Moción de censura en Marbella

Rafael Piña y Manuel Osorio, ediles de OSP. /Josele-Lanza
Rafael Piña y Manuel Osorio, ediles de OSP. / Josele-Lanza

Opción Sampedreña se reúne de urgencia y anunciará esta noche su decisión tras el deterioro de las relaciones entre el tripartito y Podemos

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

La calma política en Marbella apenas ha durado algo más de diez días. Opción Sampedreña, la formación bisagra en el Ayuntamiento, vuelve a poner en duda su continuidad en el gobierno municipal y abre con ello la puerta a un posible cambio político. A estas horas, los dirigentes de la formación independiente están reunidos. Han convocado una rueda de prensa para esta noche a última hora en la que comunicarán su decisión. El deterioro de las relaciones entre el gobierno tripartito y el grupo municipal de Costa del Sol Sí Puede-Podemos ha acelerado los acontecimientos.

El consejo de OSP decidió en la madrugada del pasado 1 de agosto completar el mandato municipal junto al PSOE e Izquierda Unida, una coalición a tres que requiere del apoyo de los dos concejales de Costa del Sol Sí Puede-Podemos para contar con mayoría en el pleno. El partido independiente de San Pedro tomó esa decisión con un escaso margen -16 votos a 12- y con diferencia de criterio de sus ediles. El teniente de alcalde de San Pedro, Rafael Piña, se mostró partidario de la continuidad y el concejal de Hacienda, Manuel Osorio, apoyó la propuesta de presentar una moción de censura con el Partido Popular.

Cuando en 2015 OSP apoyó la investidura del socialista José Bernal, anunció que a mitad del mandato decidiría sobre su continuidad, y después de la votación del 1 de agosto, pese a que Osorio advirtió que el acuerdo estaba vivo, se dio por hecho que el tripartito concluiría su mandato.

Sin embargo, en los últimos días algunos acontecimientos han precipitado un posible cambio de rumbo. Fuentes consultadas por este periódico se han referido especialmente a la beligerancia con la que el grupo municipal de Podemos se opuso a la renovación por otros cinco años de la concesión de la zona azul a la empresa privada que lo gestiona. Los ediles de partido morado consideraron que con esa decisión, los miembros del gobierno tripartito incumplieron de manera flagrante el acuerdo de investidura aprobado en 2015, que preveía la recuperación de los servicios privatizados durante los años del Partido Popular y su municipalización. Ayer mismo, miembros de Izquierda Unida y de Podemos se enfrentaron con dureza en las redes sociales con acusaciones mutuas.

Ante este panorama, no pocos miembros del gobierno municipal han reconocido el complicado panorama que se presenta para continuar gobernando con estabilidad, especialmente en los asuntos que requieren de la mayoría absoluta en el pleno. Algunos, incluso, dieron por hecho que no habrá acuerdo para los presupuestos municipales de 2018, que deberían comenzar a elaborarse tras el paréntesis del verano, y que por lo tanto el tripartito se vería abocado a gobernar con presupuestos prorrogados.

El pasado miércoles durante un partido amistoso de fútbol en el estadio municipal de San Pedro, se produjo un encuentro entre Piña y el presidente del Partido Popular de Málaga, Elías Bendodo, en el que se volvió a abordar la situación del Ayuntamiento.

Según algunas fuentes consultadas por este periódico, OSP ha vuelto a poner sobre la mesa todas las opciones, que incluyen tanto una moción de censura para devolver la alcaldía a la popular Ángeles Muñoz como pasar a la oposición, lo que dejaría al alcalde, José Bernal, en una posición precaria.

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