El bulevar de Arroyo Primero toma forma y concluirá con casi seis meses de retraso

Trabajos en el nuevo auditorio al aire libre del que dispondrá el nuevo espacio. /Josele-Lanza -
Trabajos en el nuevo auditorio al aire libre del que dispondrá el nuevo espacio. / Josele-Lanza -

El Ayuntamiento reactivó la obra con fondos propios tras perderse los 1,7 millones de Diputación, y licita ya la tercera fase del proyecto

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

El parque bulevar en el que el Ayuntamiento de Marbella quiere convertir el espacio del embovedado del Arroyo Primero que durante años se ha utilizado como aparcamiento y para montar el mercadillo de los lunes, empieza a tomar forma y, si el calendario marcado no sufre ningún otro contratiempo, las obras de la primera fase estarán concluidas en el mes de abril. Para entonces, la actuación habrá sumado su sexto mes de retraso con respecto a los plazos que se fijaron a finales de 2016 cuando se iniciaron los trabajos. Una demora que tuvo como consecuencia que el proyecto perdiera los 1,7 millones de euros concedidos como subvención por la Diputación Provincial.

Desde hace semanas ya son visibles algunos de los elementos del futuro parque urbano de Arroyo Primero, con el auditorio con gradas, que fue precisamente la construcción que provocó el retraso en la ejecución de las obras al detectarse, casi al principio de comenzar (el acta de paralización de obras se firmó el 30 de diciembre de 2016) problemas de estabilización, lo que obligó a un modificado de proyecto.

Dentro del objetivo de la recuperación del Arroyo Primero para uso ciudadano, las obras, que se reactivaron en abril de 2017, contemplaban la urbanización del mismo, la construcción de un auditorio al aire libre, de similares características al existente en el bulevar sampedreño; la ejecución de un quiosco bar con terraza; zonas de juegos infantiles; pérgolas para dar sombra; fuentes y láminas de agua ornamentales y mobiliario urbano. Igualmente se han debido acometer el acondicionamiento de zonas verdes y plantaciones arbustivas y de arbolados, la pavimentación de las zonas de estancia, obras de saneamiento y drenaje, la instalación de abastecimiento y riego, y de alumbrado público con criterios de eficiencia energética. «Las obras estarán concluidas en el mes de abril tras el impulso que se le ha dado al proyecto después de que se perdiera la subvención por el anterior gobierno. Una cantidad que ha asumido en su integridad el Ayuntamiento», señala el concejal de Obras, Javier García.

La obra más el modificado de proyecto que hubo que hacer elevó el coste a los 1,9 millones de euros que sufragan en su totalidad las arcas municipales.

Mientras se culminan los trabajos de esta primera fase de la integración urbana del Arroyo Primero, el Ayuntamiento tiene ya en licitación la ejecución de la fase tercera tras descartarse el carril bici proyectado con la segunda, la conexión del embovedado del arroyo con la calle Alfredo Palma, una intervención que sale a contratación por un precio máximo de 368.983 euros, que se financiarán con cargo a las inversiones financieramente sostenibles, es decir, con el remanente de Tesorería del año 2016. En esta tercera fase se intervendrá sobre una superficie de 907 metros cuadrados de terreno y se pretende facilitar el acceso al nuevo parque desde la calle Alfredo Palma solucionando una diferencia de cotas de 16 metros.

Salvar la pendiente

El caso es que en la zona de intervención se localiza una pendiente de hasta un 20% que ahora se quiere salvar. El proyecto redactado por los arquitectos Roberto Barrios y Elisa Cepedano resuelve ese desnivel con una sucesión de plataformas de estancia en un recorrido peatonal que mediante una escalinata urbana combina zonas ajardinadas con mesetas para zonas de descanso. «se buscó una propuesta contemporánea y a la vez perdurable como un signo de esta época y sus nuevas demandas de claridad, sustentabilidad, capacidad comunicativa y economía de recursos. Más que construir un espacio de conexión se trató de construir un paisaje. Se articula así este espacio urbano con tres elementos básicos: edificio escalinata, espacios y plazas o estancias intermedias», explican los arquitectos en el proyecto.

Se pretende que el recorrido sea cómodo y no suponga una barrera física más allá de la lógica de las escalinatas urbanas que disponen en sus inmediaciones de recorridos alternativos accesibles para la población con dificultades de movilidad. La inclusión de arbolado, equipamiento de mobiliario urbano y una iluminación adecuada al uso peatonal pretende reincidir en la idea de espacio de estancia y espacio conectivo en la ciudad, aseguran.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos