El farero que dio luz a Estepona

José David Vidal fue el encargado del faro desde 1906 a 1936./SUR
José David Vidal fue el encargado del faro desde 1906 a 1936. / SUR

José David Vidal más que encargado del faro fue el auténtico cronista del pueblo a través de sus postales. Un heredero del farero dona al Archivo Histórico Municipal de Estepona una reproducción digital de más de 250 postales costumbristas

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Los fareros suelen dar luz desde la costa para servir de guía a los barcos en alta mar. Pero hay alguno, como José David Vidal, que desde Punta Doncella, iluminó Estepona con su interés por la colección de fotografías, postales y sellos. Su legado ha permitido arrojar luz sobre muchos aspectos de la evolución de Estepona. Ingeniero de caminos, Vidal llegó a Estepona en 1906 para ocupar la vacante del faro y en él se quedó hasta 1936.

Las investigaciones realizadas por la Delegación de Patrimonio Histórico, Archivo y Museos del Ayuntamiento de Estepona, han revelado que Vidal no era un simple encargado del faro, sino un hombre con grandes inquietudes, implicado profundamente en la sociedad esteponera del momento.

Desde muy temprana edad José David demostró un gran interés por el coleccionismo de postales, sellos y monedas. A partir de 1916 ingresa en una sociedad de intercambio de correspondencia en forma de postales, llamada Filatelia Internacional. Gracias a ello, consiguió acumular una importante colección de postales y sellos de todo el mundo, fechada entre 1903 y 1949. Son sobre todo imágenes costumbristas de lugares lejanos del mundo que recogen desde aspectos lúdicos, como los bañistas de Biarritz, hasta tremendas imágenes de refugiados musulmanes en Grecia durante la Primera Guerra Mundial o instantáneas de la revolución que se produjo en Honduras en 1924. La reproducción digital de este fondo ha sido donada al Archivo Histórico Municipal de Estepona por uno de sus descendientes, el escritor y profesor jubilado D. Alberto Granados.

Aunque era masón y militante de izquierdas defendió a amigos de derechas

La riqueza y el valor de esta colección radica, según el archivero municipal, Alfredo Galán, en las fotografías de Estepona que Vidal encargaba a los fotógrafos locales Juan Gaitán y Miguel Ramírez y que posteriormente enviaba como postales a sus colegas de la sociedad filatélica.

Las imágenes revelan la sociedad del momento.
Las imágenes revelan la sociedad del momento. / SUR

El concejal de Patrimonio, José María Guerrero, señala que lo más relevante es que «sin estas imágenes no conoceríamos la distribución y conformación urbana del casco histórico de Estepona, las sucesivas fases por las que pasó el Faro, la vida cotidiana de la población y tantas otras muestras de un pasado que hubiera permanecido en el desconocimiento sin su aportación».

Vidal también mantuvo una relación personal y epistolar con figuras de la talla de Julián Besteiro, presidente de las Cortes en 1931, con quien comentaba, entre otras cosas, diversas cuestiones relacionadas con las condiciones de trabajo de los fareros, la política o la filatelia.

Más que farero, coleccionista y cronista, José David Vidal fue un héroe «porque defendió incluso a los que no eran suyos», indica el archivero. Durante el periodo republicano y a pesar de su reconocida militancia izquierdista y su pertenencia a la masonería, ayudó a un destacado miembro de la derecha local, José Nadal Guerrero, e intentó, en vano, impedir el saqueo de su vivienda. En el asalto a la vivienda del faro le robaron las colecciones de monedas y sellos, «que se suponían que tenían más valor, indica Galán, pero afortunadamente no se llevaron las postales que han llegado hasta nuestros días.

Los baños de Biarritz.
Los baños de Biarritz.

Tras este episodio en el que sus propios compañeros de ideología política lo atacaron, se vio obligado a marcharse a Alicante. Allí también intentó excarcelar a un compañero de trabajo preso por razones políticas. Pese a todo, posteriormente fue apartado de su profesión, juzgado y condenado por masón. Pasó tres años en el penal de Burgos, entre 1943 y 1946, siendo excarcelado únicamente por motivos de salud. El archivero municipal define a Vidal con el término «equidistancia», porque desafortunadamente padeció la represión de la izquierda y la derecha.

Por su talante ético, sus ambiciones culturales y por arrojar luz sobre el pasado de Estepona ya hay un movimiento popular con recogida de firmas para dar el nombre de «Farero José David Vidal» a un calle o plaza, preferiblemente en el entorno del faro en el que vivió.

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