Cifran en unos 10.000 kilos la cantidad de aguacates robados en esta campaña en Estepona

Una de las fincas asaltadas. /Charo Márquez
Una de las fincas asaltadas. / Charo Márquez

La Cooperativa Agrícola estima que los agricultores han perdido unos 25.000 euros en producto, a lo que hay que sumar los daños

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Es la fruta de moda entre los ladrones debido al alto precio que alcanza en el mercado, entre 4 y 5 euros el kilo, dependiendo de la variedad. Nos referimos a los aguacates, que son el botín más preciado entre los amigos de lo ajeno que a lo largo de esta campaña están llenando sus sacas con piezas robadas de los campos de Estepona.

Los agricultores del municipio están sufriendo numerosos robos, aunque no todos denuncian. Desde la Cooperativa Agrícola de Estepona explican que la campaña del aguacate comienza en octubre con la recolección, pero advierten que desde septiembre se están produciendo robos. Estiman que, desde esa fecha y hasta el día de hoy, se han sustraído unos 10.000 kilos, lo que supone unas pérdidas de 25.000 euros, a lo que hay que sumar los daños por los destrozos ocasionados en las fincas. Actualmente unas 40 hectáreas en Estepona se destinan al cultivo del aguacate, entre los asociados a la Cooperativa, aunque hay más sin asociar.

Daniel Ramírez, gerente de la Cooperativa, expone que la mayoría de los propietarios no tiene la agricultura como primera actividad, de ahí que los campos estén vacíos gran parte del tiempo y por ello los robos también se producen de día. «Los asaltantes realizan verdaderas labores de vigilancia de los dueño para saber cuándo entrar a las fincas», comenta.

Tanto los agricultores como la Cooperativa demandan mayor presencia policial. «No hay patrullas rurales y no se interesan. Si robaran en los hoteles, seguro que enviaban más seguridad, pero el campo no es importante» se queja uno de los afectados. Con la presencia de una patrulla que vigilara los campos sería suficiente, según los responsables de la organización agrícola. Además piden a los agricultores que den el paso de denunciar, ya que muchos no lo hacen, «y reflejando este incremento de la denuncias la policía tendría que tomar medidas», apunta el gerente.

Otro de los problemas de esta actividad ilegal es el hecho de que fruterías y almacenes adquieran el producto robado. Por ello desde la Cooperativa reclaman inspecciones en los establecimientos para comprobar la procedencia de las frutas.

Ramírez recuerda que las frutas cuenta con su trazabilidad o identificación de las piezas que permite el completo control sobre el producto de forma que se pueda trazar su historial y conocer todos y cada uno de sus pasos. Los establecimientos deben solicitar la trazabilidad de las mercancías y los agentes que realizan las inspecciones deberían pedir las facturas de estos productos.

«Si pasaran por las tiendas haciendo esas inspecciones se acabaría con gran parte de problema», apunta un agricultor.

Por último, y no menos importante, desde la Cooperativa Agrícola, advierten al consumidor final sobre el peligro que supone tomar aguacates que no cuentan con sus informes pertinentes y que pueden resultar tóxicos, aunque presenten un buen aspecto. Así, Daniel Ramírez explica que actualmente hay plagas de arañas que atacan los aguacates y que los campos se someten a tratamientos para su eliminación. Estos tratamientos deben cumplir unos periodos rigurosos para asegurar que las frutas han tenido tiempo de desprenderse de los productos químicos.

«Si aplicamos un tratamiento hoy y hay que esperar 15 días, pero roban mañana y ponen en venta esa fruta, el aguacate puede resultar perjudicial para el que lo consuma», advierte. Por todo ello, recomiendan comprar en establecimientos de confianza que ofrezcan aguacates aptos para el consumo.

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