Los antideslinde denuncian que el urbanismo de Marbella puede acabar encallado otra vez en los tribunales

Miembros del movimiento antideslinde muestran los planos en la Plaza de los Naranjos. /Josele-Lanza -
Miembros del movimiento antideslinde muestran los planos en la Plaza de los Naranjos. / Josele-Lanza -

La plataforma afirma que ni los planos del Texto Refundido ni los de la Adaptación del PGOU contienen la línea correcta

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

Los integrantes del Movimiento Ciudadano 'Ni un metro de Marbella para otra población' denunciaron ayer los motivos por los que a su juicio el urbanismo de Marbella puede acabar encallado nuevamente en los tribunales. Y ello, aseguran, como consecuencia de una serie de «irregularidades» cometidas por el actual equipo de gobierno en la tramitación del planeamiento marbellí para «encajar intereses urbanísticos particulares». Desde el equipo de gobierno respondieron por boca de la edil de Urbanismo, Kika Caracuel, que lo que se busca es tratar de mantener artificialmente «una polémica que no existe basada en unos embustes que han sido tumbados incluso en los tribunales». Según Caracuel, el Ayuntamiento no tiene “ningún temor de que la adaptación del PGOU a la LOUA pueda anularse porque no introduce ninguna modificación». Respecto a las alegaciones presentadas, ha añadido que desde la delegación de Ordenación del Territorio «serán resueltas conforme a la ley».

Los miembros de la plataforma sostienen que el bipartito ha cambiado el Texto Refundido base para la Adaptación del PGOU de 1986 a la LOUA, en plena exposición de ésta. Asimismo subrayan que el Ayuntamiento no ha seguido el procedimiento para la revisión de sus actos firmes y que se introdujeron cambios sustanciales por vía de corrección de errores, por lo que una anulación tanto de la Adaptación como del Texto Refundido podría prosperar en los tribunales.

En ese sentido, aseguran que se han realizado modificacionesal Texto Refundido justo después de la moción de censura y que ello ha supuesto la introducción de una tercera linde en la zona, de longitud y posición aleatorias y que termina en mitad del campo. ¿Por qué? La coportavoz del movimiento, la abogada Cristina Falkenberg, refiere que al no estar las lindes correctamente dibujadas en el PGOU de 1986, pues daban más suelo a Marbella del que le correspondía, un vecino pidió que se dibujasen correctamente a través de una alegación -la 310-, que si bien se estimó nunca se ha llegado a materializar. Lo que ahora denuncian los antideslinde es que al socaire de dicha alegación y «tergiversando sus contenidos», se ha introducido por vía de corrección de errores una tercera línea.

Caracuel sostiene que en la Adaptación del PGOU a la LOUA no se introducen modificaciones

El movimiento antideslinde expone que si bien su nulidad como linde es evidente, el equipo de gobierno está tratando de escudarse en que pudo haber una confusión en el pasado que justificaría haber edificado mansiones en suelo rústico de Marbella.

Exposición pública

Las portavoces mostraron a los periodistas una comparativa entre una imagen con la linde correcta según el informe del Instituto Cartográfico de Andalucía, con un total de ocho planos de la Adaptación y de la primera versión del Texto Refundido que le sirve de base. Las portavoces hicieron hincapié que ni una sola de estas cartografías contiene la línea buena y la única que por Ley debería figurar.

Los antideslinde censuran igualmente que se haya suprimido la exposición al público del Texto Refundido, amparándose en el dictamen de un informe técnico. La plataforma discrepa del contenido de dicho informe e indica que cualquier administración tiene potestad para abrir un trámite de exposición pública para cualquier procedimiento. Y que en este caso, el Texto Refundido demanda exposición teniendo en cuenta la historia del urbanismo marbellí. Reclaman por tanto una exposición con tiempo suficiente para que los ciudadanos se puedan informar debidamente y formular sus alegaciones, al tiempo que recuerdan que la alteración de lindes no es competencia de ningún PGOU. «De nuevo asistimos a una tramitación del procedimiento urbanístico marbellí donde se deja inobservado el procedimiento, donde se introducen una serie de ilegalidades poniendo en jaque tanto el Texto Refundido como la Adaptación, es decir, cualquier revisión futura del Plan General. En resumen, otra vez, estamos con todo el urbanismo marbellí en el aire», abundó Falkenberg.

Por su parte, la concejala de Ordenación del Territorio, Kika Caracuel afirmó que la Adaptación del PGOU de 1986 a la LOUA no introduce ninguna modificación y que por tanto el Ayuntamiento no tiene «ningún temor» de que dicha adaptación pueda anularse. Caracuel, que tildó a los antideslide de «movimiento político», subrayó que las lindes del término municipal se mantienen según establece el PGOU de 1986, aprobado por la Junta de Andalucía. La edil pidió a la plataforma pero también a los concejales de la oposición que la apoyan «que no persistan en el engaño» para intentar confundir a los vecinos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos