El Ayuntamiento vuelve a mandar escolta montada a una boda a un año de la polémica

La escolta montada, el pasado sábado en el casco de Marbella. :
La escolta montada, el pasado sábado en el casco de Marbella. : / SUR

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

Un año después de que la participación de una escolta montada de la Policía Local de Marbella en una boda privada generara una polémica que acabó en los tribunales, cuatro policías a caballo volvieron a actuar el pasado sábado como parte del cortejo de una pareja de contrayentes. Los agentes participaron de la escolta de la boda de una sobrina de los duques de Luxemburgo, la princesa Marie-Gabrielle de Nassau, que tuvo lugar el pasado sábado en la Plaza del Santo Cristo, en el corazón del casco antiguo de Marbella.

La participación de la Policía Local en el enlace fue consecuencia de una solicitud cursada al Ayuntamiento por parte de una empresa a la que la Casa Real del pequeño estado europeo encargó la organización del enlace, al que asistieron unas 300 personas, entre ellas varios aristócratas europeos.

La gestión, según han asegurado a este periódico fuentes municipales, se realizó originalmente en abril, cuando la embajada de Luxemburgo en Madrid se puso en contacto con el Ayuntamiento para comunicar la celebración del enlace y solicitar la colaboración municipal con la empresa organizadora. En concreto, se solicitó que la Policía Local prestara el servicio de prevención y ordenación del tráfico y que encargara la participación de la escolta montada. Al tratarse de una casa real europea, el Ministerio del Interior se hizo cargo de la seguridad.

LAS FRASESEl gobierno municipal admitió la participación por la repercusión del evento

Las gestiones se completaron antes del relevo en la Alcaldía, producida el pasado martes al aprobarse la moción de censura, aunque el actual equipo de gobierno dio su visto bueno a la participación de los policías, con sus respectivas cabalgaduras. Según las fuentes, se tomó en cuenta el beneficio de imagen que supondrá para la ciudad que la boda de los aristócratas se celebrara en Marbella.

El Ayuntamiento también dio su aprobación a otras solicitudes de la organizacion, como la ocupación de la plaza con sillas para parte del público asistente ya que el número de invitados superaba largamente la capacidad de la iglesia de Santo Cristo.

Al tratarse de una cuestión que ya había generado polémica en junio del año pasado, el mismo día de la moción de censura se comunicó por escrito al jefe de la Policía Local cuáles eran los servicios que ese cuerpo debía prestar. El Ayuntamiento carece de un reglamento que dictamine en qué circunstancias puede recurrirse a este servicio de la Policía Local, considerado de protocolo.

Diferencias

El portavoz del equipo de gobierno, Félix Romero, que hasta ayer no había tenido conocimiento de la participación de la escolta montada de la Policía Local en la boda, afirmó que esta circunstancia no es en absoluto homologable a la del año pasado, cuando los policías a caballo formaron parte del cortejo en el enlace de un miembro del PSOE a quien casó el entonces alcalde socialista, José Bernal.

Precisamente en aquel momento fue el propio Romero quien denunció aquel hecho, al que consideró un abuso de poder y un ejemplo de la utilización partidaria de las instituciones por parte del PSOE. La denuncia, presentada por el grupo municipal del Partido Popular, fue posteriormente archivada.

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