El futuro de la Escuela Bellamar, en el aire tras rescindir la propiedad el contrato con el Estado

Alumnos de cocina, en una de las clases./Josele-Lanza -
Alumnos de cocina, en una de las clases. / Josele-Lanza -

El Ayuntamiento busca una nueva ubicación que garantice la continuidad del centro formativo en Marbella a partir del año próximo

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

La Escuela de Hostelería y Turismo Bellamar de Marbella -el único centro formativo de profesionales del sector que continúa en manos del Gobierno central en la provincia al no haber sido nunca transferido a la Junta de Andalucía- se enfrenta al peor momento de su medio siglo de andadura. Los propietarios del terreno sobre el que se levantan las instalaciones y el antiguo hotel (entre las calles Pintor Pacheco y la avenida Severo Ochoa) han rescindido el contrato que mantenían con el Gobierno central desde el año 1969, lo que deja en el aire la continuidad del centro formativo en el municipio a partir del próximo curso de 2018. La mediación del Ayuntamiento ha propiciado un acuerdo entre las partes para garantizar la actividad al menos a lo largo del presente curso

Como adelantaba este periódico el pasado mes de junio, los propietarios del suelo habían trasladado ya al Gobierno central su interés por recuperar esos terrenos. Fuentes del Ejecutivo central confirmaban entonces que las partes mantenían abierta una negociación con idea de alcanzar un nuevo acuerdo que permitiera la continuidad de la escuela en la misma ubicación. Ello no ha sido posible y, como ha confirmado el Ayuntamiento, los privados «han solicitado la reversión de manera inmediata de la propiedad». El Consistorio marbellí busca ahora una nueva ubicación para la Escuela de Hostelería de Turismo cara al próximo curso al haber quedado garantizada la continuidad para el actual. «El acuerdo no solo supone una garantía para la escuela y los alumnos de que no se suspenderá la actividad durante este curso, sino que además permite disponer de tiempo suficiente para encontrar una nueva ubicación para un centro de formación emblemático con 50 años de historia y el único dependiente del Estado que permanece en la provincia», ha señalado la alcaldesa Ángeles Muñoz, quien ha mantenido un encuentro con la ministra de Empleo, Fátima Bañez, en el que han abordado esta cuestión.

El Consistorio, según ha adelantado Muñoz, trabaja ya en la búsqueda de una localización alternativa que cumpla con los requisitos para albergar el centro dentro del municipio. «Nuestro objetivo es que la Escuela Bellamar permanezca en Marbella, no solo porque su historia está ligada a la de nuestra ciudad desde su fundación, sino también por la importancia en materia de empleo de un centro que ha formado a más de 35.000 profesionales y que tiene una inserción laboral superior al 90 por ciento», ha señalado Muñoz.

El PGOU del 86, vigente tras la anulación del plan de 2010, califica el suelo de uso residencialEl Ayuntamiento había intentado obtener la titularidad de parte del suelo con un acuerdo que no fructificó

Un acuerdo sin frutos

A esta situación se llega cuatro años después de que, en 2013, el Ayuntamiento y la propiedad alcanzaran un acuerdo destinado a mejorar las instalaciones, a la vez que se atendían los intereses de los dueños de los terrenos. En virtud de aquel acuerdo parte de la parcela, unos 5.000 metros cuadrados y el edificio de las aulas, pasaba a manos municipales.

La propiedad, por su parte, recuperaba el 40% del terreno -unos 4.000 metros cuadrados- el correspondiente a la zona que acoge el hotel ya abandonado. Aquel acuerdo estaba supeditado a una modificación urbanística del PGOU de 2010 que otorgaba a este suelo la calificación de equipamiento privado SIPS (Servicios de Interés Público y Social). Dicha modificación pretendía devolver a la parte que quedaba en manos de los privados la calificación de uso residencial que le otorgaba el plan de 1986. Aquel acuerdo no llegó a fructificar. La anulación del Plan de 2010 y la vuelta al PGOU de 1986 ha cambiado por completo el el escenario. Este periódico intentó sin éxito obtener una valoración de la parte privada propietaria de los terrenos.

La Escuela de Hostelería y Turismo Bellamar, dependiente del Servicio Público de Empleo Estatal, oferta distintos cursos -entre los que se encuentra Cocina, Servicios de restaurante, Sumillería y Recepción en alojamientos- que cubren toda la horquilla laboral (de los 16 a los 65 años) y con especial atención a las personas desempleadas que forman parte de los colectivos con más dificultades para acceder al mercado de trabajo: mujeres, jóvenes menores de 30 años, personas con discapacidad, afectados y víctimas de la violencia de género, desempleados de larga duración, mayores de 45 años y personas con riesgo de exclusión social.

En enero de este año el centro iniciaba un nuevo curso con un total de 80 alumnos repartidos en cinco cursos: cocina, servicio de restaurante, recepción de alojamiento, sumillería y operación básica de piso. El respaldo del Estado a esta escuela se traduce en una inversión de 333.000 euros.

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