Diario Sur

Felipe González: «Es más difícil construir la paz, que matarse o financiar una guerra»

Felipe González y el embajador de El Salvador en España, Jorge Alberto Palencia.
Felipe González y el embajador de El Salvador en España, Jorge Alberto Palencia. / Josele-Lanza -
  • El expresidente del Gobierno recibe en Marbella el I Premio a la Solidaridad Beato Arnulfo Romero concedido por el Gobierno de El Salvador

El expresidente del Gobierno Felipe González recibía en la tarde de ayer en Marbella el I Premio a la Solidaridad Beato Arnulfo Romero concedido por el Gobierno de El Salvador, un acto enmarcado dentro del II Foro Iberoamericano de Andalucía que se ha celebrado en el municipio. Ante cónsules y embajadores, González hizo hincapié durante su discurso, tras ser presentado por el embajador de El Salvador en España, Jorge Alberto Palencia, en la importancia de los acuerdos de paz en los conflictos internacionales. «Es más difícil construir la paz, que matarse; es mucho más difícil construir una democracia en un espacio de libertades, que enfrentarse. Es más complicado hacer la paz que financiar una guerra», subrayó.

El expresidente abogó por la necesidad de mantener la cooperación internacional una vez que terminan los conflictos internacionales. Es en ese momento, dijo, «cuando se empieza a mirar para otro lado». «En el momento en que se firma la paz se suele mirar para otro lado, baja la cooperación, se descuida la atención, algo que es mucho más difícil, por complejo, que financiar la guerra, que es construir la paz». El expresidente socialista realizó un somero repaso por un capítulo de su trayectoria política marcado por su participación en los acuerdos de paz de El Salvador tras la guerra civil que asoló al país centroamericano desde 1979 a 1992. «Eso fue en una mejor época, en 1978, cuando yo tenía 36 años. A partir de entonces se hablaba de la guerra civil, aunque la represión y el enfrentamiento en El Salvador venían de antes». Han pasado los años y, según reconoció, «a medida que voy envejeciendo, mi compromiso con la paz y la democracia es mayor. Y mi preocupación por la incomprensión que se produce a veces respecto a esos valores, también crece. Más cuando uno ve los acontecimientos en Estados Unidos o en otras partes del mundo». En su discurso, reiteradas alusiones a un amigo, «el Gabo García Márquez».

Previamente al acto de entrega del premio y en declaraciones a los medios, Felipe González incidía en que desde el punto de vista político, España está «relativamente ausente» de Iberoamérica, y en este sentido indicó: «si me habla de España como pueblo, como empresarios, la presencia en Iberoamérica es muy intensa y espero que sea más, pero si me habla de España políticamente, estamos relativamente ausentes, como en casi todas partes».

Sobre la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, González aseguró que «es un cambio sustancial». «Yo creo que con Trump uno no debería engañarse. Es la primera vez que oigo a muchísima gente que espera que Donald Trump no cumpla lo que prometió. Lo que hay que hacer para gobernar en cualquier sitio es pensar que lo que ha dicho lo va a cumplir. De lo contrario, vamos a estar en esa práctica histórica que siempre ha sido lamentable del apaciguamiento del macho alfa».

El expresidente, que estuvo acompañado por el alcalde de la ciudad, José Bernal, aceptó la invitación de los organizadores del Bazar de Cáritas, que se celebra en el Palacio de Congresos -lugar donde se desarrolló el foro- y visitó los expositores.