Belenes de visita obligada en Marbella

Asoc. Vecinos Calvario Huerta Belón. Vista de la Torre del Cable. /Josele-Lanza -
Asoc. Vecinos Calvario Huerta Belón. Vista de la Torre del Cable. / Josele-Lanza -

El belenismo reivindica cada año mayor atención en la ciudad con montajes colosales, anacrónicos y tradicionales

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

El belenismo en Marbella empuja con fuerza. Año a año, particulares, asociaciones, colectivos, empresas e instituciones presentan su propuesta mejorada. Montajes ingeniosos o puristas que no dejan indiferente al espectador. SUR le propone hoy un recorrido por algunos de los belenes más singulares de esta Navidad. Existen multitud de propuestas más allá de las aquí recogidas que bien merecen una visita, así que no dude en calzarse unos zapatos cómodos para ir a la búsqueda. No pase por alto los Nacimientos montados por las cofradías en sus respectivas capillas, caso del Amor, la Pollina o la Columna. No se arrepentirá.

Nuestro recorrido arranca en Jacinto Benavente, en la cueva de San Nicolás, situada bajo el Pecho de las Cuevas. Esta cavidad natural acoge el belén que monta la Asociación de Vecinos Calvario Huerta Belón incluyendo entornos, edificios y monumentos de Marbella. La Concha, la ermita del Calvario, el Ayuntamiento, la Casa del Corregidor, la capilla de San Juan de Dios, la plaza de los Naranjos... Diga usted. ¿Qué se le ocurre? Seguro que eso en lo que está pensando también tiene cabida en este belén. La medusa de Río Verde, las termas romanas y así hasta una treintena de casas y monumentos representativos de la ciudad. La asociación hace además pedagogía con menores y visitantes sobre la historia de cada edificación presente en el Nacimiento. Para ello, también se ha preocupado en elaborar una pequeña leyenda explicativa en un panel situado junto a la representación.

Es el quinto año que la asociación vecinal apuesta por el belén marbellizado y en cada ejercicio va añadiendo dos o tres edificaciones. Esta Navidad estrena lo que fue en su día la fábrica de hielo de la Acera de la Marina, una perspectiva lejana del pueblo de Ojén y la puerta del Sol de la Iglesia de la Encarnación. «Lógicamente la cueva se nos está quedando pequeña», afirma Maribel Notario, orgullosa del trabajo realizado en la asociación de la que es portavoz.

El presidente del colectivo vecinal, Juan Carlos García Zurita, es el que planifica y ejecuta el montaje en el que participa media docena de personas. También es el artista que ha tallado cúter en mano sobre planchas de poliestireno cada unas de las edificaciones, que, posteriormente, trata según convenga para dotarlas de mayor realismo.

Saben que su belén llama la atención por estas réplicas que el espectador reconoce al vuelo pero ansían mejorar su patrimonio de imágenes.

El de la Asociación de Vecinos Calvario Huerta Belón debe ser uno de los únicos belenes de Marbella donde tiene cabida San Nicolás. La figura del santo de Bari que inspira la leyenda de Santa Claus preside la cueva durante todo el año y allí permanece estos días, vigilante junto al Nacimiento.

A partir del mediodía se descorren las cortinas y comienza el horario de visita, aunque es de 17.00 a 19.00 horas cuando los miembros de la asociación abren la cancela y se muestran solícitos a dar todo tipo de explicaciones sobre su montaje.

Esta es una de las dos asociaciones de belenistas que hay en la ciudad, responsable este año del montaje del belén municipal que ocupa la plaza de la Iglesia. Corcho. Esta es la materia prima de la que se nutre esta representación tradicional en la que se juega con la vegetación natural: musgo, helechos o pitas.

Aunque hay algunas edificaciones inherentes a todo belén como puede ser el castillo de Herodes, los autores de este Nacimiento de 16 metros cuadrados se han volcado en la construcción del paisaje, cuidando al detalle la perspectiva. Para ello no han dudado en utilizar figuras de diversos tamaños, desde los dos centímetros y medio de aquellas situadas en lejanía hasta los 22 centímetros de las imágenes colocadas en primer término. En torno a 150 piezas, entre imágenes y miniaturas -ánforas, cántaros o cestos de frutas- dan vida a este belén que empezó a planificarse en el mes de febrero. Ha necesitado ocho días de montaje con jornadas maratonianas de 13 horas que han compartido cinco personas.

El fondo de imágenes de la asociación, que cada año va ampliándose, incluye piezas firmadas por imagineros importantes como el jerezano Joaquín Pérez o José Luis Mayo Lebrija, presentes en el montaje de este año, al igual que algunas piezas del taller de Olot de principios de los años 60 del pasado siglo. «Poco a poco vamos mejorando el belén con la compra de figuras. Todos los años destinamos una partida a tal fin. Las asociaciones belenistas tenemos que tener nuestro patrimonio para que cada año ese belén vaya engrandeciéndose», afirma la presidenta, Mariló Tena. El año pasado se adquirió a un artesano de Bollullos del Condado, Huelva, una partida de 25 ovejas para figuras de 22 centímetros y otras 25 para imágenes de 12 centímetros. Unas y otras pueden verse en el montaje. Ahora se ha comprado una Natividad de Joaquín Pérez en 20 centímetros, que muestra a la Virgen recostada con el niño en brazos y San José, sentado, mirándola. Sin embargo, el Nacimiento expuesto no es este, sino otro del Ayuntamiento, que aporta diversas figuras a la representación por tratarse del belén municipal.

El espectador podrá reconocer diversas escenas bíblicas, además del Nacimiento del Niño Jesús. No faltan la Anunciación a María, la escena de buscando posada, la Anunciación a pastores y la Cabalgata de Reyes. El belén que se expone en una cabina de cristal puede visitarse a cualquier hora.

Al final de la avenida Nabeul el viandante se topa con la cabina donde expone la Asociación Belenista María Rosa Duvige, que este año ha dado un giro de 180 grados apostando por el estilo de montaje tradicional, que puede verse a tres caras y no por el escenográfico, versión diorama. El nuevo concepto ha obligado a concebir un belén más grande con figuras más pequeñas. De hecho, todas las imágenes de este montaje son nuevas, adquiridas en escayola y marmolina, pintadas con mimo y gusto por uno de los socios. Las piezas de 35 centímetros que en años anteriores han exhibido con orgullo han sido sustituidas por otras de tamaño más pequeño -20 cm.-, a fin de hacer efectivo y realista el montaje sobre una superficie de 12 metros cuadrados. «Es nuestro belén más ambicioso», resume en referencia al tamaño Joaquín Molina, presidente de la asociación.

Desde 2012 este colectivo ha apostado por la variedad de tipos, ejecutando desde belenes napolitanos a otros anacrónicos con perspectivas de una Marbella antigua. Esta Navidad se ha centrado en el belén hebreo, con sus construcciones propias, incluida una calzada romana, una tintorería, un palomar... y hasta una sinagoga. Construcción que, sin duda, acapara todas las miradas, no sólo por constituir el punto de fuga de la representación, sino por sus colosales dimensiones, con su metro y veinte centímetros de largo, y por estar totalmente decorada por dentro, emulando la basílica de Pompeya, una licencia artística, que se ha permitido Molina, el autor.

A lo que sí se muestran fieles este año es a su costumbre de incluir las escenas bíblicas imprescindibles. Lo explica una de las socias, Lola Hinestrosa, cuando dice que ellos en la asociación ponen «una vez a la Virgen, una vez a San José y una vez al Niño Jesús». Por lo tanto, las escenas representadas corresponden a la Natividad, la Adoración de los Reyes y la Anunciación a los pastores. Este belén incluye el sistema de iluminación día/noche y puede verse a cualquier hora, no obstante se recomienda su vista al caer la tarde. Espectacular el efecto de antorchas de la sinagoga.

Arriba, Asociación Belenista de Marbella. Vista general. Abajo, a la izquierda, Asoc. Vecinos Calvario Huerta Belón. Vista de la plaza de los Naranjos. A la derecha, Asociación Belenista María Rosa Duvige. Vista de una calzada y arco romano. / Antonio Sánchez | Josele-Lanza | Asoc. Belenista Rosa Duvige

En el mundo del belenismo marbellí sus montajes son famosos. Las representaciones del periodista José Antonio Gómez atesoran una veintena de premios a nivel local. Y es que pocos belenes de este tipo pueden verse en casas particulares por dimensión, nivel de detalle y calidad de las imágenes. Tres meses de montaje e infinidad de horas invertidas han dado como fruto un Nacimiento con tres zonas claramente distinguibles: el portal, Belén y Nazaret con un lagar, una carpintería y una casa en la parte alta donde se localiza la Anunciación a la Virgen María.

Los grandes imagineros españoles como el mencionado Mayo Lebrija firman algunas de las figuras que atesora este profesional de la radio, director de Cope Marbella, que dedica una habitación de su casa para dar rienda suelta a esta pasión heredada de su padre. Este año el belén ocupa 15 metros cuadrados, el espacio entero de la estancia, lo que le ha obligado a seleccionar entre su vasto patrimonio belenista, dejando para mejor ocasión escenas como la Huida a Egipto. Quizá la veamos en la Navidad de 2018.

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