Diario Sur

Tecnología para rejuvenecer ciudades

Manuel Ortigosa, José Bernal, Juan Luis Cruz y Diego Torrico.
Manuel Ortigosa, José Bernal, Juan Luis Cruz y Diego Torrico. / Josele-Lanza -
  • El Congreso Smart Living Marbella pone el foco en la necesidad de que las administraciones se adapten a las nuevas formas de consumo de ocio de los ‘Millenials’

  • Expertos llaman a la transformación digital de los municipios para atraer turistas y residentes más jóvenes

«El hecho de que una ciudad turística ofrezca conectividad para sus turistas no es ya sólo una necesidad, sino que ello le otorga una supremacía al destino frente a sus principales competidores. Las ciudades que no apuesten por este desarrollo digital perderán el tren de la competitividad». Las ciudades, ante el reto de un desarrollo tecnológico que avanza a pasos agigantados empujado además por una generación de nativos digitales que buscan información, viven, y se divierten de una forma distinta a la de sus padres y abuelos. Es el tema a debate en el VIII Congreso Smart Living que se celebra en Marbella y que en su primera jornada puso el foco en la necesidad de que las ciudades tomen conciencia de ese desarrollo, busquen los mecanismos para afrontarlo y conozcan que esa adaptación tendrá una contrapartida tanto para las administraciones públicas como para las empresas privadas. Una tarea sobre la que Marbella empezó hace tiempo a hacer los deberes y a día de hoy, como pusieron ayer de manifiesto los expertos participantes en el foro, es junto a Málaga una de las ciudades más avanzadas. No se trata sólo de conseguir que la red ultra rápida llegue a todos los hogares y empresas para sus conexiones a internet -que sería el primer paso-, se hace imprescindible que la Administración se implique en ofrecer servicios digitales para la realización de trámites por vía telemática, y que además se alíe con las nuevas formas de consumo de ocio de la generación ‘Millenials’.

«Utilizando el nombre de una película muy conocida, podríamos decir que Un monstruo viene a vernos. Y resulta que no sabemos qué hacer con él. Ese monstruo es esa generación de jóvenes nativos digitales. Que no se comunican como lo hacían sus padres, ni se divierten igual, ni siquiera acceden a la compra de servicios de la misma forma. ¿Cómo pensamos que puede ser la relación de esta generación con la Administración?, ¿cómo afecta esto al sector productivo de una ciudad?». El planteamiento del decano del Colegio de Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones de Andalucía, Juan Luis Cruz, en la apertura del congreso, obtuvo una clara respuesta: «o ignoramos ese monstruo, o nos subimos a él para que nos guíe en ese mundo de las tecnologías del entretenimiento que demandan».

Los expertos reunidos en el congreso defienden que ser una Ciudad Inteligente o ‘Smart City’ implica adaptarse a un modelo de Ciudad Divertida porque ello, apuntó Cruz, «ayuda a otros sectores como el turismo, atrayendo a gente joven». Y no sólo eso, quienes no se suban al carro de ese desarrollo digital, tal y como vaticinó Diego Torrico, director nacional de Aplicaciones y Smart Cities de Vodafone, pueden empezar a perder habitantes. «En un plazo de unos cinco años, quienes no cuenten con servicios digitales para los ciudadanos perderán población. La gente preferirá irse a otras ciudades más avanzadas en servicios digitales».

Un reto por fases

Fijarse en las demandas de los ciudadanos, y sobre todo en la generación de los nativos digitales, «que no entienden el mundo si no es de forma digital»; contar con una Administración adaptada tecnológicamente que implica una «transformación interna en el funcionamiento de los ayuntamientos»; y el consiguiente desarrollo de tecnología digital son, para Diego Torrico, las claves para que una ciudad pueda afrontar el reto.

En ese camino, los ayuntamientos se topan con ciertos obstáculos en forma de normativas, planes especiales, urbanísticos u ordenanzas que pueden llegar, si no bloquear, sí a retardar ese camino hacia la digitalización, como planteó a los ponentes de la primera mesa de debate el asesor de Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de Marbella, Adrián Acevedo. «Eliminar barreras para ese despliegue es trabajo de los ayuntamientos, que deben garantizar el menor impacto en las ciudades, especialmente en zonas protegidas, pero sin que ello sea un handicap. Se deben desarrollar ordenanzas sin limitaciones», defendió Manuel Ortigosa, director general de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de la Junta.

Ortigosa recordó que el Gobierno andaluz, con la colaboración del Ayuntamiento de Marbella y Vodafone España, tienen en marcha el desarrollo de un proyecto piloto de una plataforma de ciudad conectada para impulsar servicios públicos. «El objetivo es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos e interactuar directamente con la ciudadanía gracias a las soluciones que brindan las ‘smart city’.

Antonio Fernández, director territorial sur, Andalucía, Extremadura y Canarias de Vodafone España, añadió que en este punto, contar con un plan estratégico que guíe los pasos hacia la digitalización allana el camino a las administraciones locales.

Marbella ha dado ya los primeros pasos en esta adaptación con medidas como «la eliminación del papel en la elaboración de decretos, o la mejora en los procedimientos de servicios de Contratación, Intervención, Tesorería y Recursos Humanos. «Esta apuesta no quedará ahí», indicó el alcalde José Bernal. «Se refuerza en los presupuestos de este año con más proyectos e inversiones, como la modernización de la web municipal, la renovación de los servidores municipales o la implantación de una nueva red de transmisores de la Policía Local». Bernal defendió que Marbella «es una ciudad puntera en el ámbito turístico y poner las nuevas tecnologías al servicio de la industria del ocio es fundamental para ofrecer mejores servicios».

A este respecto, los participantes apuntaron directamente al potencial de ese desarrollo digital para captar nuevos turistas, pero también residentes, especialmente gente joven, como puso de manifiesto Mauricio Socias, CEO y fundador de Mallorca Wiffi, quien tiró de experiencia propia como ejemplo de negocio de éxito, con una red de conexión gratuita para los ciudadanos, un proyecto de colaboración público y privada, que se traduce en «valor para la Administración y también para un destino turístico que debe competir con otros».

Más que nunca, se podría decir que quien tiene la mejor red se lleva todos los peces.

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