Teresa Rodríguez, ayer en el puerto de La Bajadilla.
Teresa Rodríguez, ayer en el puerto de La Bajadilla. / Josele-Lanza -

«Nuestra candidatura en Marbella ha mantenido un buen equilibrio entre la institución y la calle»

  • Teresa Rodríguez adelanta que será al final del actual mandato municipal cuando Podemos evalúe «si ha valido la pena haber apoyado la investidura y la gobernabilidad»

Un día después de que se conociera un documento interno de Podemos que cuestiona los pactos de gobierno municipales entre el PSOE e Izquierda Unida y los señala como un obstáculo a la hora de avanzar en la confluencia entre IU y la formación morada, la líder andaluza de este partido, Teresa Rodríguez, llegó ayer a Marbella. Lo hizo en el marco de la campaña 100% Andalucía, con la que pretende tomar el pulso a los diferentes sectores económicos de la ciudad.

El documento hacía referencia expresa a Marbella como un ayuntamiento en el que Izquierda Unida cogobierna y «reoxigena» al PSOE desde una posición subordinada. Rodríguez aseguró que Podemos no exige a IU una ruptura del pacto para avanzar en la confluencia y que en ningún caso se trata de una imposición ya que su partido respeta la autonomía de IU. «En el documento -asegura- se menciona a Marbella porque es el municipio más importante en población, junto a Córdoba, en el que se da esa situación».

Según Rodríguez, para Podemos, gobernar con los socialistas supone un error «que históricamente ha ido acabando con quienes se han presentado a la sociedad como subalternos al PSOE».

Frente a ello pone como ejemplo la política que ha puesto en práctica en Marbella el grupo municipal de Costa del Sol Sí Puede. «Nos acercamos a las candidaturas municipales que nos parecen más interesantes, y la de Marbella nos lo parece, porque ha mantenido un buen equilibrio entre la institución y la calle», aseguró ayer en una conversación con este periódico.

Rodríguez recordó todo el proceso que llevó a que Podemos no se presentara, en contra de su criterio, a las anteriores elecciones municipales e impulsara en las principales ciudades candidaturas para impulsar sus políticas. «Sabíamos que había madurez suficiente para presentarse a las municipales, no en todos sitios, pero sí en muchos. Hubiera sido oportuno establecer coordinadoras provinciales que supieran dónde había madurez suficiente y dónde había garantías para decidir dónde sí y dónde no. Y voy diciendo esto porque será seguramente lo que ocurra para las próximas municipales», adelanta.

En ese sentido, sostiene que ahora es necesario establecer desde Podemos un díalogo con esas candidaturas y no oculta su sintonía con la política impulsada en Marbella por CSSP. «Además de aprobar la investidura o los presupuestos, se han paralizado privatizaciones, se han abiertos procesos de remunicipalización, se ha cambiado el uso de un espacio emblemático como es la plaza de toros. Una vez que acabe la legislatura habrá que hacer balance de si ha valido la pena haber apoyado la investidura y la gobernabilidad de Marbella», concluye.

Rodríguez es partidaria de mantener una política municipal como la que impulsa en Marbella Costa del Sol Sí Puede: nunca dejar gobernar al PP por acción ni por omisión, convertirse en «la barrera de contención al PP en Andalucía como lo hemos sido en Marbella», pero también negarse a entrar en gobiernos con el PSOE. «No queremos que la gente tenga que elegir entre lo malo y lo menos malo, porque dicen una cosa cuando no gobiernan y hacen otra cuando gobiernan. Debemos hacer como en Marbella, donde en cada negociación con el gobierno arrancamos victorias, recuperamos espacios públicos o evitamos privatizaciones», sostiene.

En opinión de Rodríguez, es necesario no bloquear las instituciones y sacar de ellas al PP, pero al mismo tiempo «mancharse lo menos posible, tratar de evitar entrar en esa dinámica de acuerdos y pactos y que la institución te coma».

La entrada de Podemos en los gobiernos, según la líder andaluza de la formación, tiene el riesgo de que la organización «acabe dependiendo de los recursos que les generan los gobiernos y las instituciones y uno al final no sabe si entra en los gobiernos porque cree que estratégicamente es oportuno o por mera supervivencia. Queremos huir de esa dinámica y acabar dependiendo de los recursos que se nos dan cuando entramos en los gobiernos», sostiene.

En su opinión, se trata de una realidad palmaria que ocurre en todas las organizaciones y contra la que son necesarios los antídotos. «Nuestras vacunas son limitación del mandato, limitación del salario y revocación de los cargos».

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