La 'batalla' por las tasas que inició (y ganó) Arteixo

I. GELIBTER MÁLAGA.

A finales de 2016, el Tribunal Supremo dio la razón, después de varios años de litigios, a 14 municipios españoles que quisieron cobrar unas tasas que las compañías energéticas se negaron a pagar. De esta manera, las ordenanzas ya han sido puestas en marcha por ayuntamientos como Arteixo, en A Coruña; o Serradilla y Villalcampo, en Zamora, que tras ser impugnadas, el TS falló a su favor el pasado 21 de diciembre, creando jurisprudencia sobre la legalidad y compatibilidad de la tasa. Por su parte, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que realizó un informe a principios de año sobre esta cuestión, avala la legalidad de ambas tasas y anima a los municipios a realizar esta nueva ordenanza para gravar a las compañías energéticas, recomendando realizar un informe técnico-económico para el desarrollo de la ordenanza fiscal.

El cálculo de las tarifas de la tasa se ha realizado de acuerdo con un estudio que se sustenta en un informe tipo elaborado por Gonzalo Abogados y el gabinete técnico Valbuena y Ron Ingenieros para la FEMP. El valor del inmueble se obtiene sumando el valor catastral del suelo rústico con construcciones al valor de las instalaciones, y la base imponible es el resultado de multiplicar ese valor del inmueble al coeficiente de relación con el mercado y la ocupación en metro cuadrado que corresponde a cada metro lineal. De esta forma, se establece una horquilla de entre 3.000 euros y 12.000 euros por metro lineal, según el tipo de tensión (baja, media o alta). En lo que respecta al gas, oscila entre los 500 euros y los 4.000 euros. A estas cantidades sería a las que se les aplicaría la nueva tasa, con un porcentaje aún por determinar.

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