Luces para la discordia en Puerto Banús

Pantalla que ha generado las protestas. /Josele-Lanza -
Pantalla que ha generado las protestas. / Josele-Lanza -

Vecinos de la avenida Julio Iglesias, en pie de guerra tras la instalación de una pantalla gigante con fines comerciales frente a sus ventanas

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

«Es horroroso. No se puede estar en casa, no se puede ni cenar ni dormir a gusto». La mujer que habla es dueña de un apartamento en el bloque Y-Z de la avenida Julio Iglesias de Puerto Banús. El calvario que describe arrancó este pasado mes de julio, cuando la perfumería que se sitúa enfrente del edificio instaló en la parte alta de su fachada una pantalla de grandes dimensiones con fines publicitarios. Desde que el luminoso se pusiera en marcha la comunidad de propietarios se ha puesto en pie de guerra por las molestias que genera la intensidad lumínica y la variación de tonos y colores que se proyectan hacia el interior de los pisos.

La comunidad pide al Ayuntamiento que inste al local a retirar el luminoso que «obliga» a los residentes «a vivir con las persianas bajadas y las cortinas echadas»

Los inconvenientes generados y la oposición frontal a la permanencia de la pantalla han sido puestos en conocimiento del Ayuntamiento de Marbella, a través de un escrito dirigido a la delegación municipal de Industria y Vía Pública, donde la comunidad pide la retirada inmediata de la misma. El escrito, fechado el pasado 2 de agosto, y remitido por el administrador de la finca, recoge el malestar de los vecinos que de forma textual relatan «(la pantalla) nos causa una gran molestia debido a la intensidad de la iluminación y la variación de los tonos y colores, parece que tenemos una discoteca en el interior de nuestros apartamentos y nos es imposible descansar». En un escrito anterior, dirigido al Ayuntamiento el 21 de julio, al poco de entrar en funcionamiento la pantalla, la comunidad pedía que se girara inspección al local, a fin de verificar la existencia de los permisos pertinentes para accionarla y «determinar si las graves molestias que esta situación implica a nuestro vecindario pueden ser evitadas». Los residentes detallaban que la pantalla les obliga a «vivir con las persianas bajadas y las cortinas echadas».

La pantalla se enciende al caer la tarde y se mantiene hasta bien entrada la noche

Este periódico se puso en contacto sin éxito con el local comercial que ha instalado la pantalla a fin de recabar su versión de los hechos.

Los propietarios afectados de forma más directa son los vecinos del ala norte del edificio, cuyas ventanas dan frente a la pantalla que hace flash y va cambiando de colores a cada segundo, desde la caída de la tarde hasta bien entrada la noche.

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