Un analfabeto en la corte de Jesús Gil

Esteban Guzman y Jesús Gil /SUR
Esteban Guzman y Jesús Gil / SUR

El exedil Esteban Guzmán admite ante el juez que no sabía leer y que el exalcalde lo puso al frente de las empresas públicas porque obedecía

SUR MADRID.

«No sabía leer o escribir, ¿cómo voy a hacer facturas?». Con este argumento, el exconcejal del GIL en el periodo 1995-1999 Esteban Guzmán Lanzat intentó ayer exculparse ante el tribunal que lo juzga en la Audiencia Nacional por el 'caso Saqueo 2'. Guzmán, que permaneció prófugo durante casi cinco años se sienta en el banquillo de los acusados y ayer se negó a aceptar un acuerdo de conformidad que ya había sido negociado por su abogado para que aceptara una pena de cuatro años y dos meses de prisión.

Esteban Guzmán, ha declarado que el «sistema» de gobierno del exalcalde Jesús Gil se basaba en «hacer y callar» y que él hacía todo lo que le pedían porque su obligación era firmar, aunque no supiese lo que estaba autorizando.

«Usted parecer ser que no conocía el sistema de Jesús Gil: 'haga lo que tiene que hacer y calle, pero calle'», ha relatado el acusado en el juicio que comenzó ayer en la Audiencia Nacional, en el que se enfrenta a una petición fiscal de 12 años de cárcel por los delitos de malversación y falsedad documental, entre otros.

El acusado se negó a reconocer los hechos ante la sorpresa de su abogado

Este caso de corrupción en el ayuntamiento marbellí, que investiga hechos ocurridos entre 1994 y 2001, ya fue juzgado por la Audiencia Nacional en 2013 y en él resultaron condenados el exalcalde de Marbella Julián Muñoz y el exasesor urbanístico del consistorio Juan Antonio Roca, si bien Guzmán no compareció en el juicio al encontrarse huido de la Justicia.

Guzmán ha admitido que en la década de los 90, además de concejal del área de Limpieza y Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Marbella, era administrador de 16 sociedades en las que «no hacía nada de nada» y su «obligación» era firmar: «Yo llegaba dos o tres veces al año y firmaba lo que me ponían».

Aunque no tenía ningún estudio, ha dicho, «era amable con la gente» y «valía para ese trabajo» en el que llegó a tener a 1.000 personas a su cargo. A cambio, cobraba cada mes medio millón de pesetas de la época (3.000 euros al cambio actual). El acusado ha reconocido que siguió figurando como administrador de dichas empresas tras ser destituido como edil en 1999 porque al fallecido expresidente del Atlético de Madrid Jesús Gil «le venía bien que estuviese ahí todavía».

Además de Gil, Guzmán ha explicado que José Luis Jiménez -entonces apoderado del exalcalde y ya fallecido- era «quien tenía todo el poder en Marbella» y ha asegurado que «ahí no había quien se metiera».

El juicio ha estado a punto de acabar en un acuerdo de conformidad entre las partes ya que al principio de la vista el fiscal ha accedido a rebajarle la pena a 4 años y 2 meses, pero el propio acusado se ha negado a reconocer los hechos ante la sorpresa de su abogado.

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