El Ayuntamiento de Casares no recepciona una obra de la Junta

Estado actual de la plaza tras la finalización de las obras. :: charo márquez

El Consistorio ha detectado numerosos fallos en las obras de la plaza del Llano de la Fuente y reclama que se rectifiquen

CHARO MÁRQUEZ CASARES.

El proyecto era ilusionante. Una obra coofinanciada por Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Casares para convertir un espacio invadido por coches en una plaza amable para el disfrute de los vecinos. Al final ha resultado ser una decepción. Una plaza con resaltes, zonas que se inundan, raquetas que no cumplen la normativa.

Junta y Ayuntamiento acordaron la rehabilitación de la plaza del Llano de la Fuente dentro del Programa Ciudad Amable. La primera aportaba el 70% del presupuesto (125.000 euros) y el Consistorio el 30% restante (45.000 euros). Los trabajos tenían un plazo de ejecución inicial de 5 meses y finalmente se han alargado hasta los 9. La dirección facultativa de la obra ha corrido a cargo de la administración autonómica.

El concejal de Infraestructura y Obras, Guzmán Ahumada, considera que este ha sido el primer gran error del proyecto. «La dirección de l a obra la debe llevar el Ayuntamiento que está cerca y puede rectificar; y no desde la lejanía», se queja el edil que mantiene que pese a que hacían un seguimiento de los trabajos, si la dirección correspondía a la Junta no se aplicaban las correcciones que se solicitaban en el momento y los trabajos avanzaban con estas deficiencias.

Las arquetas no están a nivel de suelo y las rejillas no pueden absorben el agua

El Consistorio ha dirigido una carta al delegado provincial de Fomento y Vivienda de la Junta anunciándole que no recepcionará la obra dados los fallos detectados.

Entre ellos numerosos resaltes en el suelo, saltos entre espacios que debían tener una continuidad. «No es que sean escalones, porque si así fuera estos se verían. Son saltos de varios centímetros en zonas donde debía haber una unión natural», lamenta Ahumada. A ello se suma que las arquetas no están a nivel de la calle. Tampoco se ha previsto bien la derivación de las aguas. Al ser una zona en pendiente ya han comprobado que se forman charcos donde antes corría el agua. «Una obra que debería ser una mejora, va a provocar problemas», insiste el delegado de Obras.

Por otra parte se ha colocado una rejilla que, según el concejal, no cumple la normativa porque no soporta el paso de vehículos, además de que el diseño elegido no permitirá absorber la cantidad de agua que corre por esta zona en momentos de lluvia.

La plaza ya ha quedado abierta al tráfico. Ahumada recuerda a los vecinos que el tráfico rodado debe pasar por la zona del pavimento gris, que también se ha señalizado con macetones. Aunque el tráfico puede ser interrumpido puntualmente si se acometen las reparaciones que el Ayuntamiento ha exigido.

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