Padres de alumnos y vecinos exigen una solución definitiva al soterramiento de la alta tensión

Torre de alta tensión con el cableado que pasa junto a viviendas y colegios.
Torre de alta tensión con el cableado que pasa junto a viviendas y colegios. / Josele-Lanza -
  • Las demandas de los residentes y centros educativos de Xarblanca se iniciaron hace 14 años. Reclaman el compromiso del tripartito de cara al presupuesto de este año

En este 2017 se cumplen 14 años del inicio de las movilizaciones de los vecinos del Trapiche Norte de Marbella para exigir el soterramiento de las líneas de alta tensión que sobrevuelan sus tejados. Década y media después los cables siguen en el mismo lugar. Las reivindicaciones han regresado tras la entrada de un nuevo equipo de gobierno en el Ayuntamiento. Ahora, y desde hace un par de años, son las asociaciones de padres y madres de los colegios de la zona (Xarblanca y María Auxiliadora) quienes suman sus esfuerzos al de la asociación vecinal para reclamar un final satisfactorio a sus peticiones.

El asunto saldrá a debate en el pleno municipal de mañana viernes donde el grupo de CSSP-Podemos defenderá una propuesta exigiendo que el presupuesto de 2017, que sigue en elaboración, incluya una partida que permita iniciar el ansiado soterramiento. De hecho, este asunto ha sido incluido entre las diez líneas básicas diseñadas por la formación para apoyar con su voto el nuevo presupuesto cuanto pase por pleno.

Los padres de alumnos han mantenido contactos con todos los grupos políticos de la Corporación municipal en los que dicen haber encontrado un respaldo unánime a sus reivindicaciones. «Hemos estado reunidos con los grupos y todos nos dan su apoyo. En el PSOE nos explicaron que el asunto se había retrasado debido a que estaba pendiente un estudio previo de Endesa, pero lo que queremos es que el compromiso de todos quede plasmado en la inclusión de una partida económica en el presupuesto y que se empiece a trabajar», explica a SUR la presidenta del AMPA de Xarblanca, Ellen Zingale.

«Estamos hablando de un problema de salud. La gente enferma en esta zona y no saben muy bien la razón y pensamos que el tendido eléctrico tiene algo que ver. Además, mientras estén estos cables aquí, no se podrá continuar con la ampliación del parque ni construir ningún otro equipamiento público en la zona», lamenta esta madre.

La moción que defenderá Podemos ha sido redactada precisamente por el AMPA Pico de los Monjes y en ella recogen que actualmente son unos 1.600 ciudadanos los que están empadronados en la zona «afectada» por la línea de alta tensión; y solo en el colegio Xarblanca son 1.200 personas entre alumnos, profesores y y otro personal, las que a diario «están expuestas a los efectos perjudiciales de las líneas de alta tensión». En este sentido dejan constancia de la recomendación de 12 de julio de 1999 del Consejo de la Unión Europea para «que los Estados miembros adoptaran un nivel de protección para la salud contra la exposición a los campos magnéticos, que incluye restricciones básicas y niveles de referencia en la exposición de los ciudadanos». Igualmente se subraya que «el Comité de las Regiones aprobó un dictamen (1999/C 293/03) sobre los efectos de las redes eléctricas de alta tensión y que solicitaba a las administraciones que exigieran que las redes de alta tensión fueran de instalación subterránea cuando atravesaban zonas urbanas».

Los padres tiran de archivo para recordar que en el año 2008 ya se soterraron las líneas de alta tensión en la zona de La Patera y en Plaza de Toros, donde eliminaron 2,5 kilómetros de cable aéreo, con un coste de 2,3 millones de euros. En Xarblanca se necesita soterrar, según los estudios que manejan padres y vecinos, una distancia de unos 900 metros. «El coste sería lógicamente inferior. Se hizo en otros puntos del municipio, pero aquí seguimos esperando», sostiene el presidente de la Asociación de Vecinos Trapiche Norte, Francisco Claro, quien en su exposición rememora los múltiples compromisos que desde 2003 han ido adquiriendo con los residentes en la zona las distintas corporaciones municipales «sin que ninguna haya iniciado la obra. Empezamos las negociaciones con Vicente Manciles, del GIL, en el Ayuntamiento, luego llegó la gestora, y después el PP. Ahora ya han pasado casi dos años del nuevo gobierno», explica.

En abril de 2015 el Ayuntamiento anunciaba el acuerdo alcanzado con la compañía Endesa para soterrar las líneas de alta tensión que afectan a centros escolares como Xarblanca y María Auxiliadora. Se acordaba entonces dar luz verde a la redacción de los proyectos necesarios. El tiempo ha pasado y los vecinos de la zona piden celeridad en una actuación que acumula años de demandas y esperas. «No tiene sentido que esto se pare porque llevamos muchos años esperando. Son líneas de alta tensión que sobrevuelan miles de metros cuadrados de equipamiento, como dos colegios, un parque infantil... Estamos hablando de salud porque los niños siguen teniendo estas líneas sobre sus cabezas», explica el portavoz vecinal.

El proyecto anunciado en su día contemplaba el soterramiento de la variante de Xarblanca, lo que supone enterrar un total de 900 metros de líneas de alta tensión que discurren por la zona del Trapiche Norte y que afectan a los dos colegios, así como al nuevo parque construido junto a uno de estos centros educativos.

El PP, por su parte, ha anunciado que su grupo apoyará la propuesta defendida por Podemos, pero que presentará una enmienda para que se incluya también el soterramiento de las líneas que afectan al colegio Al Andalus de San Pedro. El concejal Javier Mérida ha lamentado que tras casi dos años al frente del Ayuntamiento, «el tripartito aún no haya impulsado ninguna actuación en este sentido», y ha recordado en un comunicado que durante el Ejecutivo de Ángeles Muñoz «se invirtieron dos millones de euros y se soterraron hasta cinco torres de alta tensión, todas ellas históricamente reivindicadas por los vecinos».

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