La huelga de examinadores de tráfico deja 800 pruebas pendientes al mes en Marbella

Cada profesor puede examinar a un máximo de dos alumnos por prueba práctica. :: josele-lanza
Cada profesor puede examinar a un máximo de dos alumnos por prueba práctica. :: josele-lanza

Las autoescuelas de la ciudad viven con desesperación el arranque del curso con sus aulas a más de la mitad de su capacidad

PABLO COLLANTES MARBELLA.

Se estima que la huelga de examinadores de tráfico, sostenida por el colectivo desde el pasado mes de junio, ha ocasionado pérdidas en autoescuelas de todo el país por valor de 42 millones de euros. De momento, más de 4.000 alumnos de toda la provincia están aún pendientes de poder examinarse. En Marbella, la problemática se enquista y la ciudad va camino de convertirse en una de las más afectadas por los paros de los funcionarios.

Así lo constata Antonio Martín, presidente de la Asociación Malagueña de Autoescuelas. «Cada profesor puede examinar a razón de uno a dos alumnos por prueba, y en verano apenas hemos tenido cuatro convocatorias». Ante esta panorama, Martín explica que muchos centros formativos se verán en la obligación de cerrar sus puertas temporal o definitivamente, asfixiados por la pérdida constante de alumnos.

Tras más de un año en espera, en la última convocatoria a la que se presentó no fue llamado a examen
«Los costes se duplican».
Esta jovén ucraniana afincada en Marbella lleva más de 5 meses sin poder examinarse
«He rechazado ya más de tres trabajos».
Quería viajar a Reino Unido para formarse y el restraso en la obtención del carné se lo impide
«No puedo compaginarlo todo».

«Es una situación que para muchos se hace insostenible. En el sector nunca habíamos sufrido algo así». En el pasado mes de agosto, pese a estar desconvocada la huelga, solo 200 alumnos tuvieron la oportunidad de examinarse de la prueba práctica. «Antes de que comenzasen las protestas se podían examinar a más de 1.000 alumnos al mes», precisa el presidente.

Los centros formativos reducen su personal y el número de horas ante la falta de alumnos

Para septiembre, el panorama no parece dar síntomas de mejora. Tras un verano infructuoso, los examinadores se plantan al inicio de curso y amenazan con mantener la huelga hasta finales de año. «Como mucho examinaremos a 90 alumnnos por prueba, ya que apenas una decena de examinadores estarán disponibles durante la semana», explican desde la asociación.

En este mes, las vacaciones y las bajas de muchos de los examinadores coinciden con el cese de los exámenes de lunes a miércoles. De los 25 profesionales que componen esta plantilla en la provincia, estarían en activo actualmente alrededor de 11, según los cálculos de Martín. «Estamos al borde de la ruina».

Los ánimos en el sector no son mucho más alentadores. «Hemos facturado un tercio de lo que solemos facturar en verano, contandocon el auge de estudiantes que vienen a pasar la temporada», explica Nacho O Donell, gerente en la autoescuela Marbesula. «Tenemos más de treinta personas en lista de espera», señala. Las autoescuelas marbellíes tienen confirmadas, por ahora, tan solo dos pruebas teóricas durante el mes de septiembre. «Ya de por sí no es un negocio rentable, ahora todavía menos».

El centro ha sufrido de lleno las consecuencias de los paros durante la temporada estival. «Hemos tenido que despedir a un profesor de los que ya teníamos fijos y de momento vamos tirando trabajando bajo mínimos. Incluso hemos tenido que pedir algún préstamo», precisa.

En una situación similar se encuentran las autoescuelas Costa del Sol. «En nuestro caso no hemos tenido que despedir a nadie, pero no hemos podido hacer efectivos los refuerzos que teníamos previstos para la temporada», cuenta Felipe Garrido, encargado de las sedes ubicadas en la ciudad.

Garrido afirma que el sector está atado de pies y manos. «Desde Tráfico recibimos instrucciones para no llenar las listas que presentamos. Apenas nos llega información de cuándo podremos volver a examinar a nuestros alumnos y cuando la hay, echan para atrás a la gran mayoria».

Lo que debía haber sido un periodo de récord, ha acabado convirtiéndose en un desplome acelerado. «En verano facturamos para poder mantener abiertas nuestras escuelas durante el resto del año», señala. «Nuestras listas superan el medio centenar de alumnos, la mayoría de ellos se podrían haber examinado antes incluso de que terminase el mes de agosto».

Alumnado por temporadas

Para saber por qué Marbella es una de las ciudades más afectadas por la huelga hay que tener en cuenta el perfil del alumnado. «Trabajamos con estudiantes que residen en Marbella temporalmente, por periodos vacacionales o laborales, y ahora sin embargo no podemos aceptar ese tipo de perfil porque sabemos que no vamos a poder ofrecerles las garantías que ellos necesitan». Además, a este perfil, se suman todos aquellos que urgen de un vehículo para poder trabajar en la zona. «El transporte público de Marbella no funciona con regularidad en todas partes, por lo que el coche se hace indispensable».

La huelga provoca, también, el llamado efecto dominó. «Antes recibíamos llamadas a diario y al conocer la situación, dejaban de estar interesados. Ahora ya no suena el teléfono», afirma Valeria Ferreria, de autoescuela San Pedro. Por su parte, la céntrica autoescuela Plaza de la Merced, ubicada en Ricardo Soriano, dejó de examinar alumnos tras la Feria de Marbella. «Es un desastre para todos, nadie gana en el conflicto», admite José Luis Amaya, gestor del centro. «Afrontamos el curso con resignación y con clientela que no tenga prisa para sacarse el carné».

Una realidad que se repite

El Gobierno central se ha plantado en contra de la postura de los funcionarios del sector y ha anunciado que no cederá ante la subida salarial que exigen los examinadores. En este sentido, ninguna de las partes parece dar su brazo a torcer y el futuro es, de momento, incierto.

No es la primera vez que las autoescuelas se enfrentan a algo así. En 2015, los examinadores programaron parones de características similares durante los meses de verano. «Ahí ya nos avisaron de lo que vendría», explica José Luis Amaya. Por aquel entonces, la Dirección General de Tráfico (DGT) pactó con ellos un complemento salarial de 200 euros mensuales que aún no se ha hecho efectivo. Según los examinadores, desde ese 2015 han ido pasando directores generales de la DGT sin que Hacienda haya dado luz verde a esa mejora.

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