y la escasez de talento es un problema que afecta ya a las empresas de la tecnópolis. De la Universidad de Málaga están saliendo unos 500 ingenieros cada curso y el PTA está generando el doble de empleo. Y aunque no sólo se buscan profesionales de este perfil, el balance es deficitario.

«Por ahora las empresas se las van apañando para encontrar trabajadores. Están viniendo muchos de otras provincias cercanas, como Córdoba o Cádiz, y en el caso de empresas multinacionales, que buscan puestos de alta cualificación, por ejemplo relacionados con la inteligencia artificial, se traen a trabajadores suyos de otros países», explica Romera, que calcula que a día de hoy hay un millar de empleados extranjeros en la tecnópolis.

La leyenda mileurista

Lo cierto es que hasta ahora, trabajar en el Parque Tecnológico no ha representado la opción más atractiva para la mayoría de ingenieros salidos de la UMA. Pero ¿sigue siendo cierta la fama de los sueldos mileuristas? Sí y no. La conclusión tras analizar el tema de los salarios con varias consultoras de recursos humanos, empresas del PTA y la propia dirección del recinto es que el nivel retributivo de los trabajadores de 'software' rasos que empiezan su carrera profesional es modesto... incluso mileurista, reconocen.

Lo que también es verdad, añaden las fuentes consultadas, es que ese nivel sube rápidamente conforme se gana experiencia, así como si se dominan determinadas tecnologías que son actualmente muy demandadas. Y las empresas que se dedican a reclutar programadores aseguran que los salarios de los ingenieros llevan ya varios años subiendo. La llegada de algunas multinacionales particularmente agresivas en la captación de personal ha animado la competencia por el talento en el recinto, algo que lamentan algunos directivos de empresas clásicas del PTA, que ven cómo últimamente les 'roban' empleados a golpe de talonario. Pero no hay que olvidar una cuestión: guste o no, el hecho de que en Málaga se paguen sueldos más bajos que en Madrid o Barcelona es, junto con la calidad de vida de la Costa del Sol, lo que hace del PTA una localización competitiva.

En cualquier caso, para analizar el nivel retributivo o la calidad del empleo en el PTA hay que tener clara una premisa: la diversidad de compañías que conviven en el recinto. Desde gigantes como Accenture o Opplus, con varios miles de empleados, a autónomos y micropymes. Y las tecnologías de la información y la comunicación no son, ni mucho menos, el único sector presente: quedan algunos -pocos- exponentes de la industria electrónica como la mencionada TDK, Mades o A Novo con larga tradición sindical; teleoperadoras; fabricantes de pan, postres, ascensores o ropa infantil; centros de servicios compartidos; instituciones públicas... Los niveles salariales y la calidad del empleo varían de unos a otros centros de trabajo como de la noche al día. Y no todos superan el umbral de lo deseable. Pablo Guzmán lanza esta reflexión: «Estar en un parque tecnológico como el PTA, que presume de ser un referente de innovación, debería ser garantía de calidad de empleo. Si no, esto no pasa de ser un polígono bonito».

es la contribución del Parque Tecnológico al Producto Interior Bruto de la provincia.

es la superficie urbanizada que tiene a día de hoy el PTA, incluida su ampliación. En el PGOU hay terreno reservado para poder alcanzar las 315 hectáreas.

empresas e instituciones forman el ecosistema del Parque Tecnológico de Andalucía.

del empleo que genera el PTA se corresponde con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos