Carlos Fernández llega al juzgado que estudia ya su posible extradición a España

Fernández, en el traslado. /Maximiliano Huyema | Diario de Cuyo
Fernández, en el traslado. / Maximiliano Huyema | Diario de Cuyo

El exconcejal marbellí ha sido trasladado desde la prisión donde permanece encarcelado desde el 15 de septiembre

MÓNICA PÉREZ y SURMarbella

Rostro serio y sin hacer declaraciones. Así llegaba Carlos Fernández poco antes de la una de la tarde hora española (nueve de la mañana en Argentina) al Juzgado Federal número 2 de la provincia de San Juan donde a esta hora se dirime ya si el exconcejal será extraditado o no a España. Fernández era trasladado en un furgón y escoltado por la policía desde la prisión en la que se encuentra desde el pasado 15 de septiembre. Ahora la última palabra la tiene el juez Leopoldo Rago Gallo tras una vista en la que se confrontarán las posiciones del Gobierno español y de la defensa del exedil, que rechaza ser repatriado para responder por las causas judiciales pendientes en el país. La audiencia se desarrolla a puertas cerradas.

Los argumentos de las autoridades españoles serán expuestos por el fiscal federal argentino Francisco Maldonado. Según la información que publica hoy el Diario de Cuyo, el fiscal federal pedirá que el exconcejal de Marbella, reconvertido a ‘coach’ en Argentina, sea extraditado dado que hay un delito que no ha prescrito.

Fernández, detenido el pasado 15 de septiembre en una localidad cercana a San Juan, se encuentra desde entonces encarcelado en la prisión provincial de la localidad de Chimbas y a la espera de que se resuelva su futuro. Huido desde junio de 2006, el exconcejal lleva más de una década en Argentina, donde se ha casado y ha tenido dos hijos. De acuerdo a lo establecido en el tratado de asistencia jurídica recíproca firmado por los gobiernos de España y Argentina en 1987, en este proceso se deberá determinar si los delitos por los que se reclama a Fernández se encuentran prescritos tanto de acuerdo a la legislación española como a la argentina.

Hace dos semanas el Consejo de Ministros remitía a Argentina la solicitud de extradición del exconcejal, a quien se reclama por seis causas judiciales cuya responsabilidad penal, según la posición de los juzgados españoles, aún no se ha extinguido. Las más relevantes son una causa que se tramitó en la Audiencia Nacional –la conocida como ‘caso Saqueo 2’– por la que se imputan al exconcejal los presuntos delitos de malversación de caudales públicos y falsedad en documento mercantil, y el ‘caso Malaya’, instruido en el Juzgado de Instrucción número 5 de Marbella, en la que se lo acusa por un presunto delito continuado de cohecho.

Otras causas

Existen otras cuatro causas por las que se solicita la extradición del exconcejal. El Juzgado de Instrucción número 5 lo reclama por un procedimiento por un presunto delito contra la ordenación del territorio en el que Fernández está acusado de votar de forma favorable en 2003 por la concesión de licencias urbanísticas contrarias a la normativa vigente.

Asimismo, el Juzgado de Instrucción Número 1 de Marbella ha presentado dos solicitudes, ambas por delitos contra la ordenación del territorio. En la primera de ellas, los hechos se remontan al 14 de abril de 2004, cuando se aprobó el proyecto de ejecución de la entidad Renta 95, S.L. para edificar nueve bloques de viviendas plurifamiliares, si bien el reclamado conocía la imposibilidad legal de dicha decisión al exceder la edificabilidad permitida en una zona calificada como unifamiliar exenta. La segunda, corresponde a la aprobación el 5 de febrero de 2004 de otro proyecto similar de construcción de 42 viviendas unifamiliares por parte de la promotora TAU Tres, S.L.

La última de las ampliaciones de solicitud de extradición corresponde al Juzgado de Instrucción Número 3 de Marbella por supuestos delitos de prevaricación administrativa, fraude en la contratación y falsedad en documento oficial cometidos el 1 de abril de 2004 como miembro de la Junta de Gobierno Local. En esa fecha se aprobó un supuesto proyecto de instalación eléctrica e iluminación del Puerto Deportivo de Marbella por un importe cercano a los 480.000 euros a través de un contrato ficticio con una entidad denominada Entidad Mapulsur S.L. En realidad, dichas obras habían sido ejecutadas con anterioridad a costa de las arcas municipales, creando así una apariencia administrativa inexistente para apoderarse de capitales públicos.

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