Aprendiendo entre bambalinas

Los aprendices se mezclan con los actores durante los ensayos.
Los aprendices se mezclan con los actores durante los ensayos. / Charo Márquez

El Auditorio Felipe VI de Estepona organiza talleres abiertos para niños y aficionados con las compañías que actuarán en su escenario

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Estar entre los actores mientras ensayan el musical que van a representar esa noche en el escenario; preguntarles cualquier duda, compartir con ellos sus calentamientos, sus coreografías, sus pruebas de voz; ver como se maneja el telón y los elementos del decorado, cómo se lleva a cabo la iluminación. En definitiva, ver desde dentro cómo se monta un musical o una obra de teatro. Es el sueño de cualquier aprendiz de actor o técnico de artes escénicas y que hace posible la empresa que gestiona el Auditorio Felipe VI de Estepona, Malvavisco Digital, que ha organizado talleres gratuitos o 'working class' de varios de los espectáculos que ofrecerá a lo largo de su programación veraniega.

Uno de ellos es 'La magia de Broadway' que ha puesto en escena la compañía Theatre Properties en la que se hace un repaso de los musicales más famosos de la historia.

Eva de los Santos, de 11 años de edad y actriz en potencia, no sale de su asombro ante la capacidad vocal de los 18 miembros de la compañía. «Me encanta cómo cantan y cómo se meten en su papel aunque estén aquí ensayando con nosotros alrededor». Los actores la zarandean y bailan con ella mientras repiten sus estrofas. Marina Ortiz, de 6 años, mira desde las butacas el círculo que han formado los cantantes alrededor del director musical que está sentado al piano. La madre de Marina, Inmaculada Domínguez, cree que su hija ya «apunta maneras» y está decidida a inscribirla en la escuela de teatro musical.

Chema Asensi, director de marketing del auditorio nos explica que «la idea es que el auditorio no se convierta sólo en un centro expositivo de arte, sino que sea generador de arte; y la mejor forma de hacerlo es formar». Para ello la empresa ofrece estos talleres a estudiantes y aficionados y oferta además una escuela de teatro musical y de ballet clásico.

Participar en el proceso de creación de espectáculos profesionales de gran nivel no está al alcance de todos, y la mayoría del público desconoce el esfuerzo que hay detrás de ellos. Aunque Asensi reconoce que con este tipo de iniciativas se echa por tierra la leyenda de que los comediantes y actores sólo trabajan el tiempo de la actuación. «Aunque un montaje lleve años de gira, exige muchas horas de trabajo y formación y los actores deben ensayar todos los días, dedicando más tiempo que otras muchas profesiones», advierte.

El director de la compañía Theatre Properties, Tomás Padilla, coincide en la dureza del trabajo del artista. Esta mañana de taller los actores se han levantado a las 9 de la mañana, han comenzado estirando en el escenario, haciendo movimiento escénico, las coreografías y de ahí a las pruebas de voces con el director musical. Todo ello junto a varios potenciales actores que trataban de imitarlos en sus movimientos, que no en las voces.

Padilla, con más de 16 años de experiencia en los musicales, ha recibido la propuesta del auditorio de dejar invadir sus ensayos por los aficionados con agrado. «Nuestro objetivo es situar al Auditorio Felipe VI como un referente de teatro, que no quede como un teatro local, darle nivel y hacer que el teatro guste cada vez más. Si le damos a los niños algo horrible, no vuelven; hay que darles calidad».

El director comenta que los niños que han venido a los talleres luego han acudido a la representación y han comentado «qué chulo, eso lo vi yo cómo lo ensayaban; es una oportunidad única para que luego cuando estén en la butaca valoren el esfuerzo que hacen los actores».

Estos talleres pueden provocar que el gusanillo del teatro pique a niños y jóvenes que en un futuro cercano estarán sobre ese mismo escenario.

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