José Carlos Martín: «En el proyecto de La Bajadilla no se ha dicho la última palabra. Puede ser que se reactive»

José Carlos Martín, en el Puerto de Estepona./Josele-Lanza -
José Carlos Martín, en el Puerto de Estepona. / Josele-Lanza -
Marbella

El presidente de la Asociación Marinas de Andalucía reivindica el carácter turístico de los puertos deportivos privados y por ello reclama a la Junta que la gestión de los recintos deje de estar en manos de Fomento

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

El sector cerrará uno de los mejores años desde que retomó la senda del crecimiento tras la crisis. Sin embargo, arrastra décadas de pleitos judiciales con la Junta deAndalucía a cuenta de los cánones que se les cobra. Un conflicto al que se le suma ahora una interpretación de la Ley de Costas que pretende adelantar el rescate de las concesiones. El presidente de Marinas de Andalucía (asociación que agrupa a 16 puertos deportivos de la región) llama al diálogo. Reivindica un nuevo puerto capaz de dar cabida a grandes yates, y confía en la reactivación del proyecto de La Bajadilla de la mano de la otra UTEque se presentó al concurso y de la que su empresa formó parte.

La llamada Tasa 10, los cánones que cobra la Junta, el bautizado como Efecto 2018. El nuevo año llega con las aguas revueltas para el sector.

–Así es. Son problemas que se arrastran desde hace años, que están judicializados y a los que la Junta de Andalucía sigue sin poner una solución.

En los últimos días se viene hablando de ese Efecto 2018 por el que una interpretación de la Ley de Costas pretende poner fin a las concesiones el año próximo, hayan llegado a fin o no. ¿Cómo casa eso con los contratos que tienen firmados desde hace décadas los puertos?

–En este asunto lo primero que hay que hacer es transmitir tranquilidad a los concesionarios, entre otras cosas porque esa interpretación que hace la Junta de una ley estatal como la Ley de Costas es errónea. En realidad es un efecto fantasma. No hay nada, y no se estaría hablando de esto si no fuera porque alguna opinión interesada de la administración regional ha pretendido aplicar esta limitación de plazo a las concesiones. Está claro que las concesiones acabarán cuando lo digan sus títulos otorgados en su momento por el Estado, salvo que se quieran rescatar y entonces se tendrán que habilitar los mecanismos legalmente establecidos para ello. En un primer lugar tendrían que haberlo comunicado a los concesionarios actuales, y en segundo lugar, tendrán que afrontar indemnizaciones por el periodo restante de la concesión.

¿Hay negociación abierta con la Junta sobre este asunto?

–Hemos tenido oportunidad de sentarnos con la viceconsejera de Fomento para abordar este asunto. Hemos dicho que no hay problema en renegociar la concesiones, pero la base de todo esto es que nos quieren aplicar una norma de una ley estatal de la que además estamos exentos.

Tengo entendido que hay ya presentados seis contenciosos por seis puertos andaluces contra esta situación.

–Así es. Ante la falta de respuesta de la Junta, nuevamente hay que recurrir a la justicia. Tanto los concesionarios como los usuarios que tienen derechos adquiridos y títulos de propiedad inscritos en los registros civiles sobre bienes ubicados en los puertos deben estar tranquilos. Porque esta situación no tiene sentido. Un ejemplo. El Puerto de Sotogrande disfruta de una concesión de 75 años. En ese entorno hay viviendas ocupadas por cesionarios que tienen su título inscrito en el registro de la propiedad. ¿Se imagina que la Junta de Andalucía en julio de 2018 diga a esos propietarios que tienen que abandonar sus viviendas basándose en una interpretación ficticia e interesada de la norma?

No es la única vía de conflicto. Está también la Tasa 10. ¿Qué es exactamente?

–Esa es otra historia. Otro invento de la administración central. Hay una tasa para las embarcaciones de recreo y nos hacen a nosotros recaudadores. Es una cosa absurda e injusta. Lo primero que piensa mi cliente es que yo le estoy poniendo otro precio, otra tasa. Que recaude el Estado por sus medios de recaudación.

«Andalucía necesita un puerto que puedan acoger grandes yates de más de 50 metros de eslora»

¿Cómo se venía cobrando hasta ahora?

–Aunque la ley es del año 1992 en ningún puerto de Andalucía se estaba aplicando esa tasa, entre otras cosas, porque eso se hizo para los puertos que son de interés general del Estado, como Málaga, Algeciras o Cádiz, pero no los deportivos. Málaga ha empezado a pedir información para girar esa tasa y hemos dicho que no vamos a facilitar datos porque no nos corresponde a nosotros. Yo no soy un funcionario del Estado para cobrarla.

Y con los cánones que cobra la Junta, ¿se ha conseguido algún acuerdo tras la importante subida de hace unos años?

–Es un asunto sin solucionar porque todas las soluciones que dan son provisionales y cada año van variando. El año pasado dijeron que harían un descuento para 2017, pero llega 2018 y ¿qué? Hay un problema añadido. Y es que seguimos sin interlocutor con la Junta de Andalucía desde que se marchó el anterior director de la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA) de la Consejería de Fomento,de la que dependemos y de la que no deberíamos depender.

¿Se refiere a esa petición que han hecho para que los puertos deportivos sean gestionados por la Consejería de Turismo?

–Lo hemos pedido por activa y por pasiva pero no se atreven. No nos vale el argumento de que los puertos hay que hacerlos y eso debe depender de Fomento. Eso debiera ser así hasta que se termina de construir un puerto. Después, en el día a día, somos empresas turísticas pero el catálogo de empresas turísticas de Andalucía no nos incluye. Es inexplicable.

¿Cómo va a cerrar el ejercicio el sector de los puertos deportivos en Andalucía?

–Desde 2007, este año ha sido el mejor. La media de los puertos malagueños estará en el 85-90% de ocupación. En el conjunto de Andalucía estamos en el 83%. Partimos de que venimos de 2007 que estábamos al cien por cien. Luego, en los años de la crisis bajamos hasta un 40 o 45%.

¿Quienes han vuelto?

–Se nota ahora más la pujanza de nuestra economía, con la vuelta de los españoles porque la recuperación es una realidad. Pero también vuelve mucho extranjero que se fue por precio y por sus diferencias con sus países de origen por la devaluación de la moneda. Aunque dentro del euro, en 2007 teníamos unas tarifas que hemos tenido que bajar y eso también ha hecho que algunos que se llevaron el barco a otros puntos, como el Levante español, con precios más competitivos, hayan vuelto, porque donde quieren estar es aquí.

¿Cuál diría que es la situación actual de los puertos de la provincia de Málaga?

–Aquí tenemos una oferta muy buena para barcos pequeños o medianos, pero a Málaga y en su conjunto a Andalucía le falta un puerto que pueda recibir grandes yates. Es algo que tiene Baleares y Cataluña, pero nos falta. Todas nuestras infraestructuras son antiguas, tienen más de 30 años, y fueron diseñadas para otras necesidades. Hacen falta infraestructuras nuevas que permitan la acogida de barcos de más de 50 metros de eslora. Solo Banús puede hacerlo, pero solo uno. Cuando en el mundo hay más de 450 barcos superiores a 80 metros de eslora. Estoy seguro que alguno vendría a esta zona si encontrara un puerto al que pudiera entrar.

Durante mucho tiempo se habló de la posibilidad de ampliar Puerto Banús, y luego surgió la fallida ampliación de La Bajadilla. A día de hoy, ni uno ni otro proyecto han fructificado.

–El problema de Banús es que se paralizó esa idea porque la Junta de Andalucía quiso impulsar la Bajadilla y no sé por qué. En este caso de La Bajadilla todavía no está dicha la última palabra. Puede ser que se reactive.

Su grupo de empresas, Marinas del Mediterráneo, participa de la UTE que perdió la adjudicación frente a la oferta de Al Thani. Un concurso que el TSJAha anulado.

–Así es. Ha habido una sentencia del TSJA que ha declarado nula la UTE del Ayuntamiento de Marbella y Al Thani, con lo que a efectos jurídicos solo se presentó una candidatura, la otra UTE, la nuestra.

¿Cuál cree entonces que debe ser el siguiente paso?

–Lo debe dar la Junta de Andalucía. No sabemos si recurrirá o no. Puede ir al Supremo. En cualquier caso, la UTEque no ganamos está expectante a ver qué pasa.

¿Y qué pasa con el Puerto de Cabopino? La concesión está caducada y la Junta tiene sobre la mesa una oferta que lleva aparejada una importante inversión, y no sale.

–Me da vergüenza decirlo, pero es una cuestión de negligencia. ¿Desde cuándo saben ellos (Junta) que se acababa la concesión? Pues desde que se la dieron. ¿Han tenido tiempo? Sí, ¿Han hecho algo? No. Resulta que llega el vencimiento y no saben qué hacer. Ha sido falta de dedicación y de interés. Será dura la palabra pero es por falta de competencia. Esa oferta se anunció en junio de 2016 antes de que terminara la concesión y ya tendría que estar tramitada. ¿Y por qué no lo está? ¿Porque están más ocupados en subirnos los cánones? Ese puerto es ahora de gestión directa. Lo que pase allí es responsabilidad de la Junta. Y todo porque no funcionan. No tiene ninguna justificación que eso no salga.

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