Carlos Fernández: «Vi que me esperaba la prisión y decidí marcharme»

Carlos Fernández, tras salir de prisión. /Mariano Arias Diario de Cuyo
Carlos Fernández, tras salir de prisión. / Mariano Arias Diario de Cuyo

El exconcejal asegura tras salir de la cárcel en Argentina que se fue de España porque no había garantías procesales

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

“Vi que me esperaba la prisión y decidí marcharme”. En sus primeras declaraciones públicas en 11 años, el exconcejal marbellí Carlos Fernández justificó su huida de España en junio de 2006 en la falta de garantías procesales a las que se enfrentaba en su país.

Fernández recuperó ayer a última hora la libertad tras permanecer detenido durante tres meses y una semana en la prisión de Chimbas, en la provincia argentina de San Juan. A la salida, explicó los motivos por los que se convirtió en prófugo y negó que todo fuera parte de una estrategia planeada. En declaraciones al periodista Walter Ríos, del periódico local ‘Diario de Cuyo’, aseguró que se marchó de España porque no estaban dadas las condiciones para que se respetaran las garantías procesales y se enfrentaba a una situación de indefensión. “Vi que me esperaba la prisión y decidí marcharme”, aseguró.

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El exconcejal aseguró que no le dejaron personarse en las causas en las que estaba acusado. “No escuchaban los alegatos que queríamos exponer; realmente quise hablar con el juez y fue imposible, y ante esa situación, vi que me esperaba la prisión y decidí marcharme”, dijo al periodista argentino.

Mariano Arias Diario de Cuyo

Fernández afirmó que es inocente de todas las acusaciones en su contra, que atribuyó a cuestiones políticas. “La única posibilidad que había de sacarme de la política era a través de decisiones judiciales”, aseguró. “En España, mi partido crecía y cada vez se hacía más fuerte”, aseguró. En el momento en que huyó, Fernández pertenecía al Partido Andalucista.

El exedil se negó a calificar su salida de España como una huida y que todo formara parte de una estrategia para eludir la acción de la justicia mediante la prescripción de las causas. “Lo mejor era salir, estar el tiempo que tenía que estar fuera y luego dar las explicaciones pertinentes”, dijo.

También lamentó el coste personal de su decisión. “Dejé afectos, amigos, un trabajo, todo”, afirmó.

Hasta que se resuelva su situación, Fernández no podrá abandonar Argentina, tendrá que solicitar permiso para salir de la provincia de San Juan y deberá comparecer en el juzgado cada 15 días.

El pasado jueves, la justicia federal argentina decidió aceptar con limitaciones la solicitud de extradición dictada por España. Si no prospera su recurso Fernández será repatriado para comparecer ante la Audiencia Nacional, donde se instruyó y juzgó el ‘caso Saqueo 2'.

La decisión definitiva puede aún demorarse algunos meses. Pese a que las autoridades españolas habían solicitado la extradición por seis causas que el exconcejal tiene pendientes en los tribunales, en el caso de que no prospere el recurso de su defensa sólo podrá ser juzgado por uno de los dos delitos que se le imputan por ‘Saqueo 2’, el de malversación de caudales públicos. El resto, según la legislación argentina, ha prescrito.

El juez federal que entiende en el proceso que se sigue para su posible repatriación le había impuesto el día anterior una fianza de 300.000 pesos argentinos (14.000 euros) que fue abonada el viernes a mediodía en efectivo.

Poco después, el juzgado transmitió a las autoridades penitenciarias la autorización para que Fernández fuese puesto en libertad, aunque la tramitación se extendió durante toda la tarde.

A última hora, cuando finalmente abandonó la prisión, el exedil dio sus primeras explicaciones después de más de 11 años de huida.

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