Danza contemporánea para un vivero de arte en Estepona

Un momento de los ensayos. /Ch. Márquez
Un momento de los ensayos. / Ch. Márquez

Por primera vez Estepona cuenta con una compañía de danza contemporánea residente que produce espectáculos y forma bailarines El Auditorio Felipe VI se convierte en sede de Wennare Dance

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Cuando hablamos de sedes permanentes de compañías de danza pensamos en grandes capitales europeas con gran tradición en ballet clásico. Pero Estepona se ha sumado a esta lista de ciudades al convertir su auditorio en sede permanente de la Wennare Dance Company. La compañía está integrada actualmente por cinco bailarines de reconocida experiencia, procedentes de España, Francia y Georgia. Se encuentran bajo la dirección del coreógrafo y bailarín Yuri Gudushauri, que cuenta con un amplio recorrido tanto en danza clásica como contemporánea.

La compañía dispone de un espacio propio tanto para la creación (el aula de ensayo), como para la producción (el escenario del Auditorio).

uIntegrantes
Cinco bailarines de España, Francia y Georgia.
uEspectáculo
'EGO' es el espectáculo que actualmente pone en escena la compañía.
uEscuela
La compañía ofrece clases a niños desde los 4 años.

Veronika Ulkina, directora de Wennare Dance Company, afirma que es «bastante difícil montar una compañía sin disponer de un espacio» y agradece al Ayuntamiento de Estepona la cesión de parte del Auditorio para desarrollar este proyecto. Considera que en Estepona y la Costa de Sol hay público potencial tanto para ser espectador como protagonista de la danza contemporánea. «El lenguaje de la danza contemporánea no tiene barreras idiomáticas ni culturales, es expresión pura y por eso todos pueden entenderlo y disfrutarlo», señala.

El coreógrafo, formado en la Escuela Estatal de Ballet de Moscú y posteriormente en la Academia de Ballet Bolshoi, nunca había pensado formar una compañía, sobre todo por el problema del espacio. «Ahora tenemos un teatro a nuestra disposición y todo el equipo técnico que trabaja en él».

Contar con una compañía de danza residente en Estepona supone además una oportunidad para los bailarines de danza contemporánea de encontrar un lugar en el que desarrollar su carrera ya que se trata de una compañía abierta y en pleno desarrollo.

Estrella Martín es una de las bailarinas de la compañía. Se ha formado en Nueva York y Japón y considera que el Auditorio es una sede muy adecuada, con un escenario amplio. «Es un privilegio para nosotros disponer de este teatro porque es muy difícil encontrar un espacio donde podamos desarrollar un proceso de trabajo, no sólo mostrar una pieza, sino estar de forma prolongada».

Además de la creación y la producción, al disponer de una sede propia, la compañía también ofrece formación. La mejor forma de conseguir un público potencial para la danza es creando afición. Además la escuela es el germen de la compañía, es el siguiente paso, pues los bailarines de la escuela pueden crecer en la compañía.

Más de 60 alumnos de entre 4 y 17 años ya se forman en esta escuela. Gudshauri resalta que sólo aquí los niños pueden aprender la técnica 'Vagánova' del ballet ruso, que no ofrecen otras academias o conservatorios, pero que utilizan actualmente los bailarines internacionales. Se trata de un conjunto de movimientos derivados del método de enseñanza de la antigua Escuela de Ballet Imperial de Rusia, que enfatiza las líneas que se pueden formar con el cuerpo humano. Actualmente la escuela ofrece tres becas para niños de Estepona.

La compañía tuvo su puesta de largo y presentación con gran éxito con su primera producción 'EGO' en casa. Para ello ensayaron a diario durante dos meses. Este espectáculo de danza contemporánea refleja la vida de una persona ante las encrucijadas vitales, la dicotomía entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad. Ahora iniciarán una gira por toda España con 10 espectáculos. Antes de cada puesta en escena volverán al Auditorio Felipe VI para ensayar un par de días. Y a partir del 1 de mayo comenzará el montaje de una nueva producción.

También tienen previsto organizar en el Auditorio festivales en los que convocar a otras compañías y otros profesionales de la danza para comparar e intercambiar nuevas técnicas al tiempo que se ofertará un amplio programa de actuaciones para el público en general.

El director del auditorio Felipe VI, José María Asensi, reconoce que es «una ilusión» acoger esta nueva experiencia en este vivero de arte. Señala que la compañía contribuirá al crecimiento de este espacio escénico, « que más que un teatro, es un organismo vivo, creador de distintas expresiones culturales». Así, Asensi detalla que el auditorio Felipe VI es actualmente el mayor espacio escénico de la Costa del Sol con 600 localidades en grada y un escenario de 14 metros de boca, que alberga actividades tan diversas como la escuela de Ballet Ruso, el Café Teatro, Ciclos de Jazz y de Cine-Club, concursos de monologuistas, representaciones de teatro, zarzuela y ópera, presentaciones de libros y discos, y exposiciones, entre otras muchas actividades. Además es sede de una banda de música sacra, de una escuela de swing y de una escuela de teatro musical.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos