El cadáver carbonizado hallado en una cuneta tenía cápsulas de droga en el estómago

Un tramo de la MA-8301.
Un tramo de la MA-8301. / Sur

Un testigo vio salir dos coches a gran velocidad del lugar donde se originaron las llamas, en la cuneta de la carretera entre Estepona y Jubrique

JUAN CANO y CHARO MÁRQUEZMálaga

La Guardia Civil investiga las circunstancias de la muerte de un hombre, aún sin identificar, cuyo cadáver fue encontrado ayer en la cuneta de la carretera que une Estepona y Jubrique. El fallecido, al que le prendieron fuego y acabó completamente carbonizado, transportaba cápsulas de droga en su cuerpo.

La secuencia del hallazgo comienza poco después de medianoche, cuando un conductor que circulaba por la MA-8301 observó un incendio en la cuneta de la carretera, a la altura del punto kilométrico 19,200, lo que sitúa el escenario del suceso dentro del término municipal de Jubrique.

Justo después de percatarse del fuego, el hombre vio cómo dos automóviles abandonaban la zona a gran velocidad. Acto seguido, avisó a un amigo que forma parte del retén del Infoca y decidió acercarse para comprobar el origen del incendio. Fue entonces cuando vio a un hombre envuelto en llamas, por lo que se alertó también a la Guardia Civil. Los efectivos del Infoca que se desplazaron al lugar -nueve bomberos forestales y un vehículo autobomba- se afanaron en sofocar el fuego lo más rápido posible, ya que amenazaba con extenderse al bosque cercano. Cuando lo hicieron, el cadáver se encontraba ya completamente carbonizado.

Levantamiento del cuerpo

La comisión judicial decidió posponer el examen forense hasta primera hora de ayer dada la temperatura que alcanzó el cuerpo y la dificultad para examinarlo en esas condiciones. El levantamiento se llevó a cabo poco después de las siete de la mañana.

El cadáver había sido envuelto en mantas por las personas que lo depositaron allí. Al retirarlas y quedar al descubierto el cuerpo del finado, los investigadores observaron cómo caían del abdomen unas cápsulas que contenían al parecer una sustancia estupefaciente líquida, lo que demostraría que el fallecido ejercía de ‘mula’, nombre utilizado en el argot para referirse a las personas que transportan droga dentro de su organismo a cambio de dinero. El cadáver fue trasladado al Hospital Costa del Sol de Marbella para realizarle pruebas radiológicas a fin de determinar si presentaba impactos de bala. Tras ello, fue transportado hasta el Instituto de Medicina Legal (IML) de Málaga, donde hoy se le realizará la autopsia.

La investigación, de la que se ha hecho cargo la Unidad de Policía Judicial de la Benemérita, se centra en dos hipótesis bien distintas. La primera, que el hombre hubiese sido asesinado y que los autores le hubieran prendido fuego a los restos para deshacerse de pruebas. La segunda, que es la que inicialmente cobra más fuerza, es que alguna de las cápsulas de droga que transportaba en el cuerpo se hubiese roto dentro de su organismo, provocándole una reacción adversa por la ingesta masiva de la sustancia.

Los investigadores sospechan que se le rompió una cápsula y le produjo una sobredosis

De confirmarse este último extremo, existe un precedente en Málaga que data de agosto de 2010, cuando se halló en un barranco de Ojén el cadáver de un hombre que también había ejercido como mula. Lo encontraron con un gran corte en el abdomen, cosido con hilo de pescar; lo habían destripado para sacarle el kilo de cocaína que, según las investigaciones, transportaba en su cuerpo. La víctima de aquel caso fue un abogado de Fuengirola que atravesaba una fuerte crisis económica.

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