El fundador de un centro benéfico de Marbella, acusado de secuestro e intento de homicidio

El fundador de un centro benéfico de Marbella, acusado de secuestro e intento de homicidio

La Fiscalía pide para él y para su supuesto compinche penas de 22 años de cárcel, ya que habrían maniatado a dos hombres y acabaron disparando a uno de ellos

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Cinco personas se sentarán esta semana en el banquillo por una extraña trama delincuencial en la que hay desde secuestros hasta un intento de homicidio, pasando por el tráfico de drogas o la tenencia ilícita de armas. Entre los acusados se encuentra el fundador de un centro benéfico marbellí para el que la Fiscalía pide nada menos que 22 años y medio de cárcel.

Los hechos se remontan al 22 de enero de 2016. Aquel día, poco después de las dos de la tarde, el creador de la ONG y un amigo se presentaron en la casa de un conocido, que estaba a su vez con otra persona. Tras mostrarles dos armas cortas, presuntamente les golpearon, maniataron y amordazaron con cinta de embalar, según el escrito de acusación, al que ha tenido acceso SUR.

Uno de los asaltantes, concretamente el supuesto filántropo, habría disparado dos veces a una de las víctimas «teniendo conocimiento de la alta probabilidad de producir la muerte», según el Ministerio Público. Tras ello, sustrajeron a esta última su bolso-bandolera en el que llevaba 360 euros, aparte de documentación y dos móviles y abandonaron la vivienda.

La policía encontró20 kilos de hachís en la sede de una asociación benéfica

La víctima ingresó en el hospital con dos heridas por arma de fuego, una en el abdomen y la otra en la rodilla izquierda, por las que tuvo que ser intervenida de urgencia. Afortunadamente, los proyectiles no dañaron órganos vitales ni zonas óseas. Pasó cuatro días ingresada y tardó dos meses más en curarse.

La Fiscalía atribuye a los dos principales acusados los presuntos delitos de homicidio en grado de tentativa, detención ilegal y robo con violencia por este primer incidente, que dio paso a una operación policial que hizo aflorar nuevos delitos.

Registro en su domicilio

En el registro del domicilio de uno de ellos (el que levantó la asociación benéfica), y que comparte con otros dos familiares, también procesados, los agentes hallaron unos 740 gramos de hachís y dos armas detonadoras que habían sido manipuladas, según el relato acusatorio.

A ambas pistolas se le había sustituido el cañón por uno libre de impedimentos y estaban preparadas para disparar balas del calibre nueve milímetros. Una de ellas tenía, además, el número de serie borrado. En la casa se intervino también abundante munición e incluso una granada de mano tipo piña fabricada en España.

En la casa del pastor hallaron dos pistolas detonadoras que habían sido manipuladas para disparar munición real

Los investigadores también registraron la sede de la asociación benéfica en la que el principal acusado ejerce además su actividad profesional mediante la compraventa de artículos de segunda mano. Allí, curiosamente, se intervinieron dos paquetes de 10.300 y 10.360 gramos de hachís, valorados en 118.486 euros, ya que se trata de resina de hachís con una pureza del 36,85%. Según el Ministerio Público, los acusados tenían previsto destinar esta sustancia a su venta a terceras personas, de ahí que, además, se le atribuyan a todos ellos delitos contra la salud pública.

Orden de alejamiento

Por todo lo anterior, el fundador de la ONG, al que defiende el letrado Antonio Mazuecos, de Aránguez Abogados, se enfrenta a una posible condena a 22 años y medio de cárcel, mientras que para su supuesto acompañante en el asalto la fiscal solicita penas que suman 22 años, además de una orden de alejamiento de 500 metros y prohibición de comunicación con la víctima durante un periodo de 10 años y una indemnización de 6.352 euros.

Para los dos familiares del primero, el Ministerio Público solicita cuatro y seis años de prisión, respectivamente. El quinto acusado, al que defiende el letrado Eduardo Muriel, de Muriel Abogados, es curiosamente una de las víctimas del secuestro, ya que en su domicilio se encontraron 625 gramos de marihuana que, como él mismo reconoció, iba a destinar al menudo. Se enfrenta a una posible condena a año y medio de cárcel.

La primera sesión del juicio está señalada para este miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga.

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