Un joven de Estepona denuncia una paliza en una discoteca de Granada

Foto publicada por David en redes sociales desde la ambulancia./
Foto publicada por David en redes sociales desde la ambulancia.

David Espinosa, de 19 años y que se dedica al boxeo, asegura que entre ocho y diez porteros le golpearon mientras la sala de fiestas lo niega

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Un joven de Estepona ha denunciado una supuesta agresión que le habrían propinado los porteros de una discoteca de Granada, presentando lesiones en los oídos, en un ojo y en una rodilla además de numerosas contusiones en el cuerpo. «Hubo un momento en el que no sentía los golpes, lo veía todo negro y sólo escuchaba un pitido en los oídos. Pensé que no saldría de allí», relata David Espinosa, que en enero cumplirá 20 años y que lleva cuatro dedicándose al boxeo. Según la versión que trasladó a la Policía Nacional, los hechos tuvieron lugar la madrugada del pasado día 9 en la sala de fiestas Mae West de la capital granadina, a la que acudió con dos amigos. El altercado habría comenzado a raíz de que uno de los vigilantes de la discoteca chocara con uno de estos jóvenes tirándole una copa encima. En ese momento se inició una discusión y, siempre según la denuncia, varios empleados tiraron a su amigo al suelo y lo echaron del local, mientras que a él lo habrían llevado «a una terraza oscura, donde fue rodeado por ocho o diez porteros que le dieron una paliza impresionante», dice en el atestado policial.

«Me inmovilizaron por detrás y me pegaron una paliza brutal. Unos me daban patadas en la cabeza, otros en las costillas,... Uno de ellos tenía un puño americano y empezó a darme en la cara, rompiéndome una muela y el labio, y provocándome un derrame en el ojo», afirma David, que acompañó a la denuncia presentada en una comisaría de Granada el parte médico del hospital en el que fue atendido durante diez horas. «Menos mal que reaccioné, me levanté y pude salir a la calle corriendo hasta que me metí en un taxi y llamé a la Policía», comenta.

La conocida discoteca Mae West no niega el altercado, pero sí que aporta una versión distinta de los hechos. A través de un comunicado, los responsables del establecimiento aseguran que el joven «se encontraba discutiendo y forcejeando con otro grupo, que fue el que avisó al vigilante para que acudiera a controlar la situación ya que el denunciante estaba muy agresivo y exaltado por la caída de un vaso que tenía».

«Hubo un momento en el que no sentía los golpes. Pensé que no saldría de allí», relata David Espinosa

Siguiendo con el comunicado, la sala de fiestas acusa a uno de los jóvenes de agredir a uno de sus empleados y que, ya en la calle, «tanto el denunciante como sus dos amigos en una actitud agresiva causaron al menos lesiones a dos porteros más». Además, llega incluso a plantear la posibilidad que las lesiones que presenta David «se produjeran en la discusión anterior a la llegada del vigilante» y encuadra la denuncia en una «estrategia para evitar la posible retirada de la licencia que posee como boxeador». De momento, la Policía Nacional mantiene abierta la investigación.

«En ningún momento ofrecí resistencia ni me peleé», responde a SUR el joven esteponero, quien está a la espera de que el Cuerpo Nacional de Policía le avise para asistir a una rueda de reconocimiento mientras se recupera en casa. «Lo más grave son los oídos perforados y la lesión en el ligamento de la rodilla. Espero que se haga justicia y que se tomen medidas para que esto no vuelva a pasar. Si no llego a escaparme me quedo en el sitio».

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