Diario Sur

El Ayuntamiento busca asesor jurídico para el área de Proyectos Estratégicos tras la salida de Olcina

  • El nuevo consultor tendrá un contrato por dos años y cobrará un máximo de 42.350 euros, según el procedimiento abierto por el Consistorio

El Ayuntamiento de Marbella busca un asesor jurídico para una de las áreas más importantes, la encargada de gestionar los llamados proyectos estratégicos de la ciudad. La salida del abogado Jaime Olcina, tras la finalización en septiembre del contrato que mantenía con Consistorio, no solo ha traído aparejado un nuevo rifirrafe con el PP -formación que ha cuestionado la labor realizada por el abogado vinculado al PSOE durante el tiempo que ha desarrollado su labor en el departamento municipal-, sino que ha obligado al equipo de gobierno a buscar a quien le sustituya en una labor de verdadera importancia para el futuro de los proyectos que puedan aterrizar a partir de ahora en el Consistorio, y de los que ya se están tramitando. De hecho, en el procedimiento que acaba de abrirse para la contratación de un servicio de consultoría jurídica para la delegación municipal de Proyectos Estratégicos, se hace constar que la labor del adjudicatario no solo se ceñirá a las nuevas iniciativas, sino también a aquellas que ya están en curso, caso de la ampliación del Puerto de La Bajadilla, o el traslado del polígono La Ermita. Así queda reflejado en el pliego de prescripciones técnicas particulares que rigen el procedimiento negociado sin publicidad puesto en marcha por el Ayuntamiento.

Constituye el objeto del contrato, según figura en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, «las consultoría jurídica en materia de proyectos estratégicos del Ayuntamiento de Marbella, entendiéndose por tales aquellos que sean competencia por razón de la materia de la delegación, que tienen como finalidad establecer el conjunto de actividades orientadas a la consecución de los objetivos, previamente establecido por el gobierno, con relación a diversos asuntos de trascendencia municipal», asimismo se trabajará en el seguimiento de «aquellos otros» que ya se hubieran iniciado. Es en este punto en el que se cita tanto al proyecto de La Bajadilla como al del polígono.

La vigencia del contrato será de dos años. El presupuesto base de licitación se ha fijado en 42.350 euros (IVA incluido) para el periodo completo de contrato. En este sentido, se parte con una previsión de pago plurianual de 3.529,17 euros para 2016; 21.175 euros para 2017; y 17.645 euros para el año 2018, si bien, como recoge la documentación, habría de realizarse un «reajuste» en función de la fecha en la que se formalice el contrato y se empiecen a contar los dos años de su vigencia.

Entre las obligaciones del adjudicatario se establece la necesidad de estar «a disposición del concejal en todo momento, sin distinción de la naturaleza hábil o inhábil del día en que su labor sea solicitada; debe entregar un informe mensual con las consultas y los trabajos que haya realizado; será responsable de las decisiones que tome por su iniciativa en las funciones encargadas y por las establecidas en el pliego, así como de la calidad técnica de los trabajos que desarrolle; y de las reclamaciones, manteniendo indemne al Ayuntamiento de los daños y perjuicios que para el mismo puedan derivarse de la formación de reclamaciones».

Además de garantizar la lógica confidencialidad en su labor, «no podrá mantener relaciones laborales o mercantiles con aquellas entidades mercantiles, personas físicas o jurídicas, que intervengan directamente en los proyectos estratégicos o sin ser estratégicos, en aquellos contemplados en el contrato. Esta prohibición se extendería a los dos años siguientes a la finalización del contrato».

En septiembre del pasado año, el Ayuntamiento aprobaba la contratación de los servicios del hasta entonces asesor jurídico del Partido Socialista, Jaime Olcina, para quien se estipuló, según figuraba en el decreto de contratación al que entonces tuvo acceso este periódico, el pago de 21.400 euros, IVA incluido por sus servicios, que han concluido un año después.