Diario Sur

Casares acogerá a doce refugiados con sus hijos el próximo mes de julio

Bomberos de Estepona en su participación en Lesbos.
Bomberos de Estepona en su participación en Lesbos. / SUR
  • Los adultos realizarán acciones formativas para favorecer su empleabilidad y los pequeños participarán en la Escuela de Verano

El año 2016 estuvo marcado por el éxodo masivo de personas que huyeron de sus países de residencia debido a los conflictos bélicos que se desarrollan aún hoy día en Oriente Medio. Las fronteras de países europeos, asiáticos e incluso americanos se llenaron de refugiados que huyeron de las bombas y buscaban asilo en otros países. España no fue una excepción, y aunque las zonas a las que más acudían eran a Italia y Grecia, el territorio hispano esperó las directrices de la Unión Europea para acoger a estas personas. La localidad malagueña de Casares pondrá el próximo verano su grano de arena y anunció que su municipio recibiría a doce refugiados con sus respectivos hijos.

Así lo anunció ayer la concejala de Cooperación, Rocío Ruiz, quien explicó que se espera que la llegada de estas personas para el próximo mes de julio. El objetivo de su estancia en la ciudad será el de mejorar su calidad de vida y sus opciones para encontrar un empleo y por ello, durante los diez días que pasarán los refugiados en Casares, los adultos realizarán acciones formativas.

Esta iniciativa, según apuntó la edil, estaba más pensada para mujeres que migran con sus hijos, debido al tipo de formación que se impartirán, aunque también está abierta a hombres. Mientras que los adultos estén inmersos en estos cursos, los pequeños estarán en la Escuela de Verano preparada por e Ayuntamiento para los niños del municipio.

Ruiz explicó que las acciones formativas aún no están cerradas, pero se barajan varias opciones entre las que destacan cursos enfocados al sector de la hostelería, una de las salidas con más posibilidades dentro de la provincia.

Este proyecto está liderado por el Consistorio de esta localidad, aunque tuvo la colaboración de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y la asociación Málaga Acoge. Según se dispuso en la elaboración de este programa, los refugiados participantes serían adultos y menores que ya se encuentren en pisos tutelados en la provincia de Málaga.

Casas

Para llevar a cabo esta iniciativa, el Ayuntamiento de Casares invertirá 5.000 euros que ya están recogidos en el nuevo presupuesto para el año 2017. Los refugiados vivirán durante ese tiempo con familias de acogida del municipio inscritas, en un registro que se creó el año pasado con el objetivo de ofrecer asilo a personas que llegan a Europa huyendo de los conflictos bélicos de sus países. Finalmente, no llegó ninguno al municipio casareño, por lo que la lista se utilizó para este fin.

Ruiz explicó que en el caso de que no haya suficientes familias de acogida, el Ayuntamiento alquilará viviendas y las pondrá a disposición de estas personas. En cuanto a la alimentación, los niños comerán en el comedor de la Escuela de Verano, y los adultos a través del comedor social.

«Desde las instituciones tenemos el deber de mostrar lo mejor de la sociedad ante una situación de vulneración de los derechos humanos, con la intención de impulsar los valores de solidaridad entre los pueblos y respeto a las personas, por encima de los criterios que están primando en la actual Unión Europea», afirmó la edil.

Temas