Diario Sur

Ana María Pérez y su abogado Antonio Pachón, ayer.
Ana María Pérez y su abogado Antonio Pachón, ayer. / SUR

La mujer multada por circular en silla de ruedas en sentido contrario alega ante el juez que no tenía otra opción

  • El juicio tras la demanda presentada por la afectada contra el Ayuntamiento de Benahavís para que anule la sanción de 500 euros queda visto para sentencia

Cree que con ella se cometió una injusticia y así se lo ha hecho saber al juez. La mujer que fue denunciada hace un año en Benahavís por la Policía Local cuando regresaba a su casa en su silla de ruedas eléctrica por una calle en dirección prohibida, y el representante jurídico del Ayuntamiento de ese municipio se vieron ayer las caras en el juzgado tras la demanda presentada hace un mes por la afectada. Reclama al Consistorio «la nulidad de la resolución impugnada, así como del procedimiento sancionador tramitado» contra ella. Todo ello con expresa condena en costas a la Administración demandada. Ana María defendía ayer ante el juez que el día de los hechos no tenía otra alternativa que garantizase su seguridad, ya que el camino alternativo -el que le indicó el policía local que le terminó multando- además de ser más largo (unos 400 metros de recorrido frente a los 12 metros de la calle que tomó), «presenta igualmente obstáculos en las aceras» y le obligada igualmente a circular por la calzada, y además en este caso, dijo, al no discurrir por casco urbano, había mayor tráfico.

Acompañada de sus abogados y de su hijo, la afectada aseguraba sentirse «nerviosa, cansada y con ganas de que todo termine». «Sé que lo que hacía no estaba bien, pero no había una calle alternativa con más seguridad», aseguró. Su hijo apenas pudo reprimir las lágrimas, afirmó, al escuchar en la sala los argumentos de la parte denunciada. «Llegaron a decirle a mi madre que había desobedecido a un agente y que se negó a firmar el boletín de denuncia, cuando ella no llegó a saber ni que se le había denuncio», explicó.

Ana María Pérez, vecina de Fuengirola y con un minusvalía reconocida del 86%, disfrutaba de las fiestas de Benahavís -donde había vivido algunos años- cuando el 14 de agosto de 2015 se encontraba con un agente de la Policía Local que le reprendió por circular por la calle Motemayor, de vuelta a su casa, por la calzada y en dirección prohibida. Dos meses después de aquello su hijo descubrió, cuando fue a pagar el IBI en el Patronato de Recaudación, la existencia de una multa de 500 euros por circular con su silla de ruedas eléctrica tipo «scooter» por una calle de Benahavís en dirección contraria.

Un año de batalla

Desde entonces, esta mujer ha mantenido una batalla por lo que cree una sanción injusta e hizo saltar su caso a los medios de comunicación nacionales, los trasladó al Defensor del Pueblo Andaluz y al propio Patronato de Recaudación, al que dirigió una reclamación que tuvo como respuesta una rebaja en la sanción que pasó de 500 a 200 euros. El pasado mes de julio el Ayuntamiento de Benahavís daba por concluido el expediente de Ana María, quien ahora solicita mediante un recurso Contencioso Administrativo que se anule el proceso.

El recurso de la demandante recoge que el procedimiento sancionador tramitado contra ella «es nulo de pleno derecho porque la conducta sancionada no tiene encaje legal alguno en ninguna infracción administrativa». En este sentido, se recuerda que circulaba por la calzada ante la imposibilidad de hacerlo por una acera, debido a la estrechez de las existentes, y se recurre al artículo 121 del Reglamento General de Circulación que permite la circulación por la calzada «en aquellos casos en los que no exista zona peatonal ni arcén (o sean intransitables)». Se añade que la silla tipo «scooter» de la mujer solo puede alcanzar como máximo los 8 kilómetros por hora, que la calle estaba cortada en ese momento por las fiestas, y que la alternativa de paso obligaba a la afectada «a dar una vuelta de más de 400 metros para poder acceder en el sentido de la circulación». Asegura además que «nunca» se le notificó la denuncia.

El juicio ha quedado visto para sentencia, que se conocerá en aproximadamente un mes.