El arqueólogo municipal niega que los restos retrasen los derribos en Las Flores en Estepona

Parte de la zona derribada. /Charo Márquez
Parte de la zona derribada. / Charo Márquez

Afirma que la arqueología no provoca paralizaciones de obras y que el hallazgo de piezas está previsto y planificado

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

La aparición de restos arqueológicos en cualquier obra no es sinónimo de paralización o retraso en los trabajos. El arqueólogo municipal de Estepona, Ildefonso Navarro, ha salido al paso de las manifestaciones realizadas por los comerciantes y empresarios de la plaza de Las Flores que, en su queja por los negativos efectos que el derribo de parte de los edificios de este enclave está provocando en sus negocios, apuntaron que la propiedad del futuro hotel que se va a construir, podría estar presionando para acelerar los derrumbes por los retrasos que se producirán cuando se hallen restos arqueológicos en la zona.

Navarro ha aclarado que con las leyes nacionales y autonómicas de protección del patrimonio y, en Estepona, con el Plan General y el Plan Especial de Protección del Casco Histórico, se delimitan las zonas arqueológicas y establecen la normativa específicas para las operaciones de desarrollo urbanístico sobre estas zonas. «Antiguamente, cuando no había leyes de protección de patrimonio arqueológico ni planes urbanísticos, la aparición de restos arqueológicos en una obra normalmente se silenciaba, o, en el mejor de los casos, se paralizaba la obra y la excavaban arqueólogos de la universidad, ya que no había arqueólogos profesionales», expone el técnico que asegura que ahora, cualquier actuación está planificada y programada.

«Cuando se excava un solar, somos una parte más del proceso, como los que hacen los muros pantalla, los electricistas o las máquinas que vacían el solar», señala. Así niega que en el proyecto del otro hotel de la plaza, el Maravilla Palace, se paralizaran las obras por el hallazgo de la teneía medieval mejor conservada de la península.

Añade el arqueólogo que no hay que olvidar que el patrimonio es anterior al planeamiento urbanístico, «o sea, el patrimonio es el que se ve afectado por la obra, y no al revés. Un bien común (el patrimonio) se ve alterado por un bien particular (una obra), y lo que hacemos los arqueólogos es excavar, recuperar, y, cuando se puede, poner en valor un patrimonio que es de todos, y, en el caso de Estepona, constituye un valor añadido a un municipio turístico que pretende ofrecer algo más que sol y playa».

Navarro estima que la zona en la que ahora se están produciendo los derribos también se encontrarán importantes restos arqueológicos. No tanto en la zona baja que da a la plaza, porque con el tiempo ese terreno se rebajó y parece que quedó «arrasado». Pero sí en la zona de la calle Santa Ana, con un desnivel de más de 3 metros donde sí se han podido conservar restos de interés. Por esta área transcurría la muralla de la ciudad y es previsible que puedan quedar algunos vestigios.

Empresarios

Mientras tanto los comerciantes de la Plaza de Las Flores siguen mostrando su malestar por el hecho de que los derribos hayan comenzado durante el puente y en plena campaña navideña. Los empresarios habían solicitado que los trabajos de demolición se retrasasen a enero para poder salvar este periodo de compras.

Se quejan de que, en esta ocasión y a diferencia del derribo que se produjo para el hotel Maravilla Palace, no hubo aviso previo y no pudieron planificar vacaciones o contratación de personal. Algunos de ellos han puesto la situación en manos de abogados para reclamar daños y lucro cesante.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos