La investigación policial continúa abierta

La policía y el Ayuntamiento están convencidos de que el asalto que se produjo a la Villa Romana y que destrozó el mosaico de la Medusa fue un acto vandálico y no un robo perpetrado con fines económicos o destinado a coleccionistas. Pese a todo, las investigaciones permanecen abiertas pues, tal y como indicó ayer Gema Midón, «sería de locos» que si alguien está en posesión de las piezas originales, tratara de venderlas en el mercado dada la notoriedad del botín. Por ello existen órdenes internacionales por si en el futuro se produjera dicho intento. Si algo se ha sacado en positivo de este expolio es el aumento de la seguridad en la Villa. Tras la colocación de cámaras de vigilancia, también se ha procedido a la iluminación de la zona. Y el Ayuntamiento trabaja ahora en el reforzado del vallado perimetral para impedir el acceso indebido de personas y animales a la Villa Romana.

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