Una intervención reforzará los taludes de la Cantera para evitar desprendimientos sobre el auditorio

Plataforma de las instalaciones de Starlite, ubicadas en la Cantera de Nagüeles./Josele-Lanza -
Plataforma de las instalaciones de Starlite, ubicadas en la Cantera de Nagüeles. / Josele-Lanza -

La obra tomará como base el proyecto encargado por el Ayuntamiento con la solución definitiva de estabilización del escenario de Starlite tras intervenciones temporales en los dos últimos años

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

Un escenario levantado en un entorno natural al aire libre que exige de un mantenimiento y vigilancia continuos. La cantera de Nagüeles, propiedad de la Junta de Andalucía, y con autorización administrativa de uso a favor del Ayuntamiento de Marbella como auditorio, viene siendo objeto desde 2012 -fecha en la que el auditorio se abrió al festival de conciertos Starlite-, de anuales controles y planes de intervención temporales para garantizar la seguridad del desarrollo de los eventos que acoge. Ahora, el Consistorio, tomando como base un informe geotécnico encargado ex profeso, tiene previsto acometer una solución definitiva para la estabilización de los taludes existentes. La ejecución de estas obras están ya en proceso de licitación con un coste que se acerca a los 400.000 euros (399.768 euros) y un plazo de ejecución estimado de unos dos meses y medio. «La idea es que estén ejecutadas dentro de este año», explica el concejal de Obras Javier García, quien señala, no obstante, que el objetivo es que puedan estar listas antes de que el auditorio vuelva a tener actividad este verano.

La licitación recoge el proyecto de 'Acondicionamiento y puesta en seguridad del frente de la antigua Cantera de Nagüeles para su uso como auditorio para la celebración de eventos musicales y culturales', redactado por José Ignacio Merino Escobar, ingeniero de tecnología de minas y energía, ingeniero técnico de minas, de la mercantil Azogue Ingeniería, que define las medidas necesarias que se deben adoptar con carácter permanente «para acondicionar y garantizar la seguridad del frente de la antigua cantera para su uso». El objetivo de la recuperación, recoge el proyecto, es «restituir la posibilidad de que el terreno alterado vuelva a ser útil para un determinado uso, sin perjudicar el medio ambiente». En este sentido se han programado dos fases de intervención. Unas actuaciones previas y lógicas «encaminadas a despejar de todo tipo de construcción o material auxiliar el espacio comprendido entre los taludes y los puntos donde se levantarán barreras de contención». Para proceder posteriormente a la intervención propiamente dicha que se centrará en el saneo de los taludes. Una actuación en la que «se harán caer las piedras que se encuentren con riesgo evidente de desprendimiento del talud al pie del mismo», explica el proyecto. De estos trabajos se encargará «personal especializado que se descolgará desde la cabecera del talud para ir bajando». Este tratamiento se aplicará en los taludes este y oeste y también en el que está detrás del escenario de Starlite. En estos mismos puntos se colocará una malla de doble trenzado como sistema de estabilización. Igualmente se ha previsto instalar una red de cable (paneles constituidos por cables entrelazados ) para el talud este.

Todo ello se reforzará con barreras estáticas en los tres taludes y un sistema de monitorización que repartirá 10 clinómetros por la superficie de los taludes existentes en el auditorio. Estos aparatos están diseñados para detectar movimientos de los bloques.

A la limpieza de los taludes se unirá la colocación de mallas, una red de cable y barreras estáticas La actuación tendrá un coste cercano a los 400.000 euros y durará dos meses y medio

Escenario entre taludes

Desde que se abriera la cantera para acoger la celebración de conciertos se viene vigilando, con lógica atención, el estado de estos taludes. Hay que recordar que la plataforma montada para el festival Starlite se encuentra encajada entre los taludes de la antigua cantera, ocupando una superficie de 7.350 metros cuadrados.

La empresa concesionaria de las instalaciones encargó en su día a la empresa SIGMAC una serie de estudios geotécnicos e informes encaminados a definir una serie de medidas de estabilización de los taludes existentes «con la finalidad de reducir y/o evitar el riesgo de caídas de bloques sobre la plataforma en la que se encuentra la infraestructura del auditorio». Esos informes sirvieron, según recoge la documentación del proyecto actual, para desarrollar en el verano de los años 2016 y de 2017 «actuaciones de tipo temporal y preventivo, dejando para un futuro actuaciones definitivas para la estabilización», que son las que ahora se han programado.

Los trabajos desarrollados en los dos últimos años han consistido igualmente en el saneo de los taludes, con la retirada de las piedras en riesgo de caída, así como la colocación de mallas de seguridad y barrera estática.

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