El desbloqueo urbanístico avanza con la aprobación del texto refundido del PGOU del 86

Imagen del pleno ordinario celebrado ayer. /Josele-Lanza -
Imagen del pleno ordinario celebrado ayer. / Josele-Lanza -

El pleno da luz verde por fin al documento de ordenación con la abstención del PSOE y los votos en contra de IU y Podemos

PABLO COLLANTESMarbella

El primer pleno ordinario desde que el PP recuperase el bastón de mando gracias a su alianza con OSP transcurrió ayer sin sobresaltos. Tal y como estaba previsto, el bipartito sacó adelante la aprobación del texto refundido del PGOU del 86 que avanza en la búsqueda de la estabilidad urbanística en la ciudad. Con los votos favorables de todos los miembros del actual equipo de gobierno, la abstención del PSOE y el voto en contra de IU y CSSP, dicho documento que afecta al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1986, quedó ayer aprobado con el fin de «desbloquear la paralización que sufre Marbella en esta materia», según apuntó la edil de Ordenación del Territorio, María Francisca Caracuel.

La concejala quiso hacer hincapie durante su intervención en el hecho de que hayan sido necesarias cuatro comisiones informativas y tres propuestas a pleno para aprobar este documento «al que se le debería haber dado luz verde meses atrás». Caracuel remarcó que el documento aprobado «pone en claro el PGOU del 86 y no introduce innovaciones, por lo que el trámite solo pasa por su aprobación sin información pública, lo mismo que ya aprobó la anterior ejecutiva».

A este respecto quiso pronunciarse la marca local de Podemos, CSSO,para denunciar «la falta de transparencia» en lo relativo a la aprobación del mismo. La edil Victoria Mendiola denunció que el Partido Popular incluyese en el refundido «una serie de correciones» con respecto al que ya se expuso publicamente, con el fin de presentar unas lindes incorrectas que, además, favorecen «los presuntos intereses personales» de la actual alcaldesa. «Las lindes están basadas en una alegación al PGOU de 1986 que nunca fue incluida ni grafiada en ningún Plan de Ordenación del municipio, ni tampoco llegaron a ser diligenciadas por el propio equipo redactor encargado de la Junta de Andalucía».

El pleno reabre el histórico choque entre gobierno y oposición

«Habeís tardado poco en darle la espalda a la democracia» o «Ya sabíamos que no nos dejaríais ni los 100 días para criticarnos». Son algunos de los reproches más sonados que dejó el primer pleno ordinario tras el cambio de gobierno. La aprobación del texto refundido del PGOU, la misma a la que el PP se negó en abril, caldeó el ambiente entre los representantes políticos. El pleno subió de tono con acusaciones de ilegalidad a este respecto o el abandono del exalcalde, José Bernal, tras considerar que su propuesta para exigir al bipartito la equiparación de las OALES «estaba siendo manipulada por el actual equipo de gobierno». En más de cinco ocasiones se escuchó a la ahora alcaldesa, Ángeles Muñoz, pedir tranquilidad tanto en la bancada de su equipo de gobierno como en la de la oposición. Pese a que los defensores de ambas posturas, históricamente enfrentadas, supieron ayer guardar las formas, se prevé que los casi dos años que aún restan de mandato no sean un camino fácil para el gobierno popular, pese a contar con una holgada mayoría para la toma de decisiones.

La formación morada consideró, además, que la alcaldesa debía abstenerse de votar al estar «inmersa en un proceso judicial por falsificación de planos del PGOU» en el que se incluye la modificación de dichas lindes. Por su parte, el portavoz popular, Felix Romero, aclaró que el proceso judicial al que hizo referencia CSSP «está ya archivado» e insistió en que la aprobación del texto refundido «no genera derechos particulares para ningún ciudadano». «Es absursdo pensar que por tener una vivienda dentro del término municipal, la alcaldesa debe abstenerse de votar», sostuvo Romero. «Si seguís en el camino de difamar al Partido Popular, pondremos en manos de la Fiscalía vuestra actuación por si estuvieseis cometiendo algún delito».

En este sentido, Caracuel reprochó a los grupos de la oposición que solo intenten «crear ruido» en este tema «en lugar de apostar por desarrollar el urbanismo de la ciudad». «El objetivo del gobierno local es que los ciudadanos dispongan de un documento resumen manejable, accesible y fácil que refunde todo lo previamente aprobado», apuntó al respecto la edil.

IU critica que el bipartito no haga pública la alteración de las lindes del municipio

Por su parte, el portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida, Miguel Díaz, manifestó su negativa al escrito argumentando que la falta de exposición pública, a la que en su día dieron el visto bueno, «impide la posibilidad de debatir sobre los límites reales del término municipal». «Nos tememos que los atajos que en su día provocaron la nulidad del PGOU de 2010 dañen ahora esta adaptación a la LOUA y aboquen al posterior colapso del urbanismo en Marbella», defendió Díaz.

Adaptación a la LOUA

La aprobación del texto refundido da un paso más en pos de la estabilidad urbanística de la ciudad. En paralelo a este proceso, hace tan solo una semana salió a exposición pública por dos meses la adaptación del PGOU del 86 a la ley andaluza tras el anuncio publicado en el Boletín Oficial de la Provincia de Málaga (BOPMA).

El documento que sí se hará público, contó con el apoyo del pleno del Ayuntamiento el pasado mes de julio después de que el anterior gobierno tripartito consiguiera el apoyo de los dos ediles de CSSP aceptando para ello una enmienda de adición en la que se recogía que tras la aprobación de la adaptación del PGOU a la LOUA se procedería a revisar los límites territoriales.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos